martes, 23 de enero de 2018

Rudolph, el reno. CRISPR

(Continuación)  A modo de breve recordatorio, abro paréntesis, dejar negro sobre blanco que las siglas ADN hacen referencia al ácido desoxirribonucleico.
Un ácido nucleico contenedor no sólo de las instrucciones genéticas empleadas en el desarrollo y funcionamiento de todos los organismos vivos, e incluso de algunos virus, sino responsable de su transmisión hereditaria.
Cierro paréntesis, fin del recordatorio (ya les advertí de su brevedad) y sigo con lo que nos trae.
Lo apuntado anteriormente del coral y el reno, es sólo un ejemplo de transferencia genética horizontal natural, un proceso del que es sabido que desempeña un papel importante en el mecanismo de la evolución de muchos organismos.
Por citarles uno, es el responsable de la resistencia a antibióticos y fármacos de las bacterias, una transferencia natural, auqnue también existen las provocadas por el hombre.
Por ejemplo, ultísimas técnicas de ingeniería genética como CRISPR/Cas, que se usan para manipular los genes de una célula o individuo, serían formas de transferencia genética horizontal artificial.
Así que después de todo el entrañable Rudolph, en lo que respecta a su hocico rojo y brillante, otra cosa es que vuele, puede que exista más allá de las páginas de un cuento infantil de mediados del siglo pasado.
Y que el ideal surrealista plasmado en las paredes parisinas del mayo francés y hecho frase con “La imaginación al poder”, adquiera en este caso el rango de posibilidad científica, como ya les adelantaba al principio de esta saga.
Sí, es más que posible que la imaginación sea lo único que nos permita conocer, lo que podemos llegar a ser (Bretón, dixit).
Así que lo dicho. El estado actual de la biotecnología y en concreto de cierta técnica de edición genética, aunque poco probable, podría hacer posible la existencia artificial de un reno como Rudolph. Si, las ciencias avanzan que es una barbaridad.
Adenda
Y aunque por ahora dejaremos aquí la exposición, no es menos cierto que al lector atento, avisado y sobre todo paciente -sólo del reno ya van nueve (9) con éste- le debe plantear algunos interrogantes, como dejar preguntas en el aire (Pantoja, dixit). Sin ir más lejos ¿Qué es la técnica de edición genética CRISPR-Cas?
O ya de la que va, y en vez de ser una mutación natural producida por un accidente biológico: ¿Podría ser que Papá Noel fuera una especie de científico loco que mutara artificialmente el ADN del hocico de Rudolph en su  propio beneficio?
Claro que en ambos casos: ¿Por qué es el único reno que lo tiene? Y en cualquiera de ellos: ¿Cómo produce la bioluminiscencia?
O yendo más lejos aún: ¿Es suficiente la luz que produce para alumbrar el camico a través de la oscuridad y las inclemencias del tiempo?
O sea que continua el debate, ¿ven por lo que me gusta tanto la ciencia?, qué diferencia con la creencia. De entrada no hace falta creer en nada, ni seguir a nada que no sea la pista que marcan las pruebas. Ay, el valor de las pruebas.

[*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.

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