miércoles, 20 de agosto de 2014

Significados del tatuaje (y 2)


(Continuación) Y con el cambio del sujeto tatuado (estudiantes, oficinistas, ejecutivos, operarios), lo hicieron también su significado, su objetivo y los mismos motivos artísticos del tatuaje.

Un momento de popularización importante tuvo lugar con el movimiento hippy de los años sesenta (60) y setenta (70) del siglo pasado. Cuando la juventud del momento lo adoptó y elevó el tatuaje a la categoría de Arte.

Cambiaron los diseños que se hicieron muy coloristas, el mensaje que portaban, y las personas que se los grababan en su piel. Fue quizás, ésta, la primera gran popularización del fenómeno. Aunque no por ello olvidó sus orígenes.

Hoy día, y en todo el mundo, el tatuaje sigue siendo una prueba de la pertenencia a un determinado grupo social u otro, o de formar parte de determinado sector marginal delictivo. Desde los chicanos residentes en EEUU, hasta los yakuzas de los bajos fondos de Tokio, pasando por los prisioneros de la mafia rusa y las maras centroamericanas.

Sin olvidarnos del aspecto económico.

El tatuaje es un fenómeno que se ha mundializado, una moda creciente cuyos números sorprenden. Por ejemplo, en los EE UU, se estima que una (1) de cada cuatro (4) personas tiene al menos un tatuaje sobre la piel. Estamos hablando de un veinticinco por ciento (25 %). Un dato cuando menos significativo.

Si bien en Europa no llegamos a tanto. Aún.

Un estudio oficial de 2010 realizado en Francia mostraba, tan solo, una proporción de uno (1) de cada diez (10) habitantes, o sea un diez por ciento (10 %). Como ven un valor lejos del estadounidense, pero que se duplica si se restringe la franja de edad es estudiar, a personas de entre veinticinco (25) y treinta y cuatro (34) años. Caución.

Una cuestión generacional quizás.

Industria, Ciencia y Arte
Pero de lo que no cabe duda alguna es, que estamos en presencia de un resurgimiento del fenómeno, que apunta a ser permanente y global. Casi una locura de popularización que trae consigo parejo, un grado de exigencia mayor por parte del público.

El tatuaje ha llegado tal grado de perfección, técnica y pictórica, que los tatuadores en las últimas décadas, se han convertido, ellos mismos, en auténticas estrellas artísticas.

Unos iconos en su mundo, que tienen como clientes a los más afamados iconos de nuestra sociedad: cantantes, actores, modelos, futbolistas, etcétera.

Ellos y sus tatuajes son, para una buena parte de la sociedad, toda una referencia cultural. Un signo de los tiempos.

Y dada la enorme aceptación social de este fenómeno, cuyos orígenes se remontan a los tiempos neolíticos, pocos estudiosos dentro de los campos científicos de la etnología y el estudio de las civilizaciones, pueden dudar que se trate de un fenómeno social a analizar, interpretar y explicar.

Un estudio que construyera una especie de árbol genealógico de esta práctica que, partiendo de lo tribal o marginal ha concluido, con el paso del tiempo, en lo global.

Un estudio completo del tatuaje desde un punto de vista sociológico e incluso existencial (autoafirmación psicológica), que aportara diferentes perspectivas: histórica, etnográfica, antropológica, artística, etcétera, que nos permitieran comprender mejor la evolución esta ancestral práctica, consistente en grabarse el cuerpo con fines punitivos, rituales o decorativos.

Una práctica que ya es Industria, Ciencia y Arte a la vez. Que ésa es otra.

Dado que el motivo a grabar ha abandonado la recursiva esfera de lo tradicional, tatuadores y tatuados se han entregado a un inabarcable e increíble caleidoscopio de individualidades a tatuar. Un “todo vale” de temas, motivos pictóricos e interpretaciones que desafía cualquier generalización artística.

Porque ha de saber que el tatuaje, está considerado un Arte menor. Como lo lee.

¿Es el tatuaje un Arte? Y de ser así, ¿por qué es menor?



1 comentario :

Juan Álvarez dijo...

¿Es segura la técnica láser para el borrado de los tatuajes? ¿Conoce alguna con garantía dermatológica?