lunes, 5 de octubre de 2026

Dolly Parton y la ciencia ¿Física de partículas? (y 2)

(Continuación) Un ingenioso juego de palabras en inglés entre: la coincidencia fonética del término físico y el apellido de la artista country de un lado; y la presencia de ese par de "partones" muy destacados junto a sus gráficos de dos picos y la famosa silueta de la artista con sus prominentes curvas y su busto pronunciado del otro.

¿Por qué versión se decanta?

Pero no se fie de las apariencias y no se precipite, a pesar de sus notables trabajos en la formulación por integrales de línea en: mecánica cuántica; teoría de la electrodinámica cuántica; física de la superfluidez del helio líquido subenfriado; física de partículas, campo en el que propuso el modelo Partón. Y por supuesto su Premio Nobel de Física en 1965. No lo haga.

No, porque a Richard Feynman (1918-1988), junto a su genialidad, le precedía también una temible fama y reputación de científico irreverente y bromista que concebía la vida y la ciencia como un juego divertido, y no era una pose.

Sino una extensión de su singular personalidad e inabarcable curiosidad, de hecho, en el caso que nos trae, aunque de puertas para afuera siempre sostuvo la versión oficial, intramuros él no solo era conocedor del chiste y la asociación con la cantante, sino que la disfrutaba e incluso la alimentaba entre sus compañeros.

Bueno era él para esas cosas. Un toque humorístico, fiel a su estilo bromista, de un físico brillante que se negaba a ser solemne y que tan bien refleja en su célebre y recomendable libro autobiográfico ¿Está usted de broma, Sr. Feynman?! de 1985.

Algo más de anecdotario feynmaniano

Un pajarito que me sobrevuela mientras escribo estas líneas me pía una historia que dicen que el físico contaba acercaba del nombre partón de cuyo origen confesó que se le había ocurrido porque le recordaba a sus puros favoritos, la conocida marca de habanos cubanos Partagás. No sé.

Dejando al margen el origen del nombre del componente subatómico e indivisible, partón, de lo que no cabe dudar es del verdadero homenaje científico que se hizo a la cantante cuando se llamó con su nombre al primer mamífero clonado de la historia en 1996, la oveja Dolly. Una asociación nominal motivada porque la célula utilizada para la clonación provenía de una glándula mamaria y ya sabe.

Lo que sí existe es una pequeña marca independiente de relojes que lleva el nombre del físico, y un sorprendente sucedido con un reloj de mesa de su propiedad que se paró, justo a la misma hora que murió su primera mujer; una historia que contada así suena a magufa.

‘Hay que tener la mente abierta. Pero no tanto como para que se te caiga el cerebro’. (Continuará)

[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.


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