Las leyes de la matemática no son meras invenciones o creaciones humanas. Existen independientemente del intelecto humano.

M.C.Escher
, artista neerlandés (1898-1972)

domingo, 26 de junio de 2016

El flúor de Moissan

Tal día como hoy de hace ciento treinta (130) años, en concreto el 26 de junio de 1886, el químico farmacéutico y profesor universitario francés Henri Moissan (1852-1907), conseguía aislar flúor, F2 (g), sin ninguna impureza.

Por supuesto no era el primer hombre en intentarlo, ni esa fue su primera vez. En su caso existieron varios peligrosos intentos previos y fallidos. Moissan tuvo, hasta en cuatro (4) ocasiones, que interrumpir su trabajo por envenenamiento.

Y es que el flúor es una sustancia simple que presenta muchas dificultades para aislarlo y su manejo implica mucho, mucho, peligro que exige extremo cuidado en su manipulación.

La dificultad para su obtención proviene de la gran capacidad que tiene para reaccionar con casi todos los metales. De hecho reacciona hasta con el vidrio del recipiente en el que lo contengamos. Precaución.

Tabla periódica de Mendeleyev
De ahí que no fuera hasta comienzos del siglo XIX, y tras la invención de la electrolisis, que se obtuviera esta sustancia simple junto con otras tantas.

Unas sustancias que ayudaron y no poco, a afianzar la tabla periódica de elementos químicos, con la que Dimitri Mendeleyev pretendía poner cierto orden en el mundo químico, allá por 1869.

Gracias a estas nuevas sustancias descubiertas por métodos electroquímicos, se fueron llenando los huecos que de forma acertada el ruso había ido dejando en la confección de la misma.

Les recuerdo que su tabla inicial sólo contenía las sesenta y tres (63) sustancias conocidas hasta entonces, de las noventa (90) que existen en la naturaleza.

Y sucede que algunas de estas sustancias aún desconocidas, se resistieron más otras a ser obtenidas; entre las que más el flúor.

Obtención electrolítica
Para su obtención Moissan empleó al principio métodos químicos, utilizando entre otros compuestos disoluciones de fluoruro de fósforo, pero sin resultado alguno.

De modo que se decidió por la electrolisis.

Empleó primero fluoruro de arsénico -que pronto abandonó debido a las peligrosas intoxicaciones a las que se veía sometido- y después ácido fluorhídrico HF(dis), al que añadió fluoruro de potasio KF, para condujera mejor la corriente eléctrica.

Y para que el flúor no atacara al ánodo, electrodo positivo donde se formaba, lo hizo de una aleación de platino (Pt) e iridio (Ir), dos de los escasísimos metales inertes al flúor.

Para reducir su reactividad, realizó todo el proceso de la electrolisis a la temperatura más baja que pudo, en aquel tiempo unos menos veintitrés grados Celsius (-23 º C).

Químicos y Premio Nobel
Veinte (20) años después de obtenerlo, Moissan era galardonado en solitario con el Premio Nobel en Química de 1906, lo recibió por sus experimentos sobre el aislamiento del flúor y la creación de un horno de arco eléctrico, que lleva su nombre, capaz de alcanzar temperaturas superiores a los cuatro mil grados Celsius (4000 º C).

Una concesión que estuvo bastante reñida pues también Mendeleyev estaba propuesto para ese año. En los mentideros científicos de la época se habló de que sólo les diferenció un voto.

Pero el caso es que ese año el ruso no lo obtuvo, y para el siguiente ya era tarde.

Tarde porque han de saber que ambos murieron a principios del año siguiente, un par de meses después de la concesión del premio y, curiosamente, con pocos días de diferencia entre ellos.

En concreto dieciocho (18); por el calendario gregoriano el ruso murió el 2 de febrero de 1907 y el francés el día 20.

Y ya saben que los premios Nobel no pueden ser otorgados a título póstumo. Quién sabe si, de no haber muerto, lo hubiera llegado a obtener. Desde luego méritos para ello no le faltaron.

Sin embargo esto es algo que ya, nunca podremos saber.

Les he resaltado en negrilla lo del calendario gregoriano porque, si bien éste fue decretado en 1582, lo cierto es que cada país lo fue implantando en fechas diferentes y por motivos diversos.

Por ejemplo en los países de creencia ortodoxa no lo hizo hasta principios del siglo XX. Es el caso de Rusia que no lo puso en vigor hasta 1918.

Pero a lo que nos interesa hoy, el 26 de junio de 1886 es uno de esos "días que cuentan".



1 comentario :

un alumno de 4º ESO dijo...

Me he quedado con ganas de saber más del flúor ¿es el que se utiliza en la pasta de dientes?