El aspecto más triste de la vida en este preciso momento, es que
la ciencia reúne el conocimiento más rápido de lo que la sociedad reúne la sabiduría.

Isaac Asimov, divulgador científico estadounidense (1920-1992)

viernes, 17 de junio de 2011

¿Qué es un quilate?

No es mala pregunta porque se trata de un término que, desde el punto de vista científico-técnico, tiene dos acepciones.

Una relacionada con la gemología y otra relacionada con la orfebrería.

Así que, como pueden ver, la respuesta se presenta de lo más interesante.

En gemología, el quilate es una unidad de la magnitud física conocida como cantidad de materia o masa. Y así hablamos de un diamante, o brillante venga, de tres quilates.

Sin embargo, en orfebrería, el quilate es una unidad de la magnitud física conocida como composición de una disolución de metales o aleación. Y así hablamos de oro de 24 quilates. Una medida por tanto de su pureza.

Bueno pues ahí lo tienen. Una sola palabra y dos significados bien distintos.

Ya le dije que era interesante. Vayamos con el primero.

Quilate en gemología
Es la unidad de masa en el comercio de piedras preciosas desde la antigüedad. De hecho, de antigua que es, no está claro del todo cual es el origen de su nombre.

Para unos procedería del nombre del grano (Kuara) del árbol de coral africano.


Para otros provendría de la antigua palabra griega keration (κεράτιον), que significa algarrobo.

Y es que las semillas de este fruto eran utilizadas en la antigüedad para pesar joyas y gemas. Fueron escogidas entre otras debido a la uniformidad de masa entre ellas.

Ya más tarde, cuando los árabes adoptaron esta unidad de masa el nombre se deformó a quirat y de ahí a quilate al pasar al español.

Un detalle más, éste ortográfico, relacionado con el nombre. La palabra quilate no se escribe k de kilo, kilate, sino con q de queso.

No tiene nada que ver con el prefijo k del múltiplo del sistema métrico decimal que, como bien saben, significa mil. Un kilómetro son mil metros

De su valor
En relación con su valor, históricamente, el quilate representó la ciento cuarentava (1/140) parte de una onza (28,35 g). 

No entraremos en el detalle, pero ya saben cómo son los ingleses para su sistema de unidades de medida. Unos auténticos hijos de la Gran Bretaña.

Pero desde 1907, fecha en la que se implantó, tanto en Europa como en América, como unidad del sistema métrico decimal, el quilate, también conocido ya como quilate decimal, equivale a 200 mg, es decir 0,2 g.

Un gramo son por tanto cinco quilates. Aunque no es la única unidad que se emplea en gemología.

Para los diamantes pequeños se utiliza el punto, que es la centésima parte (0,01) del quilate. De modo que un quilate son 100 puntos.

Incluso para las perlas se emplea otra unidad diferente. Se trata del grano (del latín granun). Equivale a 0,05 gramos, es decir un cuarto (1/4) de quilate.

Y dicho lo cual, y por si está interesado en comprar alguna piedra preciosa, ha de saber que el precio del quilate depende del tamaño y peso de la gema.


Cuanto mayor sea ésta, mayor será el precio del quilate.

Dicho de otra forma. El precio de un diamante no se incrementa de forma lineal, según aumenta el peso del diamante.

Un diamante de un quilate no nos costará el doble que uno de medio quilate, sino bastante más. Se lo digo para que no se lleve sorpresas al echar los números si va a comprar uno.

Una compra siempre acertada, según la actriz Marilyn Monroe. Ella aseguraba que los diamantes eran los mejores amigos de una chica. Qué buena actriz pudo haber sido.

Pero en orfebrería, volvemos a lo nuestro, ya lo adelantábamos, quilate significa otra cosa.

Quilate en orfebrería
Quilate es una unidad de la magnitud física conocida como composición de una disolución de metales o aleación.


Una medida por tanto de su pureza o ley.

Expresa la cantidad de oro puro que contiene una aleación. Un quilate equivale a la venticuatroava (1/24) parte de la masa total de la aleación; un, aproximadamente, 4,167%.

Es decir que una pieza de oro sólo, sin alear, como los lingotes, es de 24 quilates. O de una pureza del 100%, ya que cada una de sus veinticuatro partes son de oro.

Así que ya lo sabe. Si, por ejemplo, posee un anillo de oro de 18 quilates, tenga claro que solo 18 de cada 24 partes que haga de él serán de oro.

O lo que es lo mismo, tiene una pureza del 75%. De cada 100 g del mismo sólo 75 son de oro, el resto es del otro metal que forma la aleación.

Bueno pues lo dicho. Conforme mayor sea el quilataje, pureza o ley del oro de su joya, más oro contendrá. Es como un índice de su calidad.


5 comentarios :

laura dijo...

esto no me lo han enseñado en clase auqnue el profesor habló de esas diferencias

Santiago dijo...

Muy interesante!

Yo era lector asiduo del blog Curiosoperoinutil hasta que cesaron las publicaciones, allí encontre este enlace y lo seguí con escepticismo y varios meses después puedo decir que ha superado las expectativas notablemente.

Este blog enriquece el día a día a los que somos curiosos y amantes de la ciencia.

Muchas gracias y felicidades por el trabajo!

Carlos Roque Sánchez dijo...

Gracias Santiago por tus amables palabras.

Anónimo dijo...

Gracias. Tu explicación es una joya muy aquilatada. A propósito: ¿como puedo saber, de forma simple; cuantos quilates tiene una aleación?
(el joyero puede declarar a su antojo).

Anónimo dijo...

que buen blog me gusta