El miedo a las alturas es ilógico.
El miedo a caer, por otro lado, es prudente y evolucionista.

Dr. Sheldon Cooper, personaje de ficción de la serie The Big Bang Theory.

miércoles, 14 de enero de 2015

¿Por qué el 13 es gafe?


(Continuación) Todo apunta a que tiene su origen en la mitología nórdica de la era precristiana. Es, quizás, la primera referencia escrita sobre la relación entre la mala fortuna y el número trece. Una superstición que, desde Escandinavia, se difundió a través de Europa hacia el Sur.

Al parecer, ya el poeta griego Hesiodo advertía a los labradores sobre la inconveniencia de empezar la siembra el día 13 del mes, Y en la Cábala se enumeran trece (13) espíritus malignos, así como en el Tarot, este número hace referencia a la muerte.

De hecho la misma Biblia recoge en el capítulo 13 del Apocalipsis, la venida del Anticristo. El caso es que, al iniciarse la era cristiana, este mito estaba ya bien establecido en los países mediterráneos.

Y de alguna manera se confirmó y reforzó con la Última Cena de Jesucristo.

Para muchas personas el número de comensales de ésta, Jesucristo y los doce apóstoles, y los hechos de que, menos de veinticuatro horas después de la misma, Jesús fuera crucificado y Judas se ahorcara, es una prueba de la certeza del mal augurio del número 13.

Que no es por cierto, el único número que supuestamente trae mala suerte.

Otros números de la mala suerte
En cada cultura existen números diferentes asociados a la superstición del mal fario.

Por ejemplo, para muchos japoneses, son varios los números que, literalmente, llevan consigo la mala fortuna. Por ponerles unos ejemplos el 4, el 9 y el 43.

El primero porque pronunciado, shi, significa al mismo tiempo además de esta cifra, la muerte. El segundo porque pronunciado, ku, significa también, sufrimiento.

Y el tercero porque su lectura significa nacimiento muerto.

Tras lo dicho no les extrañará si les digo que en las secciones de maternidad de los hospitales japoneses, no existen habitaciones de número 43. O eso he leído.

Y por si esto les parece poco, dado como son estos orientales para estas cosas del creer, han aceptado también el 13 occidental. Vamos el remate de los tomates.

Pero claro, ¿qué pruebas hay de que en realidad, el trece o cualquier otro número, traiga mala suerte?

¿Traen de verdad, mala suerte los números?
Categóricamente, no. Quédense tranquilos porque no hay ninguna prueba, ni un solo estudio científico que haya podido demostrar que un número, por sí solo, esté asociado a algún tipo de mal.

Es más, centrándonos en el trece, no son pocas las personas que lo consideran, precisamente, de todo lo contrario, de buena suerte. Y más si es martes o viernes.

Ni que decirles que se trata de una falsa credulidad más, tan incierta como su contraria. Pero existe. Por ejemplo en los Estados Unidos, donde el trece está considerado como un número con suerte. De hecho forma parte de algunos de sus símbolos nacionales.

Aparece en el reverso de sus billetes, en esa pirámide incompleta de trece escalones. Y en el águila heráldica que sostiene, en una garra, una rama de olivo con trece hojas y trece frutos y, en otra, trece flechas.

Están además las trece estrellas que, sobre su cabeza, tiene el águila.

La razón de esta abundancia de treces simbólicos se debe a que con ellos, se rinde homenaje a las trece colonias que fueron el origen de este país norteamericano; es decir que está considerado como un símbolo de buen auspicio.

Otra superchería más por supuesto.

¿Qué dice la ciencia del número trece?
De los tiempos bachilleres recordará que un número natural (N) es cualquiera de los que se usan para contar los elementos de un conjunto: un conejo, dos conejos, tres conejos,..., trece conejos,... (Continuará)






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