Equipado con sus cinco sentidos, el Hombre explora
el Universo que lo rodea y a sus aventuras las llama Ciencia.

Edwin Hubble, astrónomo estadounidense (1889-1953)

jueves, 8 de septiembre de 2011

¿Cambia de color el hocico de un perro?


Pues sí. Puede cambiar. Y por más de un motivo, además.
El primero de ellos, obviamente, son las quemaduras solares. En un animal con el hocico claro, como en los humanos, la parte de piel expuesta al sol se pondrá roja.
También, con el cambio de las estaciones, los perros con narices blanquecinas y sensibles, pueden presentar algunos cambios en la tonalidad de sus narices. Algo parecido al proceso de bronceado de las personas.
Y hay otra causa bastante común del cambio de color. Se presenta en aquellos perros que comen y beben en platos de plásticos. No. No es una broma, por muy anecdótico que les parezca.
Es conocida como sensibilidad al contacto, y viene originada por la presencia de bacterias, que viven alojadas en la superficie de ese material.
Por suerte es una afección que se puede evitar de forma sencilla.
Basta con utilizar recipientes de vidrio, cerámica, porcelana, o acero inoxidable para servir la comida y el agua del animal. Se tratan de materiales que, por su naturaleza y estructura química, son menos propensos a alojar bacterias.
Recordemos que los plásticos son sustancias químicas sintéticas denominadas polímeros, de estructura macromolecular que puede ser moldeada mediante calor o presión y cuyo elemento químico principal es el carbono, C.
Los plásticos ya vinieron al blog cuando hablamos de la problemática socio-ambiental de las bolsas de plástico.
Y de esos microorganismos unicelulares que conocemos como bacterias, también hemos hablado ya. Por eso sólo diremos que del estudio de las bacterias se encarga la bacteriología, que es una rama de la microbiología.
¡Ah! Y que las bacterias son los organismos más abundantes de todo el planeta. Son tan pequeñas.

2 comentarios :

Pía Baroja dijo...

¿Sabe si esas bacterias afectan también a los gatos? No me gustaría que la mía se estuviera intoxicando jaja
Me gustaría que hablase, si no lo ha hecho ya, sobre por qué dicen que es malo que la fruta se coma después de la comida y no antes, cuando se supone que sí es bueno. He oído tantas teorías que ya no sé qué pensar.

Anónimo dijo...

Escuche el programa de radio del miercoles y lo que conto de los mosquitos, lo piensa escribir en el blog?