Atribuyo mi éxito a esto. Nunca di ni tomé ninguna excusa.

Florence Nightingale
, enfermera estadística (1820-1910)

jueves, 17 de septiembre de 2015

AC/DC, las corrientes eléctricas (y 2)

Y ha aprendido, ya lo creo.

Pues no solo varía el voltaje de una corriente mediante unos dispositivos llamados transformadores, sino que puede convertir un tipo de corriente en otro a través de los denominados rectificadores.

Item plus. Incluso ha rizado el rizo, y puede hacer ambas cosas la vez: transformar y rectificar.

Tirando de memoria
Es posible que los lectores del blog, al menos los de cierta edad, recuerden los transformadores que no hace mucho se utilizaban en las casas. Con ellos se reducía o aumentaba la tensión de la corriente eléctrica, que se tomaba del enchufe a 220 o a 125 V, según fuera el caso.

Sí era sí y no hace mucho de eso. Aunque parezca mentira, en el tendido eléctrico español no siempre hubo el actual voltaje de 220 V, ni éste fue tan estable como lo es ahora.

Sin ir más lejos, yo mismo conocí el de 125 V en la casa que mis padres tenían en la playa. O el transformador que mis abuelos utilizaban para el frigorífico, siendo yo pequeño.

Y por supuesto todos, jóvenes y mayores, conocen los rectificadores/transformadores que hoy tan a menudo utilizamos. Los llamamos cargadores y los tenemos de toda clase: para móviles, portátiles, tabletas, etcétera. Con ellos pues eso, cargamos todos estos aparatos.

Todos ellos, me refiero a los cargadores, desde el punto de vista técnico son a la vez rectificadores, pues cambian la corriente alterna (AC) que toman del enchufe en continua (DC), y transformadores, porque reducen los 220 V a 12V, que es la tensión a la que suelen trabajar los aparatos conectados.

AC/DC  y los Young
De ahí que los hermanos Angus y Malcolm, vieran esa placa con la inscripción AC/DC en la máquina de coser eléctrica de su hermana Margaret.

A ella le indicaba que podía funcionar con los dos tipos de corrientes, pero a ellos les dio la idea para el nombre del grupo musical, leivmotiv de estos enroques eléctricos-musicales.

Y cuya siguiente entrega tratará de la dura competencia que se estableció, a finales del siglo XIX y comienzo del XX, entre ambos tipos de corrientes. Bueno en realidad, también entre los científicos y los intereses sociales, económicos e ideológicos, que estaban detrás de ellas y ellos.

Porque fueron esos años entre siglos, un tiempo convulso.

No en vano en ellos se iniciaron y florecieron muchos de los grandes inventos electromagnéticos que disfrutamos en la actualidad: el motor de inducción, la producción y transporte de corriente alterna, la radio, el altavoz, la bombilla, el micrófono, los rayos X, la teorías de la relatividad, la radiotermia, la robótica, la informática, el control remoto, los electrodomésticos, etcétera.

Y en ellos, naturalmente, vivieron los inventores y científicos que los crearon: Tesla, Edison, Marconi, Henry, Westinghouse, Einstein, etcétera. Ellos, inventos e inventores, y por supuesto las rivalidades y controversias que les acompañaron, acerca de sus supuestas autorías y posesión de patentes.

Guerra de las corrientes
Una de ellas, quizás de las primera es la que, periodísticamente, se dio en llamar la “Guerra de las corrientes”, algo espectacular pero ya saben cómo son los chicos de la prensa, en cuanto huelen carnaza noticiable.

Y en ella, cómo contendientes principales nada menos que Tesla y Edison o Edison y Tesla, que para el caso lo mismo da, que da lo mismo.

Aunque si hemos de ser justo habría que decir que esta guerra de corrientes, y el privilegiado uso que hacemos de la electricidad, no hubiera sido posible sin la intervención de otras mentes preclaras. Auténticos sabios que allanaron el camino del conocimiento teórico y aplicado, del nuevo y emergente fenómeno electromagnético.

Y entre ellos destaca Michael Faraday (1791-1867), el hijo del herrero.



2 comentarios :

Anónimo dijo...

Para todo lo que lleva escrito de AC/DC, me hubiera gustado ver más camisetas, tatuajes y música del grupo. Es una sugerencia.

Anónimo dijo...

¿Cree en la maldición de los cantantes de AC/DC?