En efecto, las cosas que aparecen nos hacen vislubrar las cosas no patentes.

Anaxágoras
, filósofo griego (500-428 aC)

jueves, 31 de marzo de 2016

“El caso Mercurio” (y 2)

(Continuación) Y que desde el punto de vista geológico estos silicatos son los minerales más abundantes, pues constituyen más del noventa y cinco por ciento (95 %) de la corteza terrestre. Además de su gran importancia por ser petrogénicos, o sea minerales que forman las rocas.

4) Su distancia al Sol en el perihelio (punto de mayor acercamiento) es de cero coma tres unidades astronómicas (0,3 ua) y en el afelio (punto de menor acercamiento) de cero coma cuarenta y siete unidades astronómicas (0,47 ua).

Una unidad astronómica (ua) es la distancia media entre la Tierra y el Sol, siendo su valor del orden de unos ciento cincuenta millones de kilómetros (149 600 000 km).

Sobre la observación de Mercurio
Dada su innata curiosidad, este animal que es el hombre, desde que lo es, viene observando el cielo y tomando nota de las posiciones que ocupan todos los cuerpos celestes que tiene a la vista.

Y por supuesto entre ellos está Mercurio.

Como consecuencia de esas observaciones supimos que, como el resto de los planetas, no se mueve describiendo circunferencias alrededor del Sol, sino que lo hace en forma de elipses en la que el astro está en uno de sus focos.

Una elipse que no está siempre orientada de la misma forma, sino que va cambiando, en concreto girando, con el tiempo.

Es decir que la elipse da vueltas, de modo que el perihelio de su órbita se desplaza.

Dado que a todo movimiento asociado con el cambio de dirección en el espacio, que experimenta el eje de rotación de un cuerpo, se le conoce como de precesión o de precesión nutación, al observado en el planeta se le llamó precesión del perihelio de Mercurio.

Y no es un movimiento que tenga sólo este planeta. De hecho para poder observar un movimiento parecido no hay que subir tan alto, ya que tenemos un ejemplo bien cercano en el juego del trompo o la peonza de los niños.

Ese cabeceo del trompo en rotación cuando su eje de rotación no es vertical, se asemeja mucho al de precesión planetario.

Una cuestión de medidas
Con el desarrollo científico y tecnológico y el aumento por ende de la precisión de las medidas experimentales, se supo que cada año Mercurio parecía cambiar su posición, medida ésta en el instante de su máximo acercamiento al Sol, un ángulo realmente muy pequeño.

Su valor era de cinco coma setenta y cinco segundos de arco (5,75 "), para que se haga una idea es el mismo ángulo con el que se vería una moneda de un euro (1 €) a un kilómetro (1 km) de distancia.

Por si no le suena el nombre de esta unidad angular sepa que también se le conoce como segundo sexagesimal o arcosegundo. (Continuará)




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