El mal uso de las drogas no es una enfermedad, es una decisión, como pararte enfrente de un coche en marcha. Aunque también puedes llamarlo error de juicio.

Philip K. Dick (1928-1982)
, novelista estadounidense de ciencia ficción.

martes, 1 de noviembre de 2011

¿Cuánta basura espacial hay? ¿Dónde se encuentra?


Probablemente haya alrededor de 500 000 piezas de basura espacial identificadas, de entre 1 y 2 cm de longitud. 

Y más de 21 000 objetos que son mayores de 10 cm. Todo un vertedero cósmico.

Les hablo de un vertedero cósmico dando vueltas alrededor de nuestro planeta, del que los científicos estiman que su volumen de basura mantendrá una evolución, más o menos, uniforme hasta el año 2055.

Se calcula que su ritmo de crecimiento será de un 5% cada año.

Pero a partir de ese año el número de objetos peligrosos flotando se disparará de forma exponencial. Con un mayor peligro de colisión entre ellos y el consiguiente desprendimiento de nuevos fragmentos alrededor del planeta, que incrementarían el riesgo de colisión con la consiguiente.

Una indeseable y sin fin reacción en cadena. Una pescadilla espacial que se muerde su propia cola contaminada.

Un peligro para las nuevas misiones espaciales, los satélites artificiales y la estación espacial, dada la alta velocidad orbital a la que se desplazan todos, por un lado, y el hecho de encontrarse localizados, fundamentalmente, en dos bandas de altitud por otro.

La gran mayoría de los objetos, útiles e inútiles, que orbitan el planeta, orbitas geocéntricas, lo hacen fundamentalmente en uno de estos dos niveles:

a) Órbita LEO, órbita baja comprendida entre 0 y 2000 km de altitud, y

b) Órbita GEO, órbita geoestacionaria, es decir a una altitud de 35 768 km y de inclinación cero, o lo que es lo mismo sobre el ecuador. Es muy usada por las empresas de telecomunicación.

Es conocida como la órbita de Clarke, en honor del divulgador científico A. C. Clarke considerado padre de la popularización de la órbita geoestacionaria.


1 comentario :

José Palacios dijo...

Muy buena divulgación científica. Rigurosa pero amena.
Enhorabuena