La Alhambra de Granada es la fuente de inspiración
más fértil de todas de las que he bebido.

M. C. Escher, artista neerlandés (1898-1972)

viernes, 20 de noviembre de 2015

Gadgets ridículos de Bond (y 2)

(Continuación) En GoldenEye (1995), los gadgets ridículos que les ofrezco hacen doblete.

De un lado tenemos el bolígrafo explosivo, pues Q introduce en su interior un explosivo C4, que se activaba y desactivaba pulsando tres veces el botón superior de forma rápida.

Ya, ya. Es bastante absurdo, de acuerdo. Pero estarán conmigo que es todo un clásico. Además no me pueden negar que lo hay peores.

Del otro, cómo no incluir en este listado la escayola lanzamisiles ¿Se puede tener mejor defensa, si se encuentra uno en medio de una guerra y está convaleciente de un accidente?

Ah, no se lo había dicho, el actor es Pierce Brosnan, para muchos en el top de la serie bondiana.

No lo quiero dejar pasar ¿Qué me dicen del tanque T-55M5, capaz de romper un muro? No tiene nada de extraño que pase por encima de los coches. Guay.


Por último les refiero el abrigo inflable. En apariencia un artilugio poco práctico, pero que termina salvando la vida de James y Elektra en una avalancha.

Desde un punto de vista conceptual, su funcionamiento se asemeja bastante al del airbaig de un automóvil en caso de accidente.

En el de la prenda, cuando las mangas y el cuello están abrochados, una pequeña cremallera permite la entrada de aire en el abrigo, convirtiéndolo en un enorme balón plateado.

Visto así es el perfecto outfit aprés y durante ski. Aparece en El mundo nunca es suficiente (1999), también de Pierce Brosnan. Pocos James Bond con su clase y su percha con esmoquin.

De la chica de la película, Elektra King, sepan que vive más que Jill en Goldfinger, pues aparece desde el minuto 29 al 106, es decir setenta y seis minutos (76 min)

Y corto aquí mi relación, en 1999, un año antes de que acabara el pasado siglo XX. Ya habrá tiempo de continuar con las incorporaciones que nos traiga el presente XXI.

Trebejos y gizmos
Pero no por ello finalizo la entrada, pues antes me gustaría aclarar y añadir un par de sinónimos de la palabra gadget. El primero, trebejo, lo utilicé en la anterior entrada y el segundo, gizmo, me llegó hace unos días.

Recurro como siempre hago en estos casos, a uno de los diccionarios que tengo en la estantería y que para trebejo me dan dos acepciones.

Una la de instrumento o utensilio que se utiliza para realizar alguna actividad: “los trebejos de la cocina”. Otra la de pieza del juego del ajedrez: “el juego tiene dieciséis trebejos blancos y otros tantos negros”.

Como instrumento, he de reconocerles que es una acepción que desconocía.

Sin embargo, la de pieza de ajedrez, creo que he escrito algo al respecto pues el rey Alfonso X de Castilla, ‘El Sabio’ (1221-1284), en su Libro de los juegos (1251-1284), hace uso del término en relación con el ajedrez.

También Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita (1284-1351), en su Libro de Buen Amor (1330-1343)  recoge la palabra, si bien le da un uso más pícaro pues proyecta con ella una imagen entre erótica y maliciosa.

El segundo de los sinónimos es gizmo, un palabro que muchos internautas utilizan para referirse a este tipo de artilugios. Como no sé mucho más de ella, para que se aclaren, les dejo con este vídeo






1 comentario :

Anónimo dijo...

Ni idea de que existieran las palbaras trebejo y gizmo. Muy interesantes las entradas sobre Bond.
¿Ha visto la última? ¿qué le ha parecido?