domingo, 14 de marzo de 2010

Albert Einstein y España (II)


(Continuación) Entre otras actividades -académicas, institucionales, gubernamentales, etcétera- esa misma noche asistió, invitado por los comités de la CNT, a una de sus reuniones. Fue aquí, y entonces, cuando dijo:

“Yo también soy revolucionario, si bien científico,
y sigo con atención todas las cuestiones sociales.
Esa represión de la que me habláis,
me parece que contiene más estupidez que maldad.
Hacéis resaltar las cosas malas.
Pero también hay cosas buenas en el régimen actual”.

No. Puntualizo mis anteriores palabras. Einstein no solo vio más de lo que pareció mirar, sino que observó más de lo que vio. Creo que intuyó la deriva que tomaría en años venideros la sociedad catalana.

Ni que decirles que sus palabras cayeron como un tiro en el mundo sindical y en la sociedad catalana.

Además, para más inri, dieron la vuelta al planeta y el genio tuvo que matizarlas más tarde. No en vano estupidez y maldad suelen ir juntas.

España es diferente: Cataluña, 2010
Han pasado 87 años y por lo que se ve nada ha cambiado en Cataluña. O mejor dicho ha ido de mal en peor.

Y a las pruebas me remito. A día de hoy en Cataluña:

1) Se castiga a los niños que en el recreo se expresan en la lengua de Cervantes, Borges y Pérez-Reverte.

2) Se impide a los padres, de hecho, que elijan el idioma castellano para que en él eduquen a sus hijos.

3) Se multa a los comerciantes que no rotulan sus tiendas en catalán.

4) Se elimina el castellano de folletos, programas, invitaciones, comunicados oficiales en la mayoría de los museos, instituciones públicas y organismos representativos de toda Cataluña.

No hay diferencia entre lo que Montilla y su gobierno hacen hoy día y lo que hizo Franco en su momento.

El mismo ensañamiento lingüístico, idéntica furia exterminadora solo que ahora en sentido contrario. Lo llaman nacionalismo.

Una concepción revestida de sentimiento, que el físico alemán y nacionalizado estadounidense conocía bien. No en vano lo había sufrido en sus propias carnes. Ya había dicho lo de:

“El nacionalismo es una enfermedad infantil.
Es el sarampión de la humanidad”.

4 comentarios:

  1. Alguien de más acá.15 de marzo de 2010, 0:37

    Nuca deja de sorprenderme este hombre.
    Por cierto, creo que esta noticia puede ser interesante, que aunque es de la semana pasada, no por ello deja de serlo: http://www.20minutos.es/noticia/645801/0/einstein/manuscrito-relatividad/expuesto/

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  2. Carlos Roque Sánchez15 de marzo de 2010, 19:47

    Hola morador del más acá.
    Estoy totalmente de acuerdo.
    La noticia es interesante, de ahí que este miércoles la comente en el programa de radio.
    Espero publicarla el jueves en el blog.

    Gracias.

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  3. Ya veo que es usted un gran conocedor de Cataluña, se nota.
    Como sepa de ciencia lo que sabe de la realidad catalana mejor cierre el blog.
    "Y a las pruebas me remito...se castiga a los niños que en el recreo...".
    Patético, falso y exagerado.
    Si este es el nivel del profesorado en Andalucia, aunque sea de ESO, apaga y vamonos.

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  4. Acaba de caerme un mito. Esto me demuestra aquello de "que los científicos se dediquen a la ciencia y la demás gente a la resta de cosas"

    Deplorable.

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