La Alhambra de Granada es la fuente de inspiración
más fértil de todas de las que he bebido.

M. C. Escher, artista neerlandés (1898-1972)

lunes, 23 de noviembre de 2015

A vueltas con las ‘Muchachas al sol’ (1)

Hace unos seis (6) meses que en esta misma tribuna les hablaba de ellas y del lamentable y anaranjado aspecto que presentaban motivado, sobre todo, por su superficie oxidada, que no por ninguna otra causa imaginable o inimaginable.

Pues bien. No es que quiera establecer una relación causa-efecto, Dios nos libre de semejantes pensamientos, pero hete aquí que a primeros de este mes de noviembre, el Ayuntamiento de Sevilla emitía una nota (7/11/15) con relación a este grupo escultórico.

En la misma venía a decir que la Gerencia de Urbanismo, junto con el Servicio de Parques y Jardines, habían iniciado la limpieza de las 'Muchachas al sol', ubicadas en la Glorieta de las Cigarreras, allá en el Distrito de Los Remedios. En la otra orilla del río Grande, en la de poniente.

Abro un paréntesis ubicatorio.

Glorieta de las Cigarreras
Por si no se ubican, la tal glorieta se encuentra en la unión entre el así llamado puente de Los Remedios, la calle Virgen de Luján y la avenida Presidente Adolfo Suárez.

Se trata de un espacio abierto de ordenación del tráfico, que soporta un intenso tráfico al ser una de las entradas y salidas principales del barrio, y que está constituido a su vez por dos isletas ajardinadas de planta semicircular.

Pues bien en una de ellas, la de la derecha conforme se entra en el barrio, están nuestras muchachas anaranjadas.

Por cierto, y por si tiene ya una edad, quizás haya extrañado alguna, algunas  o todas estas denominaciones callejeras. Pero es que, desde los primeros años del actual siglo, y por cuestiones entre “monteseirinas” y “torrijositas”, puente, glorieta y avenida han cambiado de nombre.

Y el que empezó llamándose Puente del Generalísimo, devino en Puente de los Remedios.

Como de igual forma, la Glorieta del Alférez Provisional se tituló Glorieta de las Cigarreras, cuando no hay constancia documental alguna que, como tales, ninguna de estas trabajadoras del asunto del “fumaque”, pusiera un pie en su superficie.

Otro tanto de lo que pasó con la avenida Carrero Blanco que, por tres cuartos de lo mismo, se llama desde entonces, avenida Presidente Adolfo Suárez. En fin, remedaremos al conde con pretensiones de académico, a la hora de exclamar: “¡Qué tropa, joder, qué tropa!”.

Y cierro el paréntesis, volviendo con la limpieza del grupo escultórico.

Limpiando a las muchachas
Cuya finalidad no es otra que la de devolver el color original a las mismas, sometiéndolas a un laborioso trabajo de limpieza.

Un cambio de color que se había producido en los últimos tiempos, como consecuencia del empleo en dicha glorieta ajardinada, de agua procedente de la red de riego que, al contener óxidos, le ha conferido esa, poco estética, tonalidad anaranjada a las esculturas.

Y a la que como solución, y "ante la imposibilidad material de sustituir el actual sistema de riego", la Gerencia de Urbanismo había adoptado la decisión de realizar un basamento alrededor del grupo escultórico.

No es que lo tenga muy claro, pero puede que sea una especie de peana que lo aísle e impida, que se repita el problema que ocasiona la afección del agua. Además, por razones estéticas, estará pavimentado para que se integre en el entorno vegetal. Ya veremos.

De lo que no dice nada la nota municipal es de la amplitud geográfica de la zona afectada.

Resulta que este color anaranjado no solo lo tienen las esculturas sino que, cualquiera que pase por allí lo puede ver, afecta de igual forma a palmeras, señales de tráfico, otros árboles, hierba y farolas de las inmediaciones. (Continuará)



No hay comentarios :