En efecto, las cosas que aparecen nos hacen vislubrar las cosas no patentes.

Anaxágoras
, filósofo griego (500-428 aC)

viernes, 2 de septiembre de 2016

Explosión en ‘Chury’ y grabación de ‘Rosetta’

Se la enroco el segundo día de septiembre, aunque en honor a la verdad han de saber que el sucedido del titular tuvo lugar a primeros de este año 2016, si bien no es menos cierto que a nivel público se supo de ella a finales de este ferragosto que se nos ha ido.

Más o menos por el mismo día que les escribía sobre la música que el compositor Vangelis le ha compuesto a la misión Rosetta.

Por si no quieren rebuscar, Rosetta es una sonda espacial que la Agencia Espacial Europea (ESA) lanzó hace más de doce (12) años, en concreto el 2 de marzo de 2004, con la misión de orbitar alrededor del cometa 67P/Churiumov-Guerasimenko.

Y una vez allí enviar un módulo de aterrizaje, Philae, a la superficie del cometa de modo que ambos dispositivos nos manden todo tipo de información.

Pues bien resulta que a lo largo de esta vigilancia sobre el cometa, a principios de año, para ser más exacto el 19 de febrero, la sonda que orbita a unos treinta y cinco kilómetros (35 km) de altura sobre el mismo, capturó de forma inesperada una espectacular explosión en el cometa.

Se piensa que este tipo de fenómeno se debe a un deslizamiento de tierra en la superficie del cuerpo celeste, y aunque puede prolongarse durante cierto tiempo, por ahora son del todo impredecibles.

De modo que ha sido una cuestión de suerte que se haya podido capturar un evento así ¿Serendipia? No lo sé.

Sencillamente ocurrió que en ese preciso momento, nueve (9) de los instrumentos que la sonda tiene para la recogida de datos espaciales apuntaban hacia él.


Una casualidad que convierte el hecho en excepcional.

Excepcional ya que las mediciones simultáneas y conjuntas de cámaras, colectores de polvo, analizadores de gas y plasma, etcétera ofrecen el conjunto de datos más completos jamás recogidos sobre una emisión de este tipo.

Unos datos que fueron enviados a la Tierra sólo unos pocos días después de la explosión.

El tiempo transcurrido desde entonces, medio año, se ha empleado en el análisis de los mismos lo que nos ha permitido una reconstrucción clara de la cadena de acontecimientos.

Un trabajo dirigido por el astrofísico alemán Eberhard Grün (1942) del Instituto Max-Planck de Física Nuclear de Heidelberg, que ha sido publicado en la revista Monthly Notices of Royal Astronomical Society.


Fuente: SINC.



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