Más deporte y menos Latín.

José Solís Ruiz
, ministro franquista (1915-1990)

domingo, 10 de abril de 2016

Papas y Ciencias: Bonifacio VIII

Y casi sin solución de continuidad en lo que concierne a esa entrada de la Verónica, retomamos el asunto de la vinculación que tuvieron, y el papel que jugaron en el desarrollo de la ciencia y la técnica, los tres últimos papas que he nombrado.

A saber: Bonifacio VIII, Paulo V y Urbano VIII. Empecemos por orden cronológico.

Papa Bonifacio VIII (1235-1303)
Fue el número 193 de la Iglesia católica y ejerció su papado de 1294 a 1303. Pertenecía una noble familia de origen español establecida en Italia, y si viene a esta historia es por dos o tres razones relacionadas con las ciencias, consideradas éstas como cuerpos de conocimientos sistematizados.

Por ejemplo le debemos la publicación, en 1298, del Liber sextus, una recopilación de textos legales eclesiásticos, de importante implicación jurídica.

Y es Bonifacio VIII el protagonista de una de las hipótesis que se barajan para explicar, el sentido de marcha de los vehículos en nuestras calles y carreteras.

En Enroque de Ciencia tengo escritas hasta cuatro hipótesis de las que, precisamente ésta es la cuarta. Curiosa por ser una decisión vaticana.

Pero por si no quieren molestarse en buscarla se la cuento aquí mismo en unas líneas.

Dicen los correveidiles de este asunto que fue el propio papa Bonifacio VIII -a raíz de esa multitudinaria peregrinación que, hacia el 1300, tuvo lugar en Roma para ver la Verónica y ganar el Jubileo- quien dictó una curiosa orden.

Una, la verdad poco documentada, según la cual los peregrinos en sus desplazamientos por las calzadas, se debían mantener a la izquierda.

Su intención no era otra, es de suponer, que la de guardar un cierto orden en los movimientos de tan ingente número de personas llegadas a la ciudad.

Seguridad vial y Bonifacio VIII
Un edicto papal que de ser cierto, parece ser que se extendió y caló con bastante fuerza en toda Europa aunque, visto lo que pasó después, quizás no lo fuera tanto.

Sea el santo que fuere, el caso es que, en lo que respecta al supuesto dictamen del Sumo Pontífice, hay un problema.

No existe prueba alguna de que éste fuera así, sino más bien de todo lo contrario.

Parece ser que Bonifacio VIII lo que habría ordenado es que los peregrinos que se acercaban al Vaticano por el puente de ‘Sant Angelo’, lo atravesaran circulando por la derecha.

Aun así no son pocos los que consideran a Bonifacio VIII como un pionero del actual tránsito vehicular, forzado por las circunstancias que se dieron durante la celebración del primer Año Santo (1300).

Cuando la gente se agolpó en las calles próximas a la Plaza de San Pedro, impidiendo el paso de los carruajes y ocasionando numerosos heridos y muertos.

De ahí que el Papa ordenara pintar unas líneas blancas que dividieran las calles del Vaticano, para que por un lado pasasen los carruajes y por el otro los peatones.

Ésa, dicen que pudo ser la primera norma de tráfico de la historia ¿Por qué no? Total.

Lo que les dije, una hipótesis con poca sustancia científica.

Por último, conste también en el haber científico del papa la fundación en 1303 de la Universidad de La Sapienza en Roma.

La más grande de Europa y que en la actualidad se encuentra entre las primeras del mundo por número de estudiantes. Tiene un pretendido e intrigante lema: “El futuro ha pasado por aquí”.

Y de papa en papa.




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