(Continuación)
Y aunque desde el punto de vista estadístico la muestra
no era significativa, grosso modo les diré que de sus respuestas me
salieron los siguientes porcentajes: un 70% afirmaba que dejaba propina o no,
según su satisfacción con el servicio recibido; un 13% aseguraba darla siempre
y, el 17% restante afirmaba que nunca la dejaba. Vamos que el que quiere da y
el que no, no da.
Y hasta aquí lo que les quería contar de la propina, que
ya ustedes sacarán sus propias conclusiones, si bien y por aquello del ‘divulga
que algo queda’, no me resisto a dar unas pinceladas culturetas sobre el
origen y significados de la propina.



















