Nunca ha habido una mayor fuente de honores terrenales
o distinción mayor que la conexión con los avances de la ciencia.

Isaac Newton, físico inglés (1642-1727)

lunes, 26 de abril de 2010

¿Por qué la potencia de un coche se mide en caballos? (I)

El motivo de dicha elección se debe, como en otras tantas cosas, a razones históricas.

En el caso que nos ocupa todo empezó cuando, hacia 1769, el ingeniero escocés James Watt (1736-1819) intentaba encontrar una unidad para expresar la potencia de la recientemente inventada máquina de vapor.

Como pretendía convencer a los empresarios de que su máquina era mejor que los caballos, para determinados trabajos como el transporte y la extracción de materiales, le pareció que sería una buena idea indicar su capacidad de trabajo, utilizando como referente la propia de los caballos.


Antes de proseguir me gustaría puntualizar que Watt no fue el inventor de la máquina de vapor. Aunque sí contribuyó, de forma determinante, a su mejora.

Por ejemplo su máquina fue la primera que tuvo una cámara de condensación. Él fue el primero en idear accesorios que convertían el movimiento de vaivén del pistón en el giro de una rueda.

También ideó los primeros dispositivos automáticos de realimentación que controlaban la salida de vapor de la máquina.

En definitiva, su máquina de vapor fue el primer dispositivo que convirtió el calor inútil en trabajo útil y lo hizo de forma de forma práctica y versátil.

Una eficacia no conocida hasta entonces, pero que con los ojos de hoy resulta bastante, bastante, ineficaz.

Para que se haga una idea sólo el 5 % de la energía térmica empleada se transformaba en energía mecánica útil. Ya ven.

Y a pesar de todo, con la máquina de vapor de Watt, nace la Revolución Industrial de la que aún somos nietos y herederos.

Horse Power (HP)
Perdón por el inciso. Volvemos con la idea de Watt de comparar la potencia de su máquina con la de un caballo. Para ello determinó el trabajo de un équido durante un periodo de tiempo largo, y calibró su máquina con el de él.

Calculó que un caballo podía levantar una masa de 33 000 lb de agua a una altura de un pie en un minuto.

Así nació el primer nombre que tuvo la unidad de potencia horsepower, y de símbolo HP.

La expresión inglesa se suele traducir por caballo de fuerza o caballo de potencia.

Un nombre muy adecuado y fácil de entender para el empresario. Vean si no.

Si la máquina de Watt tenía de potencia 9 HP, eso significaba que era capaz de realizar la misma actividad que realizaran nueve (9) caballos a la vez, pero sin los inconvenientes de los animales. Así de sencillo.

Para 1782 la expresión estaba ya acuñada y, a principio del siglo XIX, al igual que las máquinas de vapor, muy extendida por toda Europa. Lo que trajo consigo un problema.

No en todos los lugares las libras de masa y los pies de longitud tenían el mismo valor. Por lo que no era igual un HP en una localidad que en otra. Un problema que había que solucionar.

No obstante el caballo de potencia, sigue siendo unidad de potencia del Sistema Anglosajón de Unidades.

Y pese a no pertenecer al Sistema Métrico Decimal, el HP se sigue utilizando en muchos países de influencia anglosajona.

En especial para referirse a la potencia de los motores, tanto de combustión interna como eléctricos. Es la influencia de la pérfida Albión.

Caballo de vapor (CV)
Pasado el tiempo, con la imposición en Europa del Sistema Métrico Decimal, originado en Francia durante la Revolución, se buscó una unidad para la potencia que fuera lo más parecida al caballo de fuerza inglés. Pero utilizando, claro, unidades decimales.

Así es como nació 'le cheval au vapeur', el caballo de vapor (CV), definido como la potencia necesaria para elevar verticalmente un cuerpo de 75 kg de masa, a 1 m de altura en tan solo 1 s.

Con la conveniente conversión de unidades, la relación entre ambos caballos es que:

1 CV = 0,9863 HP
1 HP = 1,0138 CV

Es decir 1 CV es un 1,368% menor que el HP. Parecidos pero no iguales. (Continuará)

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