miércoles, 3 de abril de 2019

Corrida en la Maestranza (2 de abril de 1899)

(Continuación) Yendo a lo que nos trae y por la documentación existente, sabemos que la terna torera de ese día la formaban los matadores sevillanos Antonio Fuentes, Emilio Torres ‘Bombita’ y Antonio Montes que tomaba la alternativa con su tocayo de padrino. Se lidiaron toros de la ganadería de D. Carlos Otaolaurrichi.
Del primero de la terna sólo decir que es a él a quien se refiere Guerrita cuando dice aquello de: “Después de mí nadie y después de nadie, Fuentes”. Pues ese Fuentes era Antonio, no les digo más. Del segundo diestro, Emilio, que fue el fundador de la dinastía de los ‘Bombitas’ junto a sus dos hermanos menores. Ricardo, conocido como ‘Bombita II’ o ‘Bombita chico’ y el más talentoso de los tres, y Manuel, ‘Bombita III’, de menor mérito como matador.
Y del tercero, el toricantano Antonio Montes, trianero de la calle Pureza, decir que estuvo en cumplidor. Tras que Fuentes, el más antiguo en la plaza, le cediera los trastos de matar, muleta y estoque, y el turno para lidiar y matar al primer toro -un berrendo en negro de nombre ‘Borracho’ y que lucía la divisa de Otaolaurruchi-, pues eso, que no pasó de aseado como también le ocurrió con el sexto con el que tampoco dejó posos.
Sin embargo, Montes, que falleció muy joven a consecuencia de una cogida, como torero tiene su trascendencia pues gente que sabe, ven en él a un precursor del toreo que, algunos años después, pondría en práctica Juan Belmonte. Lo que puede ser. Y hasta aquí por mi parte, poco más que añadir al festejo de ese día.
Ni que decirme tienen que, si bien se ha evidenciado un vínculo entre ciencia, religión y tauromaquia, sobre todo entre las dos primeras, no parece muy justificada la presencia en este artículo, de la taurina fecha del 2 de abril de 1899. Y no será un sevidor de ustedes quien les diga que andan falto de razón, no, aunque tampoco esperen que se la dé.
Resulta que me he reservado algo más en relación con esa corrida de toros. Verán. Entre los espectadores de ese día en la Maestranza, se encontraba un conocido científico británico que salió más que encantado del espectáculo.
Francis Galton en la Maestranza
Han de saber que ese día estaba viendo la corrida en la Maestranza, el prestigioso científico y polímata británico Sir Francis Galton (1822-1911), que visitaba Andalucía por esas fechas acompañado de su esposa, Eva.
Estamos ante un Galton ya en su senectud como ser humano, y con poco que aportar como científico a sus, por otro lado, muchas y destacadas contribuciones en diferentes campos de la ciencia. Sin embargo, en ambas facetas, como hombre y científico, aún nos reservaría alguna que otra sorpresa. Sabido es que, hasta el rabo todo es toro.
Por ejemplo y en el caso que nos trae, la de conservar intacta la costumbre de anotarlo todo (fue un extraordinario científico, ya se lo he dicho), así como la de escribir casi a diario a casa (fue un buen hombre de familia, esto no), dando cuenta de todo lo que veía, sucedía a su alrededor y le acontecía.
Y por supuesto escribe sobre la corrida de toros de esa tarde de abril, en una carta que remitió el día 3, es decir, al día siguiente del festejo. Ya de la que va, y manteniendo el paralelismo taurino- literario con Seis personajes en busca de autor’, me surgen un par de preguntas: ¿Qué forma tenía la Maestranza en las postrimerías del siglo XIX? ¿Era rectangular, octogonal o “redonda”? (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.



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