Con un "no es todo como parece" les dejé
ayer, y es el caso “sestero” que nos traemos entre manos. Lo es, y para que comprendan la razón conviene saber lo que en realidad significan y no, en este contexto, estas dos palabras implicadas, hora y sexta.
Y para ello no podemos dejar de reseñar que antiguamente los romanos dividían el día en dos partes: un tiempo de luz y un tiempo de oscuridad, o sea el día y la noche.
Y a su vez, en teoría, cada una de esas partes las dividía en doce partes u
horas.
Pero como, este tema ya lo hemos tratado, el tiempo de luz y de oscuridad es variable según la estación y el día, estas partes u horas tenían una duración variable.