La Alhambra de Granada es la fuente de inspiración
más fértil de todas de las que he bebido.

M. C. Escher, artista neerlandés (1898-1972)

miércoles, 30 de septiembre de 2015

‘Doodle’ del agua en Marte (y 2)

(Continuación) Pero como bien saben, la historia del agua marciana y el hombre viene de lejos.

Desde hace años los científicos conocen de la existencia en el pasado, de grandes cantidades de agua corriente, así como de congelada bajo la superficie. De modo que Marte, hace tiempo que dejó de ser el planeta seco y árido que se pensaba.

Y no hay que remontarse muy atrás en el tiempo, para recordar la búsqueda que el hombre ha realizado por el sistema solar.

Fundamentos empíricos previos
Hará poco más o menos seis (6) meses, el telescopio Hubble detectó evidencias en Ganímedes, la luna más grande del planeta Júpiter, de un océano de agua salada.

Un lugar, el del satélite jupiteriano, que es tan sólo uno de los no pocos del espacio donde buscar agua (H2O). Un compuesto químico que es, por ahora, el principal signo para pensar que haya vida fuera de nuestro planeta. Y como el hombre es un animal muy listo, cada vez sabemos mejor dónde buscar y cómo mirar.

Sin olvidarnos de que este diciembre pasado, el robot Curiosity descubría nitrógeno (N2) en unas rocas marcianas. Es decir que los indicios no cesan de aumentar.

De ahí las diferentes y entusiastas manifestaciones de la NASA, del tipo: “Creo que vamos a tener fuertes indicios de vida más allá de la Tierra dentro de una década, y creo que vamos a tener pruebas definitivas en 20 a 30 años”.

O publicadas por ejemplo, en revistas del corte de 'Popular Mechanics': “... hay una fuente de energía para microbios que pueden existir en cualquier punto de la superficie de Marte”. En fin.

Que no es de extrañar que ya tengamos avisos de que el explorador Rover de la NASA, irá en el 2020 al planeta rojo, con el único objetivo de buscar vida. Vida en mayúscula o en minúscula. Cualquier tipo de vida.

Será uno de los pasos previos al que, a nadie escapa, es evidente y palmario: la exploración humana del planeta rojo. Ya veremos en qué queda. Pero va tanto el cántaro a la fuente...

Fundamentos empíricos actuales
Y el último de los indicios en la búsqueda de ET, lo tuvimos ayer con la confirmación, por parte de la agencia espacial estadounidense, de tener evidencias de la presencia de agua salada en Marte.

Se han generado a partir de las observaciones realizadas con el orbitador Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) de la NASA. Y sus imágenes se han estudiado con CRISM, un espectrómetro de imagen que permite identificar minerales y otros compuestos de la superficie marciana.

Y lo que ha encontrado son restos de minerales formados por sales hidratadas, y depositados en las laderas donde se aprecian unas rayas misteriosas, conocidas como surcos lineales (RSL).

Estas vetas oscuras que parecen aparecer y desaparecer con el tiempo, a la vez que oscurecen y parecen fluir de las laderas más empinadas durante las estaciones cálidas, y luego se desvanecen en las estaciones más frías.

Se han detectado en varios lugares de Marte, cuando las temperaturas están por encima de menos veintitrés grados Celsius (-23 ºC) y se dejan de ver en épocas más frías.

Y con toda la información recogida, los científicos del espacio han dado un paso más y apuntan a que el agua líquida fluye de forma intermitente en el actual Marte y es, este líquido, el causante de los conocidos surcos lineales (RSL), presentes en las laderas de los cráteres en las estaciones más cálidas del planeta.

Todo ello lo han publicado en una revista científica, la 'Nature Geoscience', y el estudio completo se ha presentado esta semana en el Congreso de Ciencia Planetaria Europeo, que se celebra en Nantes (Francia).




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