jueves, 11 de octubre de 2012

MONUMENTO de COLÓN (y 2)


(Continuación) Tras el asunto nominativo del monumento, y su “gracieta” sevillana, me gustaría retomar de nuevo la cuestión de la fuente histórica, del origen de la expresión “el huevo de Colón”.

Más que nada por ir cerrando asuntos.

Pues bien. Resulta que hay otra fuente, más o menos fidedigna, sobre la naturaleza de tal sucedido. Además es anterior en el tiempo. Les cuento.

El huevo de Colón, otra fuente histórica 
Quince años antes que el italiano Girolamo Benzoni, en su obra Historia del Nuevo Mundo (1565), la asociara con Colón, en 1550, el también italiano Giorgio Vasari, recogía una historia similar en su obra Vidas de pintores, escultores y arquitectos (Florencia, 1550).


Según narra en ella, el joven arquitecto italiano Filippo Brunelleschi había diseñado una cúpula extremadamente grande y pesada, para la catedral de Santa María del Fiore.

Un proyecto que otros arquitectos pensaban era físicamente imposible de llevar a cabo.

Como la cosa no estaba clara, los gobernantes de la ciudad le exigieron ver dicho proyecto, para así comprobar si era factible o no. Una petición a la que Brunelleschi se negó. Naturalmente, temía que no fuera más que una excusa para robarle la idea.

Pero a cambio les hizo una proposición, que ya se pueden imaginar.

Quien lograra poner un huevo de pie sobre una mesa de mármol, sería el arquitecto que recibiría el encargo de construir la cúpula A su entender, la superación del huevense equilibrio, sería una buena muestra del talento arquitectónico de cada cual.

Ni que decirles tengo que todos los maestros arquitectos lo intentaron. Y que ninguno lo consiguió salvo Filippo, que lo hizo colocándolo suavemente en el mármol, por su extremo más aplanado y, ligeramente, aplastado.

Lo que provocó las consabidas protestas de los demás, aduciendo que ellos podían haber hecho lo mismo. Y a lo que Filippo contestó con sorna, que también habrían podido construir la cúpula, si hubieran visto antes su diseño.

Dicen que fue entonces cuando dijo: “Mi cúpula está tan segura como este huevo sobre su punta”. Ya lo creo que sí. Lo bueno si breve, dos veces bueno.

O sea que la historia del arquitecto es más de lo mismo y, además, anterior en el tiempo a la del navegante. Lo que juega a favor de su credibilidad. Sin embrago…

Sin embargo, el reconocimiento histórico se lo llevó Colón.

Y recalco lo del reconocimiento histórico porque el científico, el reconocimiento científico que subyace en este supuesto sucedido, no pertenece a ninguno de los dos.

La razón de porqué un huevo se sostiene de pie, sin caerse, nunca puede venir de la mano de la Historia. Sencillamente su explicación necesita de otro tipo de conocimiento.

De otra manera de estudiar la cuestión, bastante más exigente y que se basa en pruebas empíricas. Se conoce como Ciencia.

Pero esta nueva lectura científica, ya se la cuento en otra ocasión. En otro de los sevillanos reconocimientos a Colón, el de su estatua en el Monasterio de la Cartuja.

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