Nací para el fútbol como Beethoven para la música.

Pelé
, exfutbolista brasileño (1940)

jueves, 30 de abril de 2009

Rezar en 3D


Según cuenta su propio autor, David Macdonald, esta ilusión está basada en la Basílica Koekelberg de Bruselas.

Su motivación es una escalera que nunca termina. Un verdadero suplicio de Tántalo para el personal de la limpieza.

Pero para Macdonald es sólo un juego, que consiguió uniendo unas sesenta (60) fotografías, hasta alcanzar el efecto deseado.

La cadena de la lámpara, sin embargo, está realizada con tecnología 3D. Los tiempos corren mucho.

miércoles, 29 de abril de 2009

Enroque de Ciencia - 045



EMISORA : Radiópolis 98,4 FM Sevilla

RESPONSABLE : Carlos Roque Sánchez

DÍA EMISIÓN : Miércoles

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Domingo de 11:00 a 11:30 h


En el programa radiofónico de hoy miércoles, 29 de abril de 2009, trataremos los siguientes contenidos:


1. La evolución y los pezones de los hombres

2. Leyendas urbanas

3. La leyenda del lío familiar

4. La realidad del lio familiar

5. Preparando palomitas

6. La verdad de la mentira.



Los móviles y las palomitas

No hace mucho circulaba por Internet esta leyenda urbana, en soporte vídeo.

En él se veía, encima de una mesa, cuatro móviles formando una cruz, con algunos granos de maíz en su centro.

Entonces, desde otros teléfonos móviles les llamaban y, sorprendentemente, ¡se hacían las palomitas de maíz, que saltaban como sólo ellas saben hacerlo!

Un hecho inaudito e impensable que dividió al mundillo cibernético. Según algunos debía ser verdad, ya que salió incluso en las Noticias de Antena3. Cosa seria por tanto, oiga.

Pero para otros era un vídeo falso, un 'fake', que le dicen. He aquí el cisma. Qué pensar. Por si no lo han visto, antes de continuar, échenle una ojeada.



¿Qué dice la Ciencia?
Sea cierto o no, en cualquiera de los casos, estamos delante de un nuevo reto para la ciencia ¿Qué hay de cierto en la divertida noticia? Pues bien. Vaya por delante que no hay nada. Es un fraude.

Desde el punto de vista empírico, no hay una sola prueba a su favor. A pesar de que no son pocas las personas, escépticas o crédulas, que lo han intentado en sus casas, ni una sola ha notificado que le haya salido. No pueden. No sale.

Y desde la teoría de la ciencia tampoco hay pistas que apunten a que pueda salir. Sencillamente porque, desde el punto de vista de la Física, es imposible.

Si bien es cierto que los móviles funcionan gracias a la energía electromagnética y que ésta podría transformar los granos en palomitas.

No lo es menos que podría, sólo en el caso de que sus ondas electromagnéticas tuvieran la frecuencia adecuada. Es decir transmitieran la energía suficiente.

Preparando palomitas
Sea al modo tradicional. Echando los granos de maíz en una sartén con su cucharada de aceite y su sal, tapándola y poniéndola al fuego (energía térmica).

O metiéndolos en un microondas (energía electromagnética), es necesario suministrar energía suficiente como para excitar las moléculas de agua líquida, H2O (l), contenidas en las semillas de maíz (calentamiento), y hacer que se transforme en vapor de agua H2O (g) (vaporización).

Con el cambio de estado aumentará su presión y hará que los granos se hinchen y estallen. Habemus palomitas.

Como vemos no importa la naturaleza y origen de la energía. La energía es la energía.

Y aunque es cierto que los móviles manejan energía suficiente como para calentar el objeto que esté en contacto con él. También lo es que dicha energía no será nunca suficiente cómo para producir palomitas.

Basta pensar que si así fuera, al agua que contiene la parte de nuestro cuerpo en contacto con él le pasaría lo mismo que al maíz. Que se convertiría en vapor.

Algo muy doloroso y que por supuesto no ocurre. No. No son las ondas electromagnéticas del móvil las que hacen palomitas.

Como tampoco lo son las ondas mecánicas del sonido cuando suena el móvil. Aunque, ojo, se podría calentar simplemente con sonido. Lo malo es que habría que hacerlo a un volumen extraordinario muy, muy, por encima del que operan los teléfonos móviles.

Por ponerles un ejemplo, hacer así las palomitas con el móvil sería como intentarlo poniendo a una compañía de ópera entera a cantar, todos a la vez. Algo inútil. Entonces, ¿qué hace que el maíz salte?

La verdad de la mentira
Que el alucinante vídeo era en realidad un montaje se encargó de decirlo, y al poco tiempo, la propia empresa responsable del mismo.

Según su declaración el objetivo era captar la atención de los internautas, generar una gran expectación y, entonces, lanzar unos productos a la venta.

Es decir, debajo de la tomadura de pelo yacía una ingeniosa campaña de marketing. Un truco comercial.

Y aunque se vanaglorian de haber conseguido más de once millones de visitas en YouTube, se niegan en redondo a explicar cómo lo hicieron.

Sabido es que ningún mago revela, nunca, ni por ningún concepto, su truco. Es una ley no escrita de la magia

Pero por suerte está la ciencia. Ella no tiene nada que ver con la magia, ni nada que ocultar. Nos ofrece dos soluciones.

Una, la más simple, que el vídeo, sencillamente, esté trucado. Otra, más científica, que haya una fuente de energía cerca. Un foco emisor de radiaciones electromagnéticas, por ejemplo, debajo de la mesa. Mi apuesta casi segura es que se trate de un magnetrón.

¿Qué es un magnetrón?
Se trata de un dispositivo electrónico, una válvula de vacío, que se emplea para generar microondas.

Fue desarrollado a finales de los años 30 del siglo XX, para perfeccionar el invento del radar, dado que las microondas debido a su alta frecuencia se reflejan en el metal, haciendo posible la detección de objetos a distancia, tales como las aeronaves, barcos y submarinos.

Su funcionamiento se basa en que los electrones, sometidos a un campo eléctrico y magnético describen órbitas circunferenciales y esa trayectoria genera oscilaciones armónicas de alta frecuencia en cavidades metálicas.

El descubrimiento del calentamiento por medio de microondas ocurrió en la década de los 40, durante la Segunda Guerra Mundial y de forma serendípica. Si les parece bien, en otra entrada se lo cuento. Es divertido.

Ahora les invito a que vean el vídeo de cómo hicieron el truco, empleando un magnetrón. La pieza fundamental de nuestros hornos microondas.



Un consejo
Perdón por el atrevimiento. Pero no me resisto a dárselo. Créanme, no se crean todo lo que le cuentan. No se conformen con evidencias, exijan pruebas.

Lean. Lean mucho. Lean infatigablemente. No dejen nunca de leer. Lean libros que le hagan ser más inteligentes y menos crédulos.

Libros que aumenten sus conocimientos ciertos. Lean libros que le digan la verdad aunque sea mintiendo. Pero que nunca le mientan, diciéndole que es la verdad, la verdad con mayúscula.

Háganme caso. Lean y estudien ciencias.

Mejor lo dijo nuestro nobel Ramón y Cajal: “Al carro de la cultura le falta la rueda de la ciencia”.

Tenía claro don Santiago que Cultura también es Ciencia. Que para ser culto, hay que saber ciencias. Si no nos tomarán el pelo siempre que quieran. Con la de listos que hay por ahí.

Si preguntar no es ofender, ¿por qué ...

... el Sol aclara el pelo, y sin embargo oscurece la piel?

... nunca se ha visto en los titulares de un periódico: “Adivino gana la lotería”?

... el zumo de limón está hecho con sabor artificial y el lavavajillas con limones naturales?

... para apagar Windows hay que ir al botón de Inicio?

martes, 28 de abril de 2009

¿Perjudican a nuestra salud las antenas de telefonía y los propios teléfonos?

Desde hace un quinquenio, son más de medio centenar los equipos de científicos internacionales que han estudiado los posibles efectos perniciosos, que tendrían para nuestra salud las ondas electromagnéticas, que generan los teléfonos móviles y sus antenas.


Ambos son dispositivos electrónicos que trabajan en una zona de frecuencia comprendida entre los 900 y los 1800 MHz, perteneciente a la banda denominada de radiofrecuencias. Pero no son los únicos aparatos de uso corriente que lo hacen. También emiten energía en bandas de frecuencia próximas a las de los móviles, el horno microondas, las estaciones de TV, las de radio, etcétera.

lunes, 27 de abril de 2009

Tatuajes científicos. 14


¿Recuerdan el cubo de Necker?

Pues igual sólo que en tatuaje.

Un imposible tatuado, pero arte al fin y al cabo.

Tatuaje neckeriano.

domingo, 26 de abril de 2009

¿Cómo se dice, móvil o portátil?

Es otra de esas dudas razonables que nos plantea el nuevo léxico tecnológico, con su tendencia a abusar de esa costumbre que consiste en convertir los adjetivos en sustantivos.

Una duda a la que sólo podemos encontrar respuesta en el DRAE. Aunque no siempre éste nos la puede ofrecer, como parece ser el caso que nos ocupa. Vean si no.

Consultado un ejemplar (de la vigésima primera edición) nos dice para portátil: “movible, fácil de transportar”. Y buscado movible: “que por sí puede moverse, o es capaz de recibir movimiento por ajeno impulso”. Por otro lado, de móvil: “que puede moverse o se mueve por sí mismo”.

Como vemos, en ambos casos, la cualidad que los caracteriza es tanto pasiva como activa. Los dos términos, móvil y portátil, predican de lo que puede ser cambiado de sitio y de lo que puede moverse por sí mismo. Y todos sabemos bien, que este artilugio no se puede mover por sí solo. Por lo que, objetivamente, ninguno de los términos es correcto.

Mi opinión
Dejando a un lado el DRAE, desde mi particular punto de vista, parece preferible el de portátil. Subjetivamente, móvil me sugiere independencia y autonomía, mientras que portátil lo asocio a dependencia y necesidad de ser portado. No sé a mí me lo parece. Es mi propuesta: portátil.

Pero, y este detalle es muy importante, en contra de esta propuesta está el hecho de que portátil es una voz que tiene más sílabas que móvil, 3 frente a 2. Lo que va en contra de la economía lingüística. Y el lenguaje, no lo dude ni un momento, sabe lo que se hace. Así que, móvil.

¿Por qué no inalámbrico?
También lo podríamos utilizar. Aunque, como bien saben, este adjetivo ya está “adjudicado” a otro tipo de teléfono. Por lo que, para no enredar más, lo dejaremos estar. Pero no sin antes, apuntar un detalle. Si lo que no tiene es cable, ¿por qué no decimos sin cable? Y en cambio decimos inalámbrico o lo que es lo mismo sin alambre, pero ¿qué es un alambre?

Consultado de nuevo nuestro DRAE resulta que alambre es un hilo de cualquier metal. Y que un cable de alambre es el construido con alambres torcidos en espiral. O sea que se ajusta a la perfección. La pena es que ya esté “cogido”. Vaya por Dios. Para uno que hemos encontrado.

Pensando, pensando, y dado lo pequeño que son, se me ocurre que podrían llamarse telefonillo. Pero no, tampoco puede ser. Ahora que caigo también está pillado; es a lo que antes llamábamos el portero automático de los bloques de vecinos.

¿Y celular?


Tampoco estaría mal este calificativo. A esta telefonía se la denomina celular, debido a que las antenas repetidoras que conforman la red son conocidas cómo células. O sea que bien. Pero por desgracia, tampoco parece que cuajara.

En fin estimados escuchantes, oído lo dicho, me rindo. Dejaremos la respuesta al viento . Mi última propuesta, ¿porqué no usamos la palabra teléfono sin más? Y por el número sabremos de qué tipo es.

sábado, 25 de abril de 2009

Línea Filosofía


Ahí la tienen. Es la línea azul del Metro de la Ciencia. La de la disciplina conocida como Filosofía. Veintiséis siglos ya de conocimiento os contemplan, bajo los símbolos de su cabecera de línea, sus estaciones y sus cruces.

Y en ellos los más grandes. Tales de Mileto, Pitágoras, Aristóteles, Eratóstenes, Descartes, Pascal, Kant, Russell, Pope, etcétera.

Y las disciplinas con las que se cruza en su recorrido: Matemáticas, Física, Filosofía de la Naturaleza y Astronomía.

Y como sucede con los suburbanos, las obras de ampliación de esta red nunca se acaban ¿Cuál será la próxima estación?

viernes, 24 de abril de 2009

A propósito del móvil (y II)

(Continuación) Además, a esta molestia material se unió una necesidad sentimental. Acababa de nacer su hijo y quería, como es natural, que su familia en Europa lo conociera lo más pronto posible.

Para ello se puso mano a la obra y no tardó mucho en poderle enviar a su familia las fotos del neonato. Personalmente logró conectar con éxito los dos chismes. Así obtuvo el primer prototipo de teléfono móvil con cámara incorporada. Lo que se dice un manitas.

Pero claro, esto ocurrió en 1997, tres años después de lo de la Olympus. Por lo que no fue el primero. Pero no me negarán que su historia es mucho más atractiva y ya saben lo que dice el dicho periodístico: “Nunca permitas que la verdad te estropee una buena noticia”. O lo que es lo mismo. No hay que dejar que la realidad de los hechos se interponga en el camino de una buena historia.

Y hablando de historia
Y volviendo al señor Cooper, inventor del teléfono móvil y autor de la primera llamada inalámbrica de la historia, resulta que a sus ochenta años, el buen hombre, no deja de sorprendernos. En unas recientes declaraciones manifestaba, que la inspiración para trabajar en el desarrollo del teléfono móvil le vino del futurible "comunicador" que utilizaba el capitán Kirk en la serie televisiva Star Trek. Interesante. Un ejemplo más de la fructífera simbiosis entre ciencia y ciencia-ficción.

No, si no voy a estar muy descaminado dedicándome a la cosa ésta de los superhéroes y la ciencia en el blog de mi hijo Alvaro, ya les he hablado de él BlogdeSuperhéroes.es


Unas ideas de futuro
Sin embargo, y a pesar del vertiginoso desarrollo de la tecnología en comunicaciones, el inventor, 36 años después, se siente defraudado por su invento. Por ejemplo, pensó que sería mucho más rápida la relación con el hombre. Que en poco tiempo no existirían los teléfonos fijos y todo el mundo usaría el móvil. Una predicción que va camino de realizarse, al menos en su segunda parte. Los fijos aún siguen existiendo.

Otras ideas suyas sin embargo, parecen tener algo más lejana su fecha de consecución. El señor Cooper pensaba que en unos 15 o 20 años, la gente tendría implantados aparatos en sus cuerpos, que ayudarían a diagnosticar y curar enfermedades. Implantes que medirían de forma periódica determinados parámetros del organismo y lo transmitirían a un médico o a un ordenador, que analizarían los datos y elaborarían un diagnóstico. Todo de forma instantánea e inalámbrica. Creo que aún queda bastante para llegar a eso. Si bien está en camino.

Ideas con broma incluida
Cuenta también que en 1973, estaba tan entusiasmado tras su primera llamada por el móvil que, solía bromear diciendo que los números de teléfono llegarían a ser tan importantes que, en cuanto naciéramos, nos implantarían ya un móvil.

Y que si no respondíamos, nos desconectarían. Que moriríamos, vamos. Sin duda una broma pesada.

En actualidad no bromea, cuando afirma que la idea es que el número de teléfono sea parte de la propia persona. Que llegará el día en el que, simplemente, con pensar en llamar a una persona, el teléfono marque automáticamente su número. No sé qué decirle.

Este nonagenario ingeniero es de la opinión de que aún hay mucho espacio para la tecnología sin cables. No sólo en industrias dedicadas al cuidado sanitario, sino también en las destinadas a la producción de energía.

Consciente del delicado asunto de la duración de las baterías de todos estos dispositivos electrónicos, piensa que sería factible utilizar, como suministro energético, a nuestro propio cuerpo. Que, por otro lado, está generando energía todo el tiempo. Otra cosa es que la podamos aprovechar. Una idea por más interesante, aunque algo visionaria quizás.

Con los pie en la tierra

Pero no crean. Cooper tiene los pies en la tierra. Reconoce que hay obstáculos técnicos, y que a pesar del exponencial crecimiento de las investigaciones, todavía queda mucho por hacer.

Aunque no duda en afirmar que la causa de que sus ideas no estén ya entre nosotros no es la propia tecnología, sino la gente. Nosotros mismos. Nuestro conservadurismo. Para él, la gente es muy conservadora. Unas afirmaciones nada conservadoras, de un joven viejo de 80 años.

Pero que si las dice él, tienen su interés e importancia. No en vano inventó el móvil, que por cierto ¿cómo se dice, móvil o portátil?

jueves, 23 de abril de 2009

Trichophyton rubrum


Ahí donde lo ven es el principal agente que provoca el conocido "pie de atleta".

Han de saber que las dermatomicosis representan unas de las infecciones más comunes en los seres humanos, por lo que son un motivo de consulta dermatológica frecuente.

Son infecciones de carácter benigno, que a diferencia de las micosis profundas no implican riesgo alguno para la vida del paciente.

El de la imagen es uno de los principales hongos que participan en esta infección. Un dermatofito antropofílico causante de infecciones leves de la piel y confinadas a uñas, pelo y estrato córneo en personas saludables.

Ante la sospecha de su presencia conviene entonar aquello de "pies para qué os quiero" o el de "poner pies en polvorosa".

miércoles, 22 de abril de 2009

Enroque de Ciencia - 044


EMISORA : Radiópolis 98,4 FM Sevilla

RESPONSABLE : Carlos Roque Sánchez

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En el programa radiofónico de hoy miércoles, 22 de abril de 2009, trataremos los siguientes contenidos:


1. De los móviles y sus peligros ciertos

2. La historia de la histeria

3. Telecomunicaciones prehistóricas

4. Oír y escuchar, ¿es lo mismo?

5. LIBRO RECOMENDADO: ¿Por qué los hombres tenemos pezones?

6. ¿Por qué los hombres tenemos pezones?


A propósito del móvil (I)

Dada su enorme proliferación y lo familiar de su uso, cualquier joven podría pensar que lleva entre nosotros toda la vida. Bueno, en realidad, toda su vida sí.

Pero los que ya peinamos canas o casi no tenemos canas que peinar, sabemos bien que no siempre fue así.

Me refiero a ese, cada vez más pequeño y abundante, artilugio que conocemos como el móvil. Y sobre él, sobre el teléfono móvil, les traigo hoy varias curiosidades:

¿Desde cuándo está entre nosotros? ¿Quién hizo la primera llamada?
La primera comunicación telefónica desde un móvil tuvo lugar el 3 de abril de 1973, hace prácticamente 36 años. Fue en Nueva York y la hizo Martin Cooper, un ingeniero de la empresa Motorola.

Utilizó un prototipo de terminal móvil que pesaba casi un kilo, costó algo más de 4000 dólares (de la época) y que no se diferenciaba mucho de los DynaTAC que serían, 10 años después, los primeros modelos comerciales, pensados para el uso en vehículos.

¿A quién llamó?
Lo más curioso de esta historia está en saber a quién llamó Cooper. No se va a creer quien fue el destinatario. Desde una de las calles de Manhattan, no se le ocurrió otra cosa que llamar a su amigo y homólogo en la competencia rival, Joel Engel, que trabajaba en la Bell Labs, hoy AT&T.

El motivo se lo podrán imaginar. Darle en la cara con el invento.

No en vano la Bell Labs, por entonces, dominaba el campo de la telefonía móvil y había enfocado sus esfuerzos al desarrollo de teléfonos para automóviles. Pero Cooper, con Motorola, no pensaban así.

Eran de la opinión que la gente cuando llama, quiere hablar con gente. No a una casa, a una oficina o a un auto. Y acertaron.

No sólo le ganaron la partida, sino que provocaron una revolución en nuestros hábitos de comunicación.

¿Qué le dijo?
Por eso quería que fuera Engel el primero en enterarse, de que había logrado crear el dispositivo que ambos llevaban tanto tiempo persiguiendo, eso sí, cada uno por su lado. Y por eso, desde una concurrida esquina neoyorkina, se paró a llamarlo.

Le dijo lo que cualquiera hubiera dicho en las mismas circunstancias: “¡A que no sabes desde dónde te llamo!”.

La frase no fue un alarde de originalidad, de acuerdo. Pero sí reveladora de toda la tensión profesional y la carga emocional del momento.

Desde entonces tampoco es que haya mejorado el contenido de la mayoría de las conversaciones entre móviles. Lo digo a tenor de lo que se oye por ahí, al paso. Y han pasado 36 años.

¿Desde cuándo tienen cámara los móviles?
Ésa es otra. Hoy en día los teléfonos móviles no sirven sólo para hablar, sino también para transmitir datos, escuchar música, sacar fotos, usarse de agenda, tener acceso a Internet, grabar y reproducir vídeos.

Incluso de GPS y de alguna otra prestación más que, seguro, se me escapa en estos momentos. Pero centrémonos en la cámara. ¿Por qué se puso una cámara fotográfica en un móvil? ¿Quién y cuándo lo hizo?

¿Por qué se puso una cámara fotográfica en un móvil?
¿Quién y cuándo lo hizo?

Desde el punto de vista de la verdad, estas preguntas tienen una sola respuesta. En 1994, la empresa Olympus lanzó la primera cámara capaz de transmitir fotos por teléfono. Y hasta aquí les puedo contar de esta historia.

No hay nada interesante que decir. Sin embargo hay otra historia digamos, más interesante, por tanto, más periodística. Y ya conocen el dicho de la profesión.

Según esta historia a Philippe Kahn -un empresario francés que a mediados de los 80, hizo fortuna en Silicon Valley- no le parecía lógico tener que llevar en los bolsillos, dos dispositivos electrónicos tan avanzados como una cámara digital y un teléfono móvil. Le resultaban molestos. (Continuará)

lunes, 20 de abril de 2009

El Metro de la Ciencia


A primera vista pasaría por el plano del Metro de cualquier ciudad moderna. Con sus estaciones, líneas, cruces, terminales, cabeceras de líneas, vías muertas, líneas en obra y demás.

Es lo que parece. Pero si nos fijamos un poco mejor (pulsar en la imagen), vemos que no lo es. Nada es lo que parece.

En las “estaciones” lo que aparecen son avances científicos relevantes, con los nombres de su protagonista. Las “líneas” en realidad son las diferentes disciplinas: Filosofía, Matemáticas, Filosofía Natural, Astronomía, Química, Física, Geología Moderna, Evolucionismo, Teoría genética, Biología moderna, Electrónica e Informática, etcétera.

Y en los “cruces”, donde hacemos los transbordos, aparecen los nombres de los grandes científicos que han destacado en varias disciplinas.

Ellos son los que han cambiado, de forma radical, nuestra concepción de la naturaleza. No son muchos, no pueden serlo. Pongamos que tres: Isaac Newton, Charles Darwin y Albert Einstein. Para qué más.

O sea que es un plano del Metro de la Ciencia, donde podemos leer su historia siguiendo su largo y sinuoso camino. Como en un dibujo. Lo que es importante.

Ya lo dijo Einstein, “Si no puedo dibujarlo es porque no lo entiendo”. Pues eso, a entenderlo.

Relanzando el tinte azul

(Continuación) De nada sirvió la idea que tuvo un desconocido ingeniero químico, alrededor de los años 50 del pasado siglo XX, para relanzar el colorante.

Pensó en teñir de azul los pantalones de vestir de los hombres. Pero no gustó.

Se trataba de un color poco apropiado para dicha prenda. Demasiado chillón quizás. Lo cierto es que no tuvo éxito.

No fue hasta principios de los años 60 cuando otro anónimo químico hizo una observación interesante y ¡también casual! Si sólo se teñían de azul los hilos verticales de la urdimbre, dejando los horizontales blancos, entonces el color era menos brillante. Y mire usted por donde, esta nueva idea sí fue aceptada.

El denim de Nîmes

Pero era necesario encontrar clientes, empresas que utilizaran ese tipo de urdimbre llamado sarga ¡Y vaya si se encontró! En concreto en la ciudad de Nîmes, donde empezaron a confeccionar el denim, el tejido de algodón asargado de trama blanca y azul del serendípico y desconocido químico.

El mismo denim que empezó a importar Levi para sus pantalones. Por eso son azules y no de otro color. Porque por suerte, Perkin, buscando un remedio para la malaria encontró un colorante que teñía de azul. Estas cosas pasan.

Y esta es una parte de la historia de los pantalones vaqueros. Quizás la menos conocida. La otra es más de dominio público y les supongo al tanto.

Curiosidades en torno a los vaqueros

No quisiera acabar esta vaquera entrega sin comentarles algunas curiosidades relacionadas con esta prenda de vestir. Unas académicas:

1) A propósito del nombre de estos pantalones, jeans o bluejeans, he de contarles que hace ya unos años que la Real Academia Española admitió una nueva escritura para los conocidos vaqueros o tejanos. En esta ocasión, la solución que la RAE da al extranjerismo jeans o bluejeans, pasa por adaptar la grafía original al español, para así reflejar la pronunciación. Se lo aclaro.

La RAE propone utilizar las palabras bluyín y yin para referirse al vaquero o tejano. De este modo el conocido término hippy o hippie se convierte en ‘jipi’, el deporte del baseball en ‘béisbol’ y el del paddle pasa a ser ‘pádel’.

Aunque ha de saber que no siempre ocurre así. Algunas veces se prefiere mantener la grafía original, pero con pronunciación a la española. Como el anglicismo gay, homosexual masculino, que debe pronunciarse en español gái.

No sé qué pensaran al respecto, pero un servidor de ustedes no entiende por qué no basta con las españolas. Pero, en fin, maestros tiene la Academia y para algo están.

Otras son biográficas:

2) Como que su creador falleció en 1902 sin hijos y fueron sus sobrinos los que siguieron y siguen al frente del negocio.

3) O que en el pasado año 2008, la empresa cerró su última fábrica en los EE.UU. Trasladó toda su producción a países del tercer mundo. Ya saben. Una cuestión de valor y precio.

4) Desde 1873 la historia del pantalón vaquero que no ha dejado de brillar con luz propia y muchas veces lo ha hecho asociada a mitos cinematográficos y modas.

Desde James Dean, que los mostró en la película Rebelde sin causa, allá por 1955 (año en el que murió A. Einstein). Pasando por Marlon Brando, que apareció enfundado en sus bluyines en El Salvaje.

Y sin olvidar a Marilyn Monroe, considerada una de las mujeres más sexys de la historia, que nunca se separaba de sus tejanos.

5) Por último. Recuerdo que hace unos años leí que la compañía “Levi Strauss&Co” había pagado nada menos que 46 532 dólares por unos pantalones vaqueros encontrados en las ruinas de un pueblo minero de Nevada.

Son, al parecer, los más antiguos encontrados hasta el momento, ya que se estima que fueron fabricados alrededor de 1880, por la misma compañía que ahora los ha comprado tras un estudio de la tela y los remaches de cobre.

Unos vaqueros no muy diferentes de los que Y.S.L. se quejaba no haber inventado. Qué se le va a hacer. Estas cosas pasan también.


sábado, 18 de abril de 2009

Silogismos complementarios


Un par de apoyos argumentales -de esta peculiar forma de “razonamiento lógico”, por la que impostan nuestros pseudosilogismos- para sendas entregas publicadas con anterioridad.

Una de ellas lúdica-salvífica (silogismo 9). La otra salario-laboral (silogismo 11). Ambas reivindicativas.


Silogismo 12 o Silogismo de la salvación alcohólica

Cuando bebemos alcohol en exceso
terminamos borrachos.

Cuando estamos borrachos
dormimos.

Cuando dormimos
no cometemos pecados.

Cuando no cometemos pecados
vamos al Cielo.

Entonces, ¡vamos a emborracharnos para ir al Cielo!


Silogismo 13 o Silogismo complementario crematístico

Hoy en día los trabajadores no tienen tiempo para nada.
Por el contrario los vagos tienen todo el tiempo del mundo.

Dado que el tiempo es dinero,
los vagos tienen más dinero que los trabajadores.

O lo que es lo mismo: no se puede llegar a rico trabajando.

viernes, 17 de abril de 2009

¿De dónde le viene el nombre de jeans?

Le viene del nombre que en francés, Gênes, tiene la ciudad italiana Génova. Una pronunciación muy similar a la de la palabra inglesa jeans. El motivo es porque era en esa ciudad italiana, donde se fabricaba la lona marrón que exportaban a EEUU para toldos.

Lo curioso del asunto es que en esta ciudad, en Génova, ya se empleaba para fabricar los pantalones de los marineros de la armada genovesa. Era una prenda todo-uso que se podía llevar tanto seca como mojada, y cuyas perneras se podían remangar fácilmente, para así no entorpecer las faenas de cubierta o nadar.

Además estos pantalones se podían lavar, arrastrándolos en grandes redes bajo el barco. Con un par de horas de arrastre, entre la sal marina y el sol, se quedaban como nuevos. Y con el tiempo, el natural color marrón de la prenda terminaba siendo blanco.

Así que ésta es la historia del nombre. Jeans por el nombre en francés de Génova, la ciudad italiana donde se fabricaba la tosca lona. Pero, ¿y lo de color azul?

¿Y lo de color azul?

Aunque se podría decir que la historia del color es tan antigua como el hombre, no siempre nos ha resultado fácil teñir nuestras prendas de colores. Sólo hace algo más de dos mil quinientos años que conocemos las propiedades colorantes de determinadas sustancias vegetales como el palo Campeche o la cúrcuma.

Pero nuestro interés por cambiarles el color a materiales textiles como el algodón, el lino o la lana, por otros más vistosos, se ha visto con frecuencia frustrado, por la poca tendencia de muchos tintes naturales a adherirse o fijarse.

Algo que no ocurrió con el colorante extraído del glasto. Un arbusto de Europa septentrional cuyas hojas, tratadas con abono, producían un líquido amarillo con una propiedad extraordinaria. Las prendas que se teñían con este líquido, en presencia de aire, tomaban un brillante color azul. Un color añil.

Y no eran pocas las ventajas de este tinte. Su costo de producción era realmente bajo y su gran resistencia a la luz, al lavado y a los tratamientos con ácidos y álcalis, le hicieron ser muy utilizado por el hombre. De hecho, hasta no hace mucho, no era infrecuentes los países que lo utilizaban en sus uniformes militares.

Tan creciente fue su demanda, que hubo que buscar nuevas sustancias colorantes comparables a ese azul. Y fueron los mercaderes holandeses quienes, a comienzos del siglo XVII, encontraron en la India una planta que producía el mismo tinte añil del glasto europeo. Además crecía más rápido y era más barato. Pronto este añil de la India o Índigo inundó el mercado del Viejo Continente. Empezaba la época del Azul Índigo.

Del azul índigo al añil sintético

Casi tres siglos duró la primicia comercial de este tinte natural procedente de la India, el azul índigo. Un dominio que vino a romperse cuando, en 1856, el químico W. H. Perkin mientras trabajaba en su laboratorio, y con tan solo 18 años, hizo un descubrimiento casual.

Eran tiempos, estos de mediados del siglo XIX, en los que la malaria producía estragos en la población humana, y Perkin trabajaba afanosamente en la síntesis de la quinina. Un alcaloide que se extrae de una planta llamada quina, cuya corteza tiene propiedades antipiréticas.

Pues bien, en uno de sus experimentos obtuvo una sustancia que no buscaba. Una sustancia de color púrpura pálido, por lo que la llamó malva y que ¡teñía de azul brillante la lana y la seda!

Enseguida se preguntó si se podría usar como tinte. Y fue que sí ¡Había nacido la industria de los colorantes sintéticos! Es lo que se conoce como un descubrimiento serendípico o por casualidad

Este azul sintético se vendió muchísimo, y a ello contribuyeron por desgracia las dos Guerras Mundiales, que llegaron a destrozar muchos uniformes. Pero tras la última de ellas, su venta cayó en picado. (Continuará)

jueves, 16 de abril de 2009

Tatuajes científicos. 13

Sí. Son las Ecuaciones del Campo Electromagnético.

Una traducción matemática de las ideas y experimentos conocidos de electricidad y magnetismo, hasta el momento.

La recopilación fue realizada a mediados del siglo XIX por James Clerk Maxwell (1831-1879), quien no sólo los relacionó, sino que encontró una explicación única para todos ellos.

Unificó dos fenómenos que hasta ese momento eran independientes y elaboró un cuerpo de conocimientos único para ambos, conocido como Teoría del Electromagnetismo de Maxwell.

Aunque no desde el punto de vista físico, desde el matemático esta teoría, aún hoy, resulta muy difícil de analizar.

Aquí se las traigo en un tatuaje electromagnético. Si Maxwell levantara la cabeza, seguro que le agradaría verlo.

miércoles, 15 de abril de 2009

Enroque de Ciencia - 043


EMISORA : Radiópolis 98,4 FM Sevilla

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Sábado de 14:30 a 15:00 h
Domingo de 11:00 a 11:30 h


En el programa radiofónico de hoy miércoles, 15 de abril de 2009, trataremos los siguientes contenidos:


1. ¿Quién hizo la primera llamada?

2. ¿Desde cuándo tienen cámara los móviles?

3. Unas ideas de futuro

4. ¿Cómo se dice móvil o portátil?

5. ¿Perjudican a nuestra salud, las antenas de telefonía y los propios teléfonos?

6. Virtudes públicas y vicios privados.




Einstein y Marilyn (I)

El trece de marzo de este Año del Señor de 2009 se cumplieron 130 años del nacimiento de Albert Einstein. Poco ya que decir del genial científico que no se haya dicho y bien.

Lo mismo que del hombre, si bien de éste, no todo se haya dicho con la suficiente claridad.

Me viene a la memoria la anécdota que se cuenta de Marilyn y él. La leyenda urbana entre la rubia y devora-hombres estrella de cine, Marilyn Monroe, y el desharrapado científico mujeriego, Albert Einstein.

Una más sobre la relación entre el cuerpo y la mente. O la bella y la bestia, como el cuento.

martes, 14 de abril de 2009

Galaxia de Andrómeda


Típica galaxia espiral gigante con núcleo en apariencia doble, también conocida como Objeto Messier 31, Messier 31, M 31 o NGC 224.

Para muchos es el objeto visible a simple vista, más alejado de la Tierra. Está a dos millones y medio (2·106) de años-luz, en dirección a la constelación de Andrómeda.

Es la más grande y brillante de las galaxias del Grupo Local, constituido por unas 30 pequeñas y tres grandes: Andrómeda, Vía Láctea y Galaxia del Triángulo.

En opinión de algunos es la segunda galaxia más brillante, en un radio de 10 megaparsecs alrededor de la Vía Láctea, sólo superada por la Galaxia del Sombrero.

Su masa se estima entre 300 000 y 400 000 millones de masas solares. Aproximadamente una vez y media la de la Vía Láctea y es el doble de brillante que ésta.

2009, Año Internacional de la Astronomía

lunes, 13 de abril de 2009

¿Desde cuándo existen los pantalones vaqueros?

En la década de los setenta del pasado siglo veinte, el conocido modisto francés Yves Saint Laurent declaraba: “Me hubiera gustado inventar los vaqueros, es la adecuación perfecta de una prenda a una época”.

De la adecuación de la prenda a una época y de su aceptación por nuestra sociedad desde entonces, sobran evidencias. No se equivocaba el diseñador de moda, pero: ¿Desde cuándo existen los pantalones vaqueros?

En busca de los orígenes

El origen de esta prenda hay que buscarlo en un sastre judío de Baviera, llamado Levi Strauss, de quien en estos días (el pasado 28 de febrero, perdón por el retraso) se han cumplido los 180 años de su nacimiento. Como otros muchos, el joven Levi había emigrado con su familia a los Estados Unidos para hacer fortuna. Un nuevo mundo, una nueva vida.

Aprovechando la fiebre del oro, se estableció en 1850 en San Francisco, donde abrió una mercería. No le iba mal el negocio, hasta que pareció tener un traspié.

Sucedió que entre los artículos que vendía se contaba una tela recia de color marrón, que era empleada en confeccionar carpas y toldos para las carretas y vagones. Y un día el ejército le hizo un gran pedido.

El problema con el pedido

Un gran pedido que después rechazó alegando la mala calidad de la lona. No están claras las razones, pero el caso es que Levi se quedó con un excedente de la tosca lona marrón, con la que no sabía que hacer. Un mal asunto.

Pensando y pensando, le vino una idea. Sabedor de que, debido a la dureza de su trabajo, los pantalones de los mineros se deterioraban rápidamente pensó, aunque sin muchas esperanzas, que podría ser una buena solución fabricar pantalones con la tela. Unos pantalones lo suficientemente fuertes como para aguantar el ritmo de trabajo de un minero. Y acertó.

No le fue mal. Sin embargo, a pesar de que la tela de los pantalones ahora aguantaba bien, no en vano llevaban doble costura, era harto frecuente que sus bolsillos se descosieran y rompieran. Esto era debido a que los trabajadores guardaban en ellos todo tipo de cosas. Desde muestras de minerales encontrados, hasta las herramientas de uso más frecuente. Normal que se rompieran.

El toque del remache

Un problema al que, unos años después, en 1872, encontró solución un sastre que solía comprar en la tienda de Levi. Su nombre, Jacob Davis. La solución, reforzar las esquinas de los bolsillos con ribetes, remaches o clavos de latón en sus puntos más vulnerables. Se pusieron manos a la obra y fue todo un éxito.

Tanto que solicitaron la patente del proceso, y el 20 de Mayo de 1873 les llegó la concesión de ésta y la de la marca registrada en EE.UU. Así nacía, oficialmente, el primer pantalón con remaches de Levi ´s, al más puro estilo estadounidense.

Se iniciaba así la producción de la prenda de vestir más fabricada de todos los tiempos: los vaqueros. Los mismos a los que se refirió el empresario de la moda Saint Laurent casi cien años después. Bueno, los mismos no. Aún no se les llamaban jeans, ni eran azules.

domingo, 12 de abril de 2009

Aquí no hay quien viva


Sí. Estoy de acuerdo con usted. Es rara de ver. Y lo es porque tiene truco. Son en realidad dos fotografías superpuestas de un mismo edificio. Una de ellas está sacada de frente, y la otra de perfil.

De ahí la rareza visual. La unión resulta que es prácticamente imperceptible porque la ocupa la columna de ladrillos.

La fotografía contiene una verdad y una mentira. En realidad es el edificio donde vive su autor David Macdonald. Aunque ni él es el fontanero de la imagen, ni su mujer es la del bikini. Ilusiones ópticas.

'La locura de Simón' de Oscar Wilde

Ignoraba, hasta el momento en el que decidí escribir estas líneas, que en su obra existieran relatos cortos.

Y eso que el escritor católico no desaprovechaba ninguna oportunidad, para seducir a sus oyentes con un buen cuento improvisado. Sin embargo, fueron muy pocos los que llegó a publicar.

No parece que al genial Oscar Wilde le interesara lo más mínimo. Es lo que tiene el talento de los genios, que no es como el del resto de los mortales.

Para ellos, el genio se distingue del talento en que es intuitivo. Les dejo con 'La locura de Simón'.

sábado, 11 de abril de 2009

Creencia, ciencia y cine (y III)

Pues viene a cuento porque el delicado dúo ciencia-creencia se convirtió, el pasado siglo XX, en un trío, gracias a la magia del cine. Me explico.

Sólo una vez en la historia del cine se ha filmado un eclipse real, como parte de la escena de una película.

El eclipse total de Sol fue el del quince de febrero de 1961, que se pudo observar en Europa.

La película, la producida por Dino de Laurentis, dirigida por R. Fleischer y estrenada en octubre de 1962. Su título, seguro que la recuerda: “Barrabás”.

viernes, 10 de abril de 2009

Creencia, ciencia y cine (II)

(Continuación) Debo hacerles un par de salvedades. La primera restrictiva. Descarto la posibilidad de que fuera un eclipse total de Luna. Éste, en ningún caso, podría haberse visto hacia las tres de la tarde, en ese hemisferio.

Es una imposibilidad física, como pueden comprender.



jueves, 9 de abril de 2009

Creencia, ciencia y cine (I)

A pesar del tiempo transcurrido, y va ya para veintiún siglos, aún sigue latente la polémica acerca de la fecha de la crucifixión de Jesucristo, y los extraordinarios fenómenos que en su entorno sucedieron.

En su estudio se han implicado todo tipo de conocimientos y se han manejado un sin fin de fuentes.

Incluso un eclipse que pudo haber sucedido durante la crucifixión. Un eclipse de Sol que justificaría la oscuridad que se hizo sobre la Tierra.

Un real eclipse natural que podría ser una prueba del supuesto sucedido sobrenatural.

miércoles, 8 de abril de 2009

Enroque de Ciencia - 042


EMISORA : Radiópolis 98,4 FM Sevilla

RESPONSABLE : Carlos Roque Sánchez

DÍA EMISIÓN : Miércoles

HORA : 20:00 / 20:30

DÍAS REDIFUSIÓN :

Sábado de 14:30 a 15:00 h
Domingo de 11:00 a 11:30 h


En el programa radiofónico de hoy miércoles, 08 de abril de 2009, trataremos los siguientes contenidos:

1. Ciencia, creencia y cine

2. La oscuridad sobrenatural

3. ¿Qué dice la Astronomía?

4. ¿Qué dice el cine?

5. Del rodaje cinematográfico

6. La locura de Simón.



El cambio de hora (y II)

(Continuación) Pero no basta con verlo así. Hay que echarle números al asunto y ver los resultados desde el punto de vista cuantitativo.

Y cuando se hacen los cálculos, aparecen las sorpresas.

Los informes determinan que el ahorro de energía utilizada en la iluminación con esta medida, que es la principal razón que se aduce, se encuentra entre el 0 % y el 0,5 %.

Un porcentaje bajísimo y que cada año que pasa va siendo menor. Y es que el aire acondicionado y las calefacciones no entienden de hora.

martes, 7 de abril de 2009

Ojos reveladores


Un muchacho asustado huye de la crítica a través del marco del propio cuadro. Otra pintura clínica a comentar, y en ella, dos detalles a destacar.

Uno. Para darle mayor realismo a la huida su pintor, el ochocentista Pere Borrell del Caso, recurre a una técnica pictórica que intenta engañar a la vista jugando con la perspectiva y otros efectos ópticos. Es conocida como trampantojo («trampa ante el ojo»).

Dos. El chico presenta una retracción del párpado superior, una evidencia de un posible hipertiroidismo.

El título del cuadro es Huyendo de la crítica / 1874


lunes, 6 de abril de 2009

El cambio de hora (I)


El último domingo de marzo por la mañana hice, me imagino, lo que todos.

Puse buena parte de los relojes en hora. No hay más remedio. Ya saben. A la fuerza ahorcan.

Es el domingo de marra en el que cambiamos al horario de verano. Lo que implica lo consabido: en la península, a las 2:00 de la madrugada eran las 3:00. Es decir que adelantamos el reloj.

En las Islas Canarias lo mismo, sólo que a la 1:00 eran ya las 2:00. El caso es que, lo haga donde lo haga, fue un día que sólo duró 23 horas.

domingo, 5 de abril de 2009

Un trío de genios


En principio es un homenaje a la cinta descubierta en 1858 por el matemático August Ferdinand Möbius.

Pero es una composición poseedora de un diseño asombroso, pues tiene un solo lado y un solo borde. Viene a ser como un Escher bidimensional. Un estímulo para la vista.

Su autor, un viejo conocido de esta categoría blogera, David Macdonald, que presume de haberlo realizado en dos días. Cosas de la tecnología.

sábado, 4 de abril de 2009

La Hora del Planeta (y II)

Les decía que tengo para mí que este mensaje de cambio, lleva consigo una enorme falacia. Y les doy un detalle.

Aun en el caso de que se hubieran cumplido las previsiones, toda la operación Hora del Planeta habría supuesto, únicamente, el equivalente a la suspensión de las emisiones de gases del efecto invernadero de China, durante sólo seis segundos. Muy poco.

Todo un planeta, en lo que sería un eclipse luminario global y durante toda una hora (3600 s), a cambio de un parón chino de tan sólo seis segundos ( 6 s). Algo descompensado quizás ¿No creen?

viernes, 3 de abril de 2009

La Hora del Planeta (I)

Como estaba acordado, el pasado sábado buena parte del mundo apagó una pequeña parte de sus luces, durante toda una hora.

Una especie de acto simbólico a favor de la Tierra y en contra del calentamiento global, que empezó en Nueva Zelanda, al apagarse todos los generadores de diesel de las islas Chatham, un pequeño archipiélago en la costa este.

Una campaña por mejorar el medio ambiente, convocada por el Foro Mundial de la Naturaleza (WWF), que se inició en el 2007, y a la que sólo se unió un país, Australia; una sola ciudad, Sydney, y unos pocos millares de hogares y oficinas.

Un raquítico balance.