lunes, 17 de julio de 2017

Animales que se drogan: gatos (y 2)

(Continuación) El causante de estas sensaciones, bisturí bioquímico en la redacción de la entrada, es el alucinógeno dimetiltriptamina (DMT), un enteógeno de nombre sistemático (IUPAC), N,N-dimetiltriptamina y fórmula molecular C12H16N2 , que se usa de forma legal como psicotrópico en la investigación científica.
(3) Por ir rematando este apartado, ya lo hemos tocado más arriba para los jaguares, la nébeda no es la única planta con la que les gusta intoxicarse a los gatos domésticos. Hay otros delirantes milagros en forma de plantas, para ellos en la naturaleza. Ya les previne que la hierba de gato era la preferida, la droga favorita, pero ellos tienen otras.
Como el tomillo de gato, Teucrium marum, del que dicen que viene a ser como una especie de viagra natural para estos animales. Tal es la potencia que otorga al macho, que prolonga su erección con el consiguiente comportamiento voluptuoso en la hembra. O como la valeriana, que es un potente alucinógeno en su caso.
Leo que hay una planta asiática, ¿matatabi?, por la que los gatos japoneses sienten especial predilección ya que al masticar sus hojas entran en un estado de profunda relajación. En fin, lo dejo aquí, no sé mucho más.
Nepeta cataria
Ya que hemos introducido el bisturí bioquímico para la ayahuasca y su consumidor el jaguar, justo y necesario parece que hagamos lo propio con la hierba gatuna que nos ha traído hasta aquí, y de este modo completemos el escaso par de líneas que le dedicamos al comienzo.
Donde decíamos que responde a diferentes nombres coloquiales -a los que ahora añadimos albahaca de gatos y gatera-, aunque su nombre científico es Nepeta cataria, una planta europea que de forma natural que crece en diferentes terrenos.
Desde el campo de la etimología comentarles una curiosidad. El nombre de su género, Nepeta, proviene del latín nepa, que en realidad significa "escorpión", y es que en la antigüedad existía la creencia de que entre sus efectos, esta planta curaba la picadura de los escorpiones.
Desde el punto de vista químico, el compuesto orgánico que está detrás de todos sus efectos es un terpeno, en concreto la nepetalactona -de nombre sistemático (IUPAC) 4,7-dimethyl-5,6,7,7a-tetrahydro-cyclopenta[c]pyran-1(4aH)-one- y de fórmula molecular C10H14O2.
Un biciclo monoterpenoide que fue el primer compuesto aislado de la planta de hierba gatera no hace mucho en realidad (1941), y por la que los gatos sienten auténtica atracción, lo que no es de extrañar si vemos los diferentes efectos que les produce.
Ocurre que con su ingesta, no sólo limpian el sistema digestivo, un efecto fisiológico de lo más conveniente de vez en cuando. También la presencia de la nepetalactona se hace notar en otros terrenos. Por ejemplo afecta de forma individual a la "personalidad" de cada gato. Los vuelve como más extrovertidos y amigables, con respuestas más positivas para la interacción.
Y en el terreno sexual viene a actuar como un sustituto de las feromonas sexuales felinas, vamos que les excita, y mucho, sexualmente. De ahí que cuando entran en contacto con la hierba, el minino comience a rodar por el suelo, a lamer y mascar la planta, y a emitir los típicos sonidos de que se lo está pasando bien. Muy bien.
En tan feliz estado dejo al señor gato y espero que también a ustedes. En cuanto pueda seguimos con otro animal y su droga favorita.


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