El miedo a las alturas es ilógico.
El miedo a caer, por otro lado, es prudente y evolucionista.

Dr. Sheldon Cooper, personaje de ficción de la serie The Big Bang Theory.

domingo, 11 de septiembre de 2016

No me llames verano, llámame estío (y 2)

(Continuación) Ya lo creo que pasan. De hecho la generalización del término verano terminó por imponerse a la de estío.

Pensando, pensando, quizás su uso se extendiera tanto, debido a que resulta más fácil a la hora de pronunciarlo. Ya saben que la universal ley de la economía es un imperativo presente en todos los mundos conocidos.

Un imperativo cósmico que se podría decir.

El caso es que el estío perdió la guerra, aunque ganó algunas batallas.

No todo está perdido
Por ejemplo en el diccionario de la RAE aparece como sinónimo de verano, si bien relegado a un uso literario o como algo propio del habla culta.

Además es frecuente encontrar en los textos, expresiones del tipo “periodo estival” o “estación estival” para hacer referencia al verano.

Y en lenguas como el francés y el italiano, el latín aestus se ha conservado. Las personas de mi edad, que estudiamos en los tiempos bachilleres las tres lenguas, recordamos el eté francés y el estate italiano.

Es lo que tiene haber nacido a mediados del siglo pasado. Cuando en los centros escolares recibíamos más enseñanza que educación.

El caso es que, yendo a lo que nos trae, la historia muestra de forma meridiana que se quitó la estación equivocada.

Lo suyo hubiera sido que, haciendo uso de los nuevos conocimientos científicos y técnicos, se hubieran estructurado las cuatro estaciones, con su correcta duración determinada por equinoccios y solsticios, y con los nombres adecuados: otoño, invierno, primavera y estío.

Recapitulando, que es gerundio
Uno. No siempre han existido cuatro estaciones, llegaron a ser cinco.

Dos. Cuando eliminamos una, lo hicimos con la estación equivocada.

Tres. Tampoco el verano ha sido siempre la estación más calurosa del año, antes lo fue el estío.

Cuatro. Sensu stricto, no son sinónimos los términos verano y estío.

Lo que nos lleva al siguiente apartado preguntario:

¿Son sinónimos los términos canícula y ferragosto?

¿Qué es la canícula? ¿De dónde viene su nombre?

Y por supuesto, ¿qué es el ferragosto? ¿Cuál es el origen del nombre?

Por cierto, ¿saben que hubo un año que no tuvo verano?





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