sábado, 15 de octubre de 2022

El mes que solo tuvo 21 días (1)

¿Qué piensa si le digo que cuando se despierte hoy sábado 15 de octubre, es porque ayer se acostó siendo viernes, pero 4 de octubre? Y no, no se trata de un error tipográfico ni me he equivocado en diez días de calendario a la hora de echar las cuentas.

Bueno, pensándolo mejor, no me diga lo que piensa, no le quiero poner en el apuro de, a la hora de emitir su opinión, hacerle caer en la tentación de utilizar un argumentario del tipo ad hóminem; que eso queda muy feo y está muy malamente.

Aunque estoy convencido de que, como poco, le habrá extrañado tanto mi pregunta como la rotundidad de mi afirmación, pero ha de saber que tengo motivos más que justificados para ambas, pues esa rara sucesión de fechas tuvo lugar.

Eso sí, hace ya la friolera de cuatrocientos cuarenta años, en concreto del 4 al 15 de octubre de 1582, que entonces cayeron en jueves y viernes respectivamente; unas causas que ya le adelanto son de naturaleza religiosa y calendaria.

Inter gravissimas. Calendario gregoriano

Es el nombre de la bula papal promulgada el 24 de febrero de 1582 por Gregorio XIII, según la cual se instauraba un nuevo calendario que sustituiría al anterior calendario juliano vigente desde el año 46 a. de C., fecha en la que fue instituido por Julio César.

Su nombre, evidentemente, es calendario gregoriano y el de la bula, ya de la que va, sepa que proviene de las dos primeras palabras del texto de la misma. Un calendario originario de Europa y que en la actualidad es utilizado de manera oficial en casi todo el mundo, si bien es cierto que, a pesar de ser mucho más preciso, su adopción se produjo de manera gradual.

Y así, aunque entró en vigor de inmediato en la Europa católica -siendo adoptado por España, Portugal, la República de las Dos Naciones (Lituania y Polonia) y la mayor parte de la Italia actual-, en las zonas protestantes la cosa se retrasó no poco y por motivos más que evidentes.

Octubre, 1582

No olvidemos que estos tiempos del cambio calendario se corresponden con la época de división religiosa del continente europeo, entre los países protestantes y los que seguían fieles al papa de Roma. De modo que entre los que se negaron a adoptarlo, y por citar solo unos pocos, se encontraban:

Gran Bretaña, que no lo hizo hasta 1752, casi dos siglos después; Japón que lo hizo en 1873, casi tres; y Rusia, convertida ya en Unión Soviética, que no lo hizo hasta principios del pasado siglo XX, en 1918, el de finalización de la Primera Guerra Mundial. (Continuará)

[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.

 

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