(Continuación) También elaboraban aguas aromatizadas de violetas para perfumar el cuerpo y la ropa, o de rosas, para tonificar la piel y facilitar la digestión, así como adquirían animales, pollo o capón, cuya carne blanca se administraba a enfermos y parturientas.
Sí, las farmacias medievales eran pequeños bazares que
ofrecían, con los limitados medios de la ciencia de la época, las más variadas
y, a menudo, ilusorias formas de aliviar los achaques de salud. Si lo piensa,
quizás hoy no sea tan diferente la comercial situación boticaria, salvando las
distancias, claro, voy en la línea de la zarzuelera ‘Hoy las ciencias
adelantan que es una barbaridad’.
Por cierto, ya de la que va, la semana pasada me llegaba
un comentario curioso pues mostraba su interés en diferenciar las diferentes
sustancias que forman parte fija del título de esta saga, a saber, pócimas,
ungüentos y píldoras
Prontuario
de remedios (1): pócima
Ni que decirle que estas tres categorías de preparados del amable lector constituyeron la base de la farmacia tradicional y medieval que los boticarios elaboraban para tratar las dolencias y curar enfermedades, utilizando para ello productos naturales como hierbas, animales, minerales y a veces algunos ingredientes inusuales
Hasta donde alcanzo las principales diferencias radican
en: su consistencia física, la vía de administración y el método de
preparación, si bien todos son formas tradicionales o modernas de administrar
sustancias medicinales.
Y así, la pócima o poción
tiene consistencia líquida, se trata de una bebida o mezcla de líquidos elaborada
a menudo con hierbas de huerta (salvia, menta, hinojo, anís, canela, jengibre)
u otros ingredientes más exóticos y que se ingiere, vía oral. Junto a pócima
podríamos incluir otros términos como brebaje o tisana.
Y aunque los tres comparten una base común de ingredientes vegetales o hierbas, podríamos diferenciarlo de forma muy resumida diciendo que: una tisana es una infusión o cocción suave y agradable; un brebaje es una mezcla sospechosa o de mal gusto; y una pócima es una bebida concentrada con fines curativos o mágicos. Y en esta línea le traigo la poción, filtro o elixir de amor.
“Poción
de amor”. Seudociencia, ciencia y arte
Históricamente está asociada a la magia y la hechicería -qué
decirle de las “pociones de amor” y sus enamoradizos efectos que usted no sepa,
haya leído o imagine-, la alquimia o la medicina antigua. (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.




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