No me podéis expulsar ¡Yo soy el surrealismo!

Salvador Dalí
, pintor surrealista español (1904-1989)

viernes, 25 de marzo de 2016

“Verónica” del Valle de Sevilla (y 2)

(Continuación) Luego tanto el paño de la Verónica del Valle de Sevilla, como la tela de Turín, son iconos al haber sido producidos por el hombre, con posterioridad al hecho al que hacen referencia.

El primero, este año del Señor 2016. La segunda, entre los años 1260 y 1390, que es cuando el método de datación del C-14 cifra su origen.

Estamos entonces, en el caso de la sábana, ante una falsa reliquia.

La así llamada Sábana Santa es una reproducción humana, un icono que, y esto no está bien, pretende pasar por lo que no es. Vamos que es una falsificación.

Y no es lo mismo ser algo, que aparentarlo o intentarlo.

Negativo fotográfico de la sábana turinesa
Y hablando de aparentar. Hay otra diferencia entre el paño sevillano y la sábana turinesa, aparte de sus pretensiones. Uno sólo por ser lo que es, un icono. Una reproducción piadosa, lo que está bien.

La otra por pretender ser lo que no es, una reliquia. Y eso está muy malamente.

Voy, ya se lo habrán imaginado, detrás de los negativos fotográficos.

Recordarles si acaso antes que el proceso fotográfico se realiza en dos etapas. Primero se obtiene un cliché o negativo -donde lo negro aparece blanco y lo blanco negro- y en el que la imagen se ve borrosa, nebulosa.

Y después se positiva en un papel sensible y ahí, ya la imagen original o positivo fotográfico aparece con claridad.

Pues bien el negativo del rostro de Nuestro Padre Jesús con la Cruz al Hombro de la Hermandad del Valle, aparece como debe ser. Con la barba y el pelo blanco, mientras que la piel de su rostro aparece negra. Y como una imagen algo más difuminada con unos rasgos anatómicos no tan definidos como el objeto original.

Sin embargo, he aquí lo sorprendente, con la imagen de la sábana no ocurre así, sino más bien todo lo contrario.

Su negativo fotográfico, es decir el que tiene el fondo del lienzo en negro y la figura en blanco, presenta unos rasgos anatómicos muchos mejor definidos y contorneados que en el positivado.

¿Cómo es posible que un negativo fotográfico presente una imagen más clara que su positivado?

Por supuesto que para la ciencia este fenómeno óptico no es posible, ya que va en contra de todas las leyes físicas conocidas al respecto.

Por el contrario, es lo que tienen las paraciencias, el fenómeno es muy posible, a la vez que sencillo. Para los sabanistas basta con suponer que el propio lienzo se comporta como si ya fuera un negativo fotográfico.

En ese caso la primera etapa del proceso fotográfico lo positiva, mostrándola con mayor claridad ¡Equilicuá!

Ya, ya. Puestos a suponer...

Pero dejando a un lado lo obvio, no es más que una respuesta ad hoc para salir del paso, pues ahora deberán explicar cómo es que el lienzo se ha transformado en un negativo fotográfico.

Hay otro aspecto que me resulta intrigante.

Tiene que ver con el pelo y la barba del cadáver. Si se fijan en el lienzo, el supuesto negativo fotográfico, verán que son negras. Lo que quiere decir, ya que se trata de un negativo fotográfico, que el individuo supuestamente envuelto en el lienzo debería de tenerlos blancos.

Ergo Jesús, en realidad, con treinta años tenía el pelo y la barba blanca de un anciano ¡Vaya por Dios!

Ya les he escrito en anteriores ocasiones tanto sobre la falsa reliquia que es la susodicha sábana, como mi opinión acerca de los sabaneros y su investigación sabanística, por lo que no les canso.



1 comentario :

Anónimo dijo...

Estoy algo confundido y tengo un par de dudas que plantearle:
1. Verónica es el nombre del paño o el de la mujer que lo porta.
2. ¿Hay alguna que sea una reliquia auténtica?
Le agradecería que me respondiera lo más pronto posible