Volviendo a lo de dirección y sentido, que no me ha quedado claro.Dos preguntas:
1.- ¿Es lo mismo dirección que sentido?
2.- ¿Se puede ir en dirección contraria?
Como siempre quedo a la espera de sus respuestas.
Volviendo a lo de dirección y sentido, que no me ha quedado claro.
(Continuación) Su nombre procede del latín armilla (círculo, brazalete), debido a que el instrumento está construido sobre un esqueleto de círculos graduados que muestran el ecuador, la eclíptica y los meridianos y paralelos astronómicos.
No es la primera vez que hablamos de anagramas en el blog. Seguro que, a la vista de estos ejemplos, recuerdan lo que son:
(Continuación) Fue nombrada así en honor al ingeniero y físico húngaro-estadounidense Theodore von Kármán (1881-1963).
Los datos obtenidos por el Supra-Ion de imágenes térmicas -el que portaba el cohete Joule II cuando, el 19 de enero del 2007 viajó a una altura de unos 200 km sobre el nivel del mar y, durante cinco minutos, se desplazó a través del “borde del espacio”-, permiten establecer un nuevo valor.
No. No es normal. Por cierto, el país fue Australia. En nuestras antípodas.
Hablarles de Miguel Ángel, la mano maestra es hacerlo de uno de los libros más excepcionales del que tengo conocimiento.
Quizás convendría empezar diciendo lo que se entiende por espacio exterior, espacio vacío o, simplemente, espacio.
El primero de los convenios que se utilizó lo tomaron, claro, los estadounidenses y en poco tiempo se convirtió en una tradición.
Un segundo convenio por el que la altura, sobre el nivel del mar, de cien (100) kilómetros es la que define el límite inferior del espacio. (Continuará)
Una precisión pasmosa.
Bien, vayamos por parte.
Es una nueva unidad que, como la anterior citada unidad astronómica y a diferencia del año-luz, tampoco está basada en la velocidad de la luz.
Y ahora uno de cálculos multimillonarios:
(Continuación) La unidad astronómica, de símbolo ua, es una unidad de distancia que vale, aproximadamente, la distancia media entre la Tierra y el Sol.
La cuestión que les traigo hoy me parece oportuna y, pienso que lo es, por doble motivo. Uno intrínseco. Ya conocen la vocación de servicio social, en este caso divulgativo-científico, con la que nació el blog.
¿Recuerda la entrada sobre las murphyanas leyes?, pues aquí les dejo una adaptación curricular:
(Continuará) En esta ocasión el científico tenía interés en excavar la entrada de la cueva, pues iba a la búsqueda de restos de huesos y sílex. Una labor tediosa.
Una acertada hipótesis que en España fue aceptada, cosa no ocurrió así en Francia. Donde por aquel entonces y desgracia, se encontraban los científicos más expertos y reconocidos en estudios prehistóricos y paleontológicos de Europa.


Se trata de una réplica exacta, a escala real, de la cueva original que fue cerrada al público por última vez, en 2002, debido a su delicado estado de conservación.
Hace unas tardes estuve viendo la película El tercer hombre y, por supuesto, disfruté con ella.
(Continuación) Lo patentó el 11 de agosto de 1942, como “sistema de comunicaciones secreto”. Y lo hizo el mismo día que los EEUU entraban en la Segunda Guerra Mundial.
Si usted, querido lector, ha cumplido ya el medio siglo de edad, es probable que le suene el nombre y que reconozca a la actriz de la fotografía.
Le propongo un ejercicio de mentalismo. Lo he llamado de la cifra tachada.
A principios del año en curso les escribía de la Aspirina, recién cumplidos sus primeros 110 años de vida.
De sus aplicaciones qué les voy a contar que ustedes no sepan. Todos la hemos utilizado como analgésico, antipirético y antiinflamatorio, y lo hemos hecho en infinidad de dolencias.
Desde dolores de cabeza hasta tuberculosis, pasando por gripes, gonorrea y cualquier tipo de inflamación, como amigdalitis, rinitis, artritis o cistitis.
