(Continuación) Antes de continuar con la vida y obra del ahora viajero limeño, con su permiso abro un paréntesis expositivo y le propongo un cambio de ubicación geográfica sevillana, que no es otro que el reconocimiento que la ciudad le hizo, en las postrimerías del siglo pasado (1997), al dar su nombre a una de las universidades públicas españolas más reciente y que está ubicada en la zona sureste de la ciudad (41013), entre los términos de Sevilla, Dos Hermanas y Alcalá de Guadaira.
El político ilustrado Pablo de Olavide (1725-1803)
del que adelantamos, para los intereses que nos traen, algunas de sus
actividades más destacadas: una, en Andalucía, por la repoblación y fundación
de diversos municipios en el plan de Nuevas Poblaciones de Andalucía y Sierra
Morena, así como la defensa de sus reinos; y, otra, en Sevilla como
planificador de la ciudad y reformador de la Universidad de la ciudad.
Dicho lo cual, y aunque volveremos sobre ella y su arquitectura, me refiero a la UPO, recordar aquí que la misma presenta en su recinto lo que podríamos llamar un “pasaje de la Ilustración”; una especie de galería conformada por varios edificios, algunos de los cuales llevan nombres en clara referencia a personajes relevantes de distintos campos del conocimiento humano como son la navegación, la política, la ciencia o la educación.
Y ahora sí, seguimos con el hombre de Lima quien, con
poco menos de la edad de Cristo, está a punto de dar un giro de 180 º a su
vida, gracias a los viajes que realiza por Europa entre 1757 y 1765.
De
Voltaire y Olavide
Le dejé con el aprecio y amistad mutua entre Olavide y Voltaire, que mantuvieron viva a lo largo del tiempo mediante una abundante correspondencia epistolar en la que el francés, autor de ‘Lo que llamamos casualidad no es ni puede ser sino la causa ignorada de un efecto desconocido’, consideraba al limeño “un filósofo muy instruido y muy amable”, llegando a recomendarlo como alguien que “piensa mal del catolicismo y de la Inquisición” y manifestando que “Vos y cuarenta como vos necesita España”.
No me diga que no es para tenerlo en cuenta, así como las
numerosas relaciones personales que mantuvo con las mentes más avanzadas de su
tiempo y que marcarían, sobremanera, su posterior trayectoria intelectual en
España, donde destacó por su “afrancesamiento” y admiración pública por las
figuras y los pensamientos ilustrados europeos. (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.
[**] El original de esta entrada fue
publicado el 23 de marzo de 2026, en la sección DE CIENCIA POR SEVILLA,
del diario digital Sevilla Actualidad.
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