lunes, 30 de abril de 2018

Relatividad, arquitectura y música

(Continuación) Claro que si queremos ser justos, no debemos acabar esta saga sin recapitular y poner un punto y seguido a su motivante y casi omnipresente vertiente musical en la que, les puedo asegurar, se da más de una coincidencia relevante, hasta el punto de convertirse en un nuevo hilo conductor.
De Madrid a Postdam
Si me lo permiten, les recuerdo que todo empezó con la serenata ‘Soldado de Nápoles’ de la zarzuela ‘La canción del olvido’, muy relacionada con una pandemia de gripe, la de 1918, conocida como “la gripe española” o “Soldado de Nápoles”.
Y entre cuyos afectados se contó el mismo rey Alfonso XIII, que unos años después recibiría al nobel Albert Einstein, un enamorado de la música de Mozart y del violín como instrumento musical, que vino a España gracias, entre otros científicos, a las gestiones del ingeniero Eduardo Torroja, que con el tiempo sería abuelo de Ana Torroja, cantante del grupo Mecano.
Un curioso vínculo familiar entre abuelo científico y nieta artista que no es único en este enroque ya que, ahora que caigo, no hace ni un mes les ponía otro ejemplo, el de Max Born y Olivia Newton-John.
Por otro lado y de forma indirecta, vía einsteniense eso sí, llegamos al arquitecto prusiano Erich Mendelsohn y su obra cumbre la Torre Einstein, un encargo profesional que le llegó de la mano del amor, la música y la amistad. Del amor porque, establecido en Múnich se casó con la violoncelista Luise Maas, quien le puso en contacto con un amigo y buen aficionado de la música e intérprete del chelo, el astrofísico alemán Erwin Finlay-Freundlich (1885-1964) que a su vez era hermano de quién decidió construir la torre. En fin, estas cosas que pasan en la vida.
Del astrofísico solo apuntarles que era un apasionado violonchelista al que le gustaba tocar música de cámara bien como segundo violín o con la viola.
Dos nexos más
A propósito del arquitecto, vuelvo a Mendelsohn, recordarán que formaba parte de un grupo compuesto entre otros por Ludwig Mies van der Rohe, Walter Gropius, Le Corbusier y Frank Lloyd Wright de quien precisamente tengo un nexo musical de lo más curioso. No sé si lo saben, pero el popular dúo musical Simon and Garfunkel en 1970 dedicó al afamado arquitecto estadounidense una canción, So long,Frank Lloyd Wright, de su exitoso álbum Bridge Over Troubled Waters nada menos.
 Por último, es conocida de todos la vinculación que mantuvo el físico relativista con la música de Mozart y el violín como instrumento interpretativo y a lo largo de casi toda su vida. Dos actividades que en su caso se solaparon y complementaron siempre. Para Einstein, desde muy joven, la música fue una necesidad y el violín su inseparable compañero.
Y para finalizar, una vuelta a los comienzos: ¿Se conoce en la actualidad cuál es la naturaleza bioquímica del virus de 1918? ¿Podría volver a ocurrir otra ‘gripe española’? ¿Cuáles serían sus consecuencias? ¿Sería peor esta pandemia que una guerra nuclear? Lo digo por lo que dicen que dijo el físico: “No sé cómo será la III Guerra Mundial, pero sí la IV: con piedras y palos”. O algo así. (Continuará)
[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.

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