martes, 22 de abril de 2014

Laboratorio virtual. 66


Lo podríamos subtitular de “influencias celestes” pero, no por ello, tiene nada de divino o celestial.

Como ya se imagina, se trata de una interesante y didáctica simulación de nuestro sistema solar, con la que podemos jugar, creándolo primero y modificándolo después, ya que tenemos la opción de añadirle diferentes cuerpos.

Y ahí es donde empieza el reto ya que la colocación de un nuevo cuerpo en órbita, afectará gravitatoriamente al resto del sistema, lo que podrá llevarlo a su auto-destrucción.

Algo que debemos evitar a toda costa ya que, si no, perdemos. Recuerde que se trata de un juego.

Podremos añadir desde planetas como el nuestro hasta estrellas enanas, con la inevitable e instantánea destrucción de las órbitas y escape de los planetas hacia el espacio profundo. Pura mecánica newtoniana.

Naturalmente, con cada cuerpo añadido, la estabilidad del sistema planetario se complica al aumentar las interacciones gravitatorias entre ellos, lo que nos dará más puntuación pero que hará que dure menos tiempo.

La idea es que, al menos, dure quinientos (500) años. Que no se puede decir que sea mucho tiempo desde el punto de vista astronómico pero que en el didascálico juego no está mal.

Por cierto que existen bonificaciones para aumentar la puntuación, como la de crear planetas en la zona habitable o colocar grandes cuerpos que afecten a los demás. Pero eso sí en la órbita precisa, si no queremos que se escapen del sistema y se acabe la partida.

Bueno pues hasta aquí puedo contarles. Es un juego con el que podemos aprender Ciencia del Espacio, como si la leyéramos en un libro. Recomendable por tanto.

Pero antes de dejarles, una terna de apuntes. No se lo había dicho, pero el nombre del juego es Super Planet Crash, y me lo manda un viejo conocido seguidor y colaborador del blog.

El Ingeniero Telecomunicaciones por la Universidad de Sevilla y MBA por la Escuela de Organización Industrial (EOI), Carlos Sánchez Cazorla. Ya saben de él. No es la primera vez, ni espero que sea la última, que nos manda una magnífica e interesante colaboración.

El tercer apunte está relacionado con una cita científica que emitió un rey y que hace mención a la complejidad del sistema planetario. De hecho Alfonso X de Castilla, el Sabio, ése fue el rey de marra, le corrige la plana al propio Dios creador del mismo, según las creencias de algunos.

Vino a decir algo así como: “Si Dios me hubiera pedido consejo cuando llevó a cabo la Creación, le hubiera sugerido un modelo más sencillo de universo”. Lo que quizás sea pasarse un poco.

Todo venía por lo que, de complicado y complejo tenía, desde el punto de vista matemático, adaptar el modelo geocéntrico, para poder explicar con él los movimientos de los cuerpos celestes.

Resultó ser un sistema de locos que no dejaba de complicarse a cada paso y que terminó resultando exasperante. Lo suficiente como para hacerle decir a todo un rey sabio, lo que dijo.

Una historia interesante, que en breve les cuento. Mientras les dejo para que laboren.

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