viernes, 9 de agosto de 2019

Luna y música clásica

Si bien es cierto que no fue hasta el 21 de julio de 1969 cuando nuestro único satélite natural, fue pisado por primera vez por el hombre -cincuenta años ya desde entonces de este logro de la ciencia y la tecnología-, si bien es cierto les decía, no lo es menos que, desde muchos miles de años antes el ser humano ya lo había mirado, observado, adorado, dibujado, temido, recitado, estudiado, cantado o grabado, por dejar aquí el relato de acciones luneras.
No en vano el hombre actual, ‘homo sapiens’, una especie del orden de los primates perteneciente a la familia de los homínidos y única conocida del género ‘homo’ que aún perdura, es el animal que representa por antonomasia el curioso comportamiento de la curiosidad.
Y he aquí que, fruto de ella y de la inteligencia desarrollada evolutivamente durante cientos de miles de años, este animal que somos ha desarrollado toda una serie de conocimientos que de forma simplista podemos englobar en Ciencias y Artes, es decir Humanidades, un sinónimo de Cultura y que no es más que lo que hacemos los humanos.
Por así decirlo vendrían a ser como las mil caras culturales de la Luna, y precisamente de una de ellas perteneciente a las artes les escribo hoy, de la música y su relación con la Luna. Y es que, como una antorcha en la noche, nuestro satélite ha alumbrado desde el principio de los tiempos, desde que el hombre es hombre, los sentimientos, los sueños, la inteligencia y los credos de todas las civilizaciones que alguna vez clavaron su mirada en el cielo nocturno.
Y claro entre ellos la música, y entre todos los tipos que de ésta hay, empiezo por la clásica de la que les traigo una deliciosa terna decimonónica: ‘Claro de Luna’ de Beethoven, ‘Los nocturnos’ de Chopin y ‘Claro de Luna’ de Debussy. (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.


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