martes, 9 de marzo de 2010

¿Por qué no se debe decir grado kelvin? (I)

En efecto. No se debe decir grado kelvin, sino kelvin. Es otro de los errores en el que solemos incurrir cuando hablamos de temperatura o nivel térmico.

Como ya comentamos en una entrada anterior, en la actualidad hay tres escalas de temperatura vigentes.

La escala Celsius que mide en grados Celsius (ºC), la escala Farenheit que mide en grados Farenheit (ºF) y la escala absoluta o termodinámica que hace lo propio en kelvin (K). No en grados kelvin.

La explicación de porqué se llama así a esta unidad de temperatura es sencilla si bien, para su completo entendimiento, requeriría de un pequeño preámbulo científico.

Todo empezó con la creación de la escala termodinámica o absoluta.

Escala absoluta o termodinámica de temperatura
Como todos sabemos, la escala Celsius es muy utilizada para expresar las temperaturas de uso cotidiano en nuestro hogar. Desde la del aire de nuestras habitaciones, a la de un sin fin de dispositivos domésticos como hornos, freidoras, termos de agua caliente, sistemas de refrigeración, etcétera. Sin olvidarnos de nuestra propia temperatura corporal.

También es empleada en los trabajos científicos y tecnológicos experimentales que se realizan en los laboratorios, si bien en estos casos, a veces es sustituida por la escala absoluta.

Algo que no ocurre en el terreno teórico donde su uso resulta de obligado cumplimiento.

Cualquier valor de temperatura que se utilice en un desarrollo cuantitativo, ha de ser expresado inevitablemente en esta escala y, por tanto, en kelvin.

Creada en 1848 por William Thomson, Lord Kelvin (1824-1907), cuando tenía 24 años de edad, a su unidad se le puso kelvin (K) en su honor y pasó a ser la unidad fundamental en el Sistema Internacional de Unidades (SI).

Un sistema donde el grado Celsius sólo tiene carácter de unidad accesoria, lo que no impidió que tuviera un papel preponderante en la definición del mismo kelvin. Y esto por doble motivo.

De un lado, los intervalos de temperatura expresados en grado Celsius y en kelvin se hicieron que tuvieran el mismo valor. Algo fundamental. Del otro se estableció su origen en el cero absoluto, 0 K.

Pero, ¿qué es el cero absoluto?


Cero absoluto
Representa la temperatura más baja que pueda existir en todo el Universo. Ningún cuerpo o sistema macroscópico (nivel molar) puede tener una temperatura inferior a cero.

Es una de las ventajas de esta escala. No existen valores negativos de temperatura absoluta, a diferencia de la temperatura Celsius que sí las tiene.

A nivel molecular (sistema microscópico) este valor de temperatura corresponde al punto en el que las moléculas y átomos de un sistema tienen la mínima energía mecánica posible.

De modo que por debajo de ella dejarían de existir tal como las conocemos. Se trataría de otro tipo de materia no sólo impensable para nosotros, sino inimaginable.

Relación entre escalas
Dado que los intervalos de temperatura expresados en ambas escalas (ºC y K) tienen el mismo valor, la relación entre ellas resulta fácil.

El factor de conversión viene dado por la expresión:

T (K) = t (ºC) + 273,15

Basta con sumar 273,15 a la temperatura expresada en grado Celsius, para tenerla convertida a kelvin.

Y así nuestro 0 ºC será 273,15 K. Y los 100 ºC pues 373,15 K. Fácil. (Continuará).

7 comentarios:

  1. Enhorabuena por el artículo que escribieron sobre usted el domingo pasado.

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  2. Dice muchas cosas pero no va concreto a resolver porqué no lleva el grado

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  3. Dice muchas cosas pero no va concreto a resolver porqué no lleva el grado

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  4. ¿Has leído bien la entrada? Yo es que alucino.

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  5. La respuesta está en la 13th Conferencia Internacional de Pesos y Medidas: https://www.bipm.org/en/CGPM/db/13/3/

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