Las ecuaciones de Maxwell han tenido un impacto mayor en la historia de la humanidad que diez presidentes juntos.

Carl Sagan (1934-1996), astrónomo y divulgador estadounidense.

lunes, 6 de marzo de 2017

Trappist es nombre de telescopio

Ese y no otro es el motivo por el que el nuevo sol-enano con sus siete (7) planetas esperanzadores de vida, se llaman como se llaman, a saber: Trappist-1, Trappist-1b, Trappist-1c, Trappist-1d, Trappist-1e, Trappist-1f, Trappist-1g, Trappist-1h.
Porque lo ha descubierto un telescopio denominado así. Este de utilizar el instrumento les recuerdo que es otro (el tercero ya) de los criterios que maneja la UAI, para la cosa ésta de la nomenclatura astronómica.
Viene a decir algo así como, muéstrame un nuevo cuerpo celeste y lo llamaré igual que el telescopio que tenga más mano.
Telescopio
Del instrumento óptico en general, aunque me consta que tienen una extensa idea, ahí va lo que me interesa que tengan presente ahora.
Gracias a su sistema de elementos ópticos, el telescopio posee la capacidad de permitirnos observar objetos muy, muy, lejanos, con mucho más detalle que si lo hiciéramos a simple vista.
Desde que a comienzos del siglo XVII, en 1610, el pisano Galileo Galilei levantó su vista y lo usó para mirar a la Luna, Júpiter y las estrellas, el ser humano empezó a ser otro.
Y es que gracias al telescopio y su poder de captación de radiaciones electromagnéticas (Radioondas, Microondas, Infrarrojo, Visible, Ultravioleta, Rayos X, Rayos γ), pudimos empezar a conocer no sólo la verdadera estructura y naturaleza de los cuerpos celestes, sino nuestra propia localización en el universo.
De modo que estamos ante un instrumento fundamental en el desarrollo de la astronomía como disciplina científica. Y por supuesto cualquier mejora tecnológica de su funcionamiento, conduce a nuevos hallazgos astronómicos que nos permiten avanzar en la comprensión del Universo.
¿Por qué se llama Trappist?
Así como algunos telescopios tienen nombre de científicos, son buenos ejemplos Kepler, Hubble, Herschel entre otros, el que nos trae hoy aquí no es uno de esos casos. No ha existido ni existe, al menos hasta donde me consta, un científico (masculino genérico) con ese apellido.
Trappist, el término como tal, es en realidad un acrónimo. El formado a partir de la expresión inglesa TRAnsiting Planets and PlanetesImals Small Telescope–South y que podríamos traducir como “Telescopio Pequeño para Planetas y Planetesimales en Tránsito”. Un acrónimo referencial y, dicho sea de paso, ingenioso.
Y Trappist, el dispositivo en sí, es en realidad un doble telescopio robótico, óptico y reflector de 0,60 m de diámetro que está emplazado en Chile, en concreto en el Observatorio astronómico de La Silla, perteneciente a la organización Observatorio Europeo del Sur o Austral (ESO).
Como tal tiene ciertas características autónomas, si bien básicamente está controlado desde la Universidad de Lieja, Bélgica, por el mismo equipo de investigadores que lo diseñó.
El observatorio, operativo desde 2010, es uno de los más grandes del hemisferio sur, y el telescopio uno de los dieciocho (18) con los que cuenta el complejo.
Así que el nombre de la estrella es Trappist-1 por el telescopio y el del telescopio procede de un acrónimo del que ya les adelanté es algo ingenioso y ahora añado que divertido. Vamos que la historia del nombre tiene su intrahistoria.
Para no dejarles así les adelanto que existe un tipo de cervezas conocidas como cervezas trappist. Se lo cuento dentro de un rato.



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