Vaya por delante que a lo largo de mis años estudiantiles y profesionales,
siempre he empleado la primera de ella, fuerzaelectromotriz.
Una opción que, a tenor del saber lingüístico conocido como Gramática -entendida como el estudio de
las reglas y principios de una lengua, que rigen la forma de usar y organizar
palabras en una oración- es correcta.
De todos modos, ya me conocen, he tirado como siempre hago en estos casos de
diccionario. En esta ocasión del de la Real
Academia Española, RAE, (DLE) y del Panhispánico
de Dudas (DPD).
En ellos se puede
leer que, tanto “motriz” como “motora”, son dos formas correctas para el
femenino del adjetivo “motor”.

















