lunes, 3 de noviembre de 2014

Mancha solar AR 12192


El pasado 19 de octubre, la enorme mancha solar AR 12192 de clase X1.1 generó la mayor erupción de los últimos veinticuatro (24) años, provocando intensas llamaradas durante toda la semana.

Unos días después, el Observatorio de Dinámica Solar (SDO) de la NASA capturaba la imagen que tiene ante sus ojos, una gigantesca llamarada en erupción procedente de la mancha solar.

Con un diámetro de unos ciento veinticinco mil kilómetros (125 000 km), casi el del planeta Júpiter, la AR12192 es la mayor mancha de este tipo registrada desde el 18 de noviembre de 1990, y la semana pasada generó seis (6) fulguraciones del nivel X, el más alto de la clasificación.

Amén de veintidós (22) de nivel M (alto) y sesenta y cuatro (64) destellos de nivel C (medio).

En estos momentos el Sol se encuentra en un pico de actividad de su actual ciclo de once (11) años, que hace el número veinticuatro (24), desde que se inició su registro sistemático en 1755. Pronto hará doscientos sesenta (260) años.

Efectos observados
Según anunció el pasado día 30 el Centro de Predicción del Tiempo Espacial (SWPC), de la Agencia Nacional de Océano y Atmósfera (NOAA) estadounidense, la AR 12192 no produjo ninguna tormenta de radiación en dirección a la Tierra, ni hubo eyección de masa significativa de la corona solar, durante su tránsito por la cara visible del Sol.

Lo cierto es que este ciclo vigésimo cuarto (24º) -aún con un segundo pico de actividad en estos días, tras el registrado a finales del año pasado-, está siendo “discreto” en comparación con los anteriores.

Y ahora que la mancha se ha escondido, al entrar en la cara invisible de la estrella desde la Tierra el riesgo ha desaparecido. Pero no siempre estará en la cara oculta del Sol.

Siguiendo la rotación solar, cuyo periodo o tiempo que tarda en cumplir un giro completo es de veintisiete (27) días, la mancha puede aparecer dentro de un par de semanas por el otro lado, ya visible para nosotros. Pero seguro que habrá cambiado y no tenemos ni idea de cómo lo hará.

Sin embargo, advierte el SWPC que se pueden producir más destellos durante los próximos días, debido a los bucles que se forman en altura sobre la mancha. Pero por ahora, solo se aprecian pequeñas manchas dispersas en el disco solar.

Y por supuesto, está la posibilidad de que se produzcan nuevas tormentas solares, si hay alguna otra erupción.

Posibles riesgos
Según el SWPC y la NOAA estadounidenses, son varios los campos de la actividad humana que se pueden ver afectados, de forma negativa, por las eyecciones de materia de la corona del Sol. Sobre todo, cuando están dirigidas de forma directa hacia la Tierra.

Entre otros, el de los satélites, las comunicaciones y las centrales eléctricas. Incluso pueden ser peligrosas para los astronautas, en el caso de que se produzca uno de estos episodios solares, mientras ellos realizan alguna actividad fuera del vehículo espacial.

Y así. Estas eyecciones de materia de la corona, o lo que es lo mismo, el bombardeo de partículas solares altamente energéticas, afecta a la alta atmósfera terrestre, zona donde operan los satélites de órbita baja.

Una interacción no deseada ya que, estas muy energéticas partículas, aumentan la resistencia aerodinámica de los satélites, lo que se puede traducir en una variación de sus órbitas y el consecuente consumo extra de combustible para recuperarlas.

Igualmente, los satélites que están a gran altura pueden sufrir las perturbaciones debidas al incremento de la radiación solar. Precaución. (Continuará)





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