Un organismo se alimenta de entropía negativa.

Erwin Schrödinger, físico austríaco (1887-1961)

martes, 1 de mayo de 2018

“Sire, no he tenido necesidad de semejante hipótesis”

Pierre-Simón, marqués de Laplace (1749-1827) astrónomo, físico y matemático francés, conocido por el descubrimiento de sus famosas transformada (1785) y ecuación homónimas, por ser continuador de la mecánica newtoniana y autor del libro Exposition du système du monde (1796) donde revela su hipótesis nebular sobre la formación del sistema solar.

Y, ya se lo imagina, supuesto protagonista de la mítica frase de más arriba“Sire, no he tenido necesidad de semejante hipótesis”, que como respuesta da al comentario que le hace Napoleón Bonaparte, mientras hojeaba la obra en cinco volúmenes que le acababa de presentar, Traité de mécanique céleste, escrito entre 1798 y 1825.
De la obra solo diré por ahora, lo que probablemente ya sepan: se trata de una maravillosa perfección de la física newtoniana, una obra trascendental. Y de la cita de marra, lo que por los mentideros científicos se cuenta del diálogo que tuvo lugar, algo como:
- Monsieur Laplace, me cuentan que ha escrito este gran libro sobre el sistema del Universo, sin haber mencionado ni una sola vez a su Creador -le dijo un irónico Napoleón.
- Sire, no he tenido necesidad de semejante hipótesis -le contestó, lacónicamente, Laplace.
Con su respuesta, el científico hacía hincapié en el hecho de que, con su ‘Mecánica’, conseguía explicar el funcionamiento del sistema solar, sin necesidad de ninguna hipótesis divina. Algo que no pudo hacer un siglo antes el gran Isaac Newton con su ley de la gravitación universal, que no fue capaz de explicar ciertas anomalías en los movimientos de Júpiter y Saturno y tuvo que hacer intervenir al buen Dios para que con su voluntad divina corrigiera dichas anomalías y que el sistema fuera estable.
“Je n”avais pas besoin de cette hypothèse-là”. Curisoso. Con (para el militar creyente) y sin (para el científico escéptico) intervención divina. Sin embargo, qué razón tenía Laplace. Ciencia y creencia nunca deben ir juntas, ¡qué malos compañeros de viaje y qué viaje más corto!
De correveidile
No se sabe nada acerca de si el general le replicó al científico en ese momento pero sí de que le fue con el cuento al también matemático, físico y astrónomo italiano J. L. Lagrange (1736-1813), quien al escucharla exclamó: “¡Ah!, pero ésa es una hipótesis excelente. Explica tantas cosas...”.
Respuesta que a Napoleón le faltó tiempo para contársela al propio Laplace quien muy discretamente arguyó: “Aunque esa hipótesis pueda explicar todo, no permite predecir nada”. De haberlo dicho, bien por Laplace, pues no en vano sabido es que una hipótesis, para ser científica, debe ser capaz de predecir el futuro, aparte de explicar el pasado.
Por otra parte, las respuestas de Laplace, en mi opinión, tienen toda la pinta de ser unas de esas tantas inventadas con posterioridad sobre los científicos. Citas apócrifas sobre la ciencia, de las muchas que la acompañan desde sus inicios, una leyenda más. Tampoco me parece muy verosímil la supuesta observación de Lagrange, cuando supo de dicha conversación. No. Entre el cielo y la tierra nadie es tan ocurrente en el momento preciso, ni siquiera los genios.
Por cierto que la relación entre el científico y el militar tuvo sus claroscuros y hubo mezquindades por ambas partes. (Continuará)
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