lunes, 10 de diciembre de 2018

De la melancolía estacional al TAE

Una vez que el verano no es más que un vago recuerdo desvanecido en la memoria, y las largas jornadas laborales con su rutina se han abierto camino en nuestro quehacer diario, a algunos de nosotros, a veces, nos inunda el dulce sentimiento de la melancolia estacional.
Un estado anímico puntual, vago y sosegado, con cierta carga de tristeza y desinterés, que nos sobreviene en este caso por el cambio de estación, estando asociado sobre todo, a una baja estimulación lumínica motivada por la reducción de horas de sol.
Y aunque a cada uno nos afecta de forma diferente esta particular melancolía estacional, para la mayoría no será más que una adaptación al cambio de estación, que al principio nos producirá cansancio y desgana, pero que en poco tiempo la pereza pasará y disfrutaremos de los placeres otoñales que evidentemente existen.
Pero si estos síntomas persisten y no tienen nada de puntual entonces, precaución, hay que tomar cartas en el asunto pues puede ser grave. De hecho, hasta tiene nombre clínico, ya saben como son los médicos para las enfermedades, y le han puesto Trastorno Afectivo Estacional (TAE).
Definición, características y síntomas
Y es que una cosa es la tristeza y otra la depresión, otoñales. En la especialidad de psiquiatría se define dicha depresión estacional como ‘un patrón recurrente de cambios anímicos y conductuales que suceden en determinadas épocas del año remitiendo en otras’.
Determinadas porque, si bien lo más habitual es que se presenten en otoño y desaparezcan en primavera, también tenemos la variante veraniega. Ya iremos con ella en su momento. De ésta, de la otoñal, y su conexión con este sentimiento sombrío y desolador, nos avisa Manuel Machado, ya saben el hermano de Antonio, en su poema Melancolía:
“Me siento, a veces, triste / como una tarde del otoño viejo;
de saudades sin nombre, / de penas melancólicas tan lleno...
Perdonen el inciso poético y vayamos a lo mollar, ¿qué sabemos de este TAE? 
En términos cuantitativos los estudios realizados nos indican que: afecta entre el 1% y el 10% de la población; es más frecuente en mujeres; la edad media de aparición está entre los 20 y los 35 años; y es más común en zonas con poca luz solar, si bien últimos estudios apuntan a otros factores como la dieta y la genética. (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.





No hay comentarios:

Publicar un comentario