Un organismo se alimenta de entropía negativa.

Erwin Schrödinger, físico austríaco (1887-1961)

martes, 24 de abril de 2018

Júpiter: Heliocentrimo frente a geocentrismo

(Continuación) El segundo de los detalles tiene que ver con la nomenclatura propuesta por Johannes Kepler (1571-1630) ¿De dónde sacó el astrónomo, matemático y físico alemán la idea de los nombres? ¿Lo hizo quizás de quien está considerado la máxima figura de la literatura española, nuestro genial Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616)? ¿Fue tal vez de su relato ‘La Gitanilla’ de las Novelas Ejemplares?, en ese romance con las intrigantes  líneas:
Pequeñuelos Ganimedes
cruzan, van, vuelven y tornan
por el cinto tachonado
de esta esfera milagrosa.
Tal vez, por qué no. Al fin y al cabo, en buena parte de sus escritos la cultura científica de Cervantes es más que manifiesta. Dejo este fleco suelto por si desean que lo hilvanemos, quedo a la espera de hacerlo y mientras, retomo un apunte anterior relacionado con el profundo significado y largo alcance de las observaciones de Galileo, recogidas en su Sidereus nuncius.
Les decía que suponían el primer paso de la astronomía moderna, el principio del desmoronamiento de la teoría geocéntrica (la Tierra como centro del universo), y el del reforzamiento de la teoría heliocéntrica (el Sol como centro del sistema solar). Tolomeo frente Copérnico.
Tolomeo y Copérnico
Las observaciones que realizó Galileo con el telescopio, y más en particular las de las cuatro (4)  lunas de Júpiter, aportaron las pruebas más sólidas a favor del heliocentrismo, que básicamente son:
1. Las fases de Venus, unidas a su variación de tamaño, son explicables sólo si el planeta gira alrededor del Sol y no de la Tierra. Sólo entonces presentará su menor tamaño cuando se encuentre en fase llena, y el mayor cuando se encuentra en fase nueva, o lo que es lo mismo, cuando esté entre el Sol y la Tierra.
2. El descubrimiento de las montañas de la Luna que la hacían similar a la Tierra.
3. Los satélites de Júpiter, cuyas existencias implicaban que el de nuestro planeta no sería el único caso de un cuerpo girando alrededor del Sol, y sobre el que, a su vez, gira otro. (Continuará)
 [*] Introduzcan en [Buscar en el blog] las palabras en negrilla y cursiva, si desean ampliar información sobre ellas.




1 comentario :

Leoncio Gámez dijo...

No entiendo lo que tiene que ver Cervantes y sus Novelas Ejemplares con las lunas de Galileo y Kepler. Lo veo curioso pero improbable