lunes, 27 de abril de 2020

Pandemias de coronavirus en el siglo XXI. Brotes (y 3)

(Continuación) Y ahora vamos con el microbio. La grafía correcta del nombre abreviado del coronavirus causante es MERS-CoV, por la unión de dos componentes: Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS, por sus siglas en inglés) y coronavirus (abreviado CoV).
Del análisis de varios de sus genomas se desprende que en principio pudo originarse en murciélagos y de ellos transmitirse a camellos o dromedarios en algún momento remoto, actuando como importantes reservorios y fuente animal de infección en los seres humanos, si bien se desconoce por ahora su función específica en la transmisión, así como su ruta o rutas.
Recuerde. No confunda el nombre de la enfermedad pandémica, MERS, con el del coronavirus que la origina, MERS-CoV.
BROTE 3. Enfermedad y coronavirus
La tercera y última por ahora de las enfermedades aparecidas por orden cronológico en este siglo, y que por desgracia conocemos de primera mano. Su nombre es COVID-19, acrónimo oficial que proviene de las palabras contenidas en la frase en inglés Coronavirus disease of 2019 (enfermedad del coronavirus de 2019), y que la Clasificación Internacional de Enfermedades (ICD, por sus siglas en inglés) recomienda escribirlo con mayúsculas y un guion antes de los dos dígitos en arábigo. Ya hemos escrito sobre ella al comienzo de este prontuario, y tiene diaria información de su evolución a través de diferentes medios por lo que no le canso. Ya veremos a dónde nos lleva y cómo y cuándo nos deja.
Y ahora vamos con el microbio. La grafía correcta del nombre abreviado del coronavirus causante de esta neumonía es SARS-CoV-2, por la unión de tres componentes: Síndrome Respiratorio Agudo y Grave (SARS, por sus siglas del inglés Severe Acute Respiratory Syndrome), coronavirus (abreviado a CoV) y un número arábigo, el 2 (CoV-2). Escrito tal como está, según recomienda el Comité Internacional de Taxonomía de Virus (ICTV, por sus siglas en inglés), respetando los guiones, las letras en mayúsculas y minúscula y el número en carácter árabe.
Un número final de cuya necesidad seguro que ya ha caído en la cuenta. Este nuevo miembro de la familia coronavirus guarda un parecido genético importante con otro detectado antes, el SARS-CoV de 2002, por lo que había que diferenciarlos. De ahí que en la denominación del primero y al referirme a su grafía le apostillara que su nombre, en principio era SARS-CoV y ahora como ya imagina es SARS-CoV-1.
Recuerde. No confunda el nombre de la enfermedad pandémica, COVID-19, con el del coronavirus que la origina, SARS-CoV-2. (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.

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