(Continuación) De la relevancia internacional de Cabrera nos da una idea el hecho de que Albert Einstein y Marie Curie lo propusieran en 1928 para formar parte del exclusivo Comité Científico de las Conferencias Solvay, una especie de selecto club de científicos al alcance de muy, muy, pocos. La cumbre mundial de las ciencias duras, a saber, física y química.
Y ya participaba de forma destacada en la VI Conferencia Solvay
de 1930, dedicada al magnetismo, su especialidad, y en la VII Conferencia
Solvay de 1933 centrada en la estructura del núcleo atómico.
En ese ínterin es cuando Cabrera vuelve a hacer de principal
anfitrión en Madrid a otra eminencia científica, nada menos que Marie Curie
(1867-1934) quien en abril de 1931 realiza su segunda visita a España, invitada
por el gobierno de la Segunda República.
Ambos científicos, Curie y Cabrera, mantuvieron a lo largo del tiempo una estrecha relación profesional y de amistad.
Entre Cabrera y Cabrera
Le hablaba unas líneas más arriba del fallido intento de emparentar con
el apellido Illa, que no es el caso del que ahora nos trae pues,
Cabrera, es más que probable que usted, sobre todo si tiene ya una edad, lo
haya relacionado con el de Mercedes Cabrera Calvo-Sotelo (1951).
Ella fue ministra de Educación y Ciencia entre 2006 y 2009, hablamos de
tiempos “zapaterinos”, así que hoy como ayer y sí, por parte paterna, es
sobrina-nieta de nuestro físico de hoy. Pero no queda ahí la cosa.
Mercedes es nieta del ingeniero de minas y empresario del sector eléctrico José Cabrera Felipe, que da nombre a la primera central nuclear construida en España, José Cabrera, más conocida como Zorita al estar a tres kilómetros (3 km) de Zorita de los Canes en la provincia de Guadalajara.
Por cierto, la Cabrera, como el comandante en su momento, pero siempre
presente, mandó parar y dijo aquello de Latín y Griego son lenguas muertas y
hay que enterrarlas, o algo parecido; todo sea por la educación de los alumnos
logseros, debió pensar, ella, claro que otros debieron decir, porque podían, Alea jacta est..
Y lo que no pudo la dictadura franquista en los antañones, lo pudo la
democracia zapaterina en los amenes. Toda una perversidad pedagógica inducida.
Quién lo diría, viniendo de donde viene, pero es lo que tiene la evolución, que
no siempre significa progreso.
Bueno, al menos, los de Cabra se llaman egabrense a pesar de Mercedes, de quién para ser justos, no les he dicho nada de su rama materna. (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva,
si desean ampliar información sobre ellas.




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