Tal vez la naturaleza sea fundamentalmente fea, caótica y complicada.
Pero si es así no me interesa.

William Thomson, físico y matemático británico (1824-1907)

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Enroque de Ciencia - 065


EMISORA : Radiópolis 98,4 FM Sevilla

RESPONSABLE : Carlos Roque Sánchez

DÍA EMISIÓN : Miércoles

HORA : 20:00 / 20:30

DÍAS REDIFUSIÓN :

Sábado de 14:30 a 15:00 h
Domingo de 11:00 a 11:30 h


En el programa radiofónico de hoy miércoles, 30 de setiembre de 2009, trataremos los siguientes contenidos:

1. Candados del amor (I)

2. Candados del amor (y II)

3. La historia de la multa recurrida

4. La tribu del pulgar (I)

5. La tribu del pulgar (y II)

6. Guillermo Marconi.


martes, 29 de septiembre de 2009

La canción del verano (y II)

(Continuación) ¿María Isabel no estaba ya en la playa, con el mar bañándole la piel? ¿Cómo es que le dice ahora, él a ella, que vayan a la playa, si ya están ahí? O una cosa o la otra. Pero no las dos.

O sí. A lo mejor las dos. Porque, aunque no lo parezca, es posible no haya ninguna paradoja espacio-temporal.

Sencillamente, desde el punto de vista de la ciencia-ficción, el estribillo es un flashback. Como lo está leyendo.

Lo mismo que desde el presente de 1969, viajamos al futuro y vimos a María Isabel chapoteando en pleno verano en la playa desierta. Pues desde ese mismo futuro, ahora, viajamos al pasado, aun estando en el futuro. Y vivimos, auditivamente al menos, la escena en la que se explica, cómo los dos tortolitos fueron a parar allí.

Por lo que se ve, bueno se oye, fue él quien la animó (“Coge tu sombrero y póntelo, vamos a la playa, calienta el sol”). Es de suponer que ya empezaba a estar un poco harto, de permanecer en la gruta en la que se habían ocultado, huyendo de los perversos gorilas que los perseguían. Y quería algo de marcha.

Como pueden ahora comprender, con el verso de marra, pasado y futuro cohabitan en el presente de la canción. Y es que ya les advertí, la canción es “purita” ciencia-ficción. De la buena. Y Los Payos unos monstruos componiendo ciencia-ficción. Por eso están hoy en enroquedeciencia.

Ya de la que va les diré que hay una razón más, la cuarta y también científica, por la que esta canción debe estar en este foro de divulgación. En particular de la ciencia de la sexualidad. Un tema intelectual que me atrae. Qué quieren que les diga.

Yo en esto estoy con Woody Allen, cuando dice que el cerebro es su segundo órgano favorito. Debe ser cosa de la edad. Casi seguro. Pero bueno, vamos a lo que estamos.

María Isabel y la sexualidad
Lo he dejado para el final, porque es el momento culminante de la canción. El que todo el mundo recuerda y tararea. La onomatopeya con la que se alude al acto sexual. Y además es muy fácil de captar.

No hace falta ser una Lorena Berdún, para darse cuenta de que Chiribiribí pom pom pom pom, no es más que una onomatopeya para aludir al acto sexual.

¡No me digan que no es bueno! No creo que haya una forma más explícita de expresar, a la vez que musical y editorialmente radiable, una cópula. Un ayuntamiento carnal en medio de una playa desierta en pleno verano de 1969.

Un cifra que, ahora que lo pienso, también se las trae con toda su simbología de carga erótica. Y además en pleno franquismo. Buenos eran aquellos tiempos para estos asuntos del sexo.

Ni que decirles que si los censores franquistas se hubieran dado cuenta de los que les estoy contando, no sólo no la habrían permitido sino que sus autores habrían acabado con sus huesos en los calabozos de cualquier comisaría.

Un tanto más a favor de la intelectualidad de los Payos.

Volviendo a la canción, Chiribiribí pom pom pom pom, no es sólo una onomatopeya del acto sexual. No. Es más. Es un prodigio de onomatopeya sexual. A poco que lo piense caerá en la cuenta.

Condensa en un único verso las dos partes del coito. A saber. El juego preliminar, chiribiribi, y la penetración posterior, pom pom pom pom. Y todo dicho en unos tiempos que, para esto del sexo, créanme, pintaban bastos.



Bueno era Don Francisco en lo tocante al sexto mandamiento. Como para echarle guindas al pavo. Otra canción que, por cierto, también suyo. Sucede que ...

lunes, 28 de septiembre de 2009

Pasatiempos. 27

Lean primero esta cavilación amorosa y después me contestan.

"María se abstiene
de no dejar de pensar
en que está segura de no ser
infiel a su amor por Tomás"

Yo no me acabo de enterar de cuáles son los sentimientos de María hacia Tomás. Le quiere, no le quiere...

¿Me podría ayudar con este pensamiento de amor?

SOL: Si se abstiene de no dejar de pensar, es que no piensa en ello. Ergo...

domingo, 27 de septiembre de 2009

La canción del verano (I)

No fue hasta el pasado martes 22 de setiembre, con el equinoccio de otoño, cuando se puso fin al verano de 2009. Otra cosa es cuando se nos acabó el veraneo, hace ya casi un mes.

Que parece lo mismo esto de verano y veraneo, cuando en realidad no lo son. Pero a lo que iba.

Este verano del 2009 se nos ha ido y lo ha hecho sin la típica y tradicional canción del verano. Es posible que no hayan caído en el detalle. Pero es así. Nada. Ni sombra siquiera de la musiquilla veraniega. Algo impensable hace tan solo unos años.

Y el caso es que, ya desde el ‘Opá, yo viazé un corrá’ la cosa se veía venir. No había que ser un Rappel para adivinar que los veranos venideros ya no serían como los de antes.

“Que cuarenta años no es nada”
Por eso, consciente de la carencia, les traigo a esta tribuna de divulgación de ciencias la que fue canción del verano, allá por los antañones de 1969. Cuarenta años la contemplan, como dice la tanguera letra. Su título María Isabel y el motivo no es sólo de oportunidad conmemorativa.

Hay otro, éste de orgullo. De orgullo de patria chica. Como seguro habrán recordado ya, María Isabel era cantada por el conjunto musical Los Payos.

Un trío de sevillanos de la segunda mitad del siglo pasado, que con ella reinaron en solitario durante los meses de ese estío, y sin que sus damas de honor -Cuéntame, de Fórmula V, y O tren, de Andrés do Barro- pudieran hacerle la más mínima sombra.

Pero, se estarán pensando mientras me leen, esos no son motivos para traerla a un blog de este tipo. Y no les falta razón. Aunque no por ello la tienen. Si bien la culpa es mía.

Verán. Sucede que no he tenido tiempo de apuntarles, que hay un motivo más para traerla a estos predios. Un argumento científico que sí justifica tal acción, aunque de entrada, la verdad es que nadie lo hubiera dicho.

Han de saber que María Isabel es en realidad una canción de ciencia ficción, que bien podría haber escrito el mismo Isaac Asimov. Digo más. Es también todo un tratado periodístico sobre ciencia-ficción. Por si no me creen, sigan conmigo la letra.

María Isabel y la ciencia-ficción
Para empezar, el primer verso ya nos sitúa en un desolado futuro: “La playa estaba desierta, el mar bañaba tu piel” ¿Una playa española desierta y en pleno verano?

Pero bueno. Qué me están cantando. Estarán conmigo que esto, esto, no puede ser. Habría que estar ahí para verlo.

Es evidente, primero, que si es cierto lo que dice, lo que es seguro es que en España no estamos. De todas todas. Segundo, que la playa no puede ser otra que la de El planeta de los simios. Y tercero, que el que está cantando con su guitarra no es otro que un trasunto de Charlton Heston, mientras va huyendo de los malvados y evolucionados monos.

Como pueden ver la conclusión es clara. Estos tíos de Los Payos fueron unos adelantados a su tiempo. Unos visionarios científicos. No hay otra. Lo que nos cantan no es, ni más ni menos, que un viaje en el tiempo.

En concreto un viaje al futuro, que bien podría haber firmado como les dije antes Isaac Asimov. Sólo alguien como él, y los Payos por supuesto, podrían haber descrito con tal precisión y en tan pocas palabras, un viaje a un futuro tan desolado como desolador.

Sólo ellos pueden tratar así un viaje en el tiempo. Un concepto que hunde sus raíces científicas más profundas, en uno de los pilares de la Física Moderna: La Relatividad de Albert Einstein.

Así que Asimov, Los Payos y Einstein juntos en una canción. Qué quinteto.

Pero no queda aquí, el asunto éste de la canción futurista. Lo que les he escrito es sólo la primera parte. Un poco más delante, ya en el estribillo, dice: “Coge tu sombrero y póntelo, vamos a la playa, calienta el sol”. Pero vamos a ver. (Continuará).

sábado, 26 de septiembre de 2009

Cuestión de medida


He de confesarle que nunca he visto una pizarra así de incómoda, tan grande y de una sola pieza ¿A quién se le ocurriría encargarla?

Parece mentira que la utilicen físicos, lo digo por muchas de las fórmulas de mecánica clásica que se ven en ella.

La fotografia es de J. R. Eyerman y fue publicada por la revista Life.

Menos mal que ya nos avisó el poeta sevillano: "...todo es cuestión de medida / un poco más, algo menos...".

viernes, 25 de septiembre de 2009

Libro Recomendado 21: De Arquímedes a Hawking

En la introducción de éste su último libro, Clifford A. Pickover, prolífico autor de conocidos artículos de ciencia y su divulgación, lo retrata a la perfección:

“Donde se discute sobre la definición de ley epónima, sobre las vidas y aflicciones de quienes las descubrieron, sobre ciencia y religión, sobre las diferencias entre leyes y teorías y sobre la distribución geográfica y temporal de los descubridores de leyes”.

Perfecto porque el libro es eso. Un amplio dossier con dos partes bien diferenciadas.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Tatuajes científicos. 18


Con su genialidad, Darwin observó flora y fauna con ojos nuevos. No se limitó a mirar, también vio.

Y ya les he hablado de las consecuencias que trajeron ese ver más que mirar darwiniano. Por lo que no voy a insistir.

En la imagen, la chica lleva un tatuaje con diferentes picos de gorriones en su brazo. Aves de un viaje.

Se llama Evolución la idea y Selección natural el mecanismo.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Enroque de Ciencia - 064


EMISORA : Radiópolis 98,4 FM Sevilla

RESPONSABLE : Carlos Roque Sánchez

DÍA EMISIÓN : Miércoles

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DÍAS REDIFUSIÓN :

Sábado de 14:30 a 15:00 h
Domingo de 11:00 a 11:30 h


En el programa radiofónico de hoy miércoles, 23 de setiembre de 2009, trataremos los siguientes contenidos:

1. La canción del verano

2. María Isabel y la ciencia-ficción

3. María Isabel y la sexualidad

4. LIBRO RECOMENDADO: El origen de las especies

5. El extraño caso del doctor James Barry (I)

6. El extraño caso del doctor James Barry (y II).



La reina Sonduk y Tawaddud la esclava

Han de saber que desde el año 632 hasta el 647, Corea fue gobernada por una mujer con unas extraordinarias aptitudes para la ciencia: la reina Sonduk.

Con sólo siete años, formuló una hipótesis para explicar el por qué las peonias no tenían aroma.

Su padre, que ya estaba curado de espantos ante la precocidad de la niña, no pudo por menos que quedarse atónito cuando los científicos corroboraron la hipótesis de la princesita. No se podía negar. La niña era un prodigio de inteligencia.

A lo largo de su vida Sonduk mantuvo siempre gran interés por las ciencias naturales. Durante su reinado mandó construir en Gyeongju, la capital del antiguo reino de Silla, el que sería el primer observatorio de toda Asia, conocido como “Torre de la Luna y las Estrellas”.

En la actualidad este observatorio de piedra, con forma de botella de leche, es una de las estructuras más antiguas del mundo en su tipo. Está considerado como Tesoro Nacional, por lo que preocupa un hecho.

Desde hace unos años, es visible a simple vista, se está inclinando lentamente. Como la torre de Pisa. Una inclinación leve pero que de no ser corregida, podría colapsar la estructura en unos cien años.

Esperemos que esta situación cambie. Lo digo por aquello de que nada dura más que el cambio.

También para la peonia, la flor asiática salvaje, las cosas han cambiado. Ahora se cultiva en invernaderos y, gracias a la experimentación, se han conseguido peonias cruzadas. Una de ellas despide un oloroso perfume. Otras se emplean en decoración, estética e investigaciones médicas.

Y de una reina a una esclava
En la colección de relatos conocido como ‘Las mil y una noches’, Sherezade habla de Tawaddud, una joven esclava árabe de excepcional inteligencia.

Cuenta de ella que, llevada a presencia del califa Harun al-Rasid, supo contestar todas las preguntas que le plantearon distintos sabios en filosofía, matemáticas, lógica, religión, leyes, poesía, medicina, retórica, etc.

Sabía tanto o más que los expertos allí congregados y no tenía reparos en demostrárselo. Además poseía cualidades de las que éstos nunca podrían alardear. Era bella, recitaba miles de poesías, tocaba el laúd, cantaba con buena voz, etc. Un símbolo de la mujer científica en la Edad Media, en este caso musulmana.

Aunque no se sepa de ninguna aportación científica de Tawaddud. Lo mismo no la llegó a realizar nunca. O igual lo hizo y fue atribuida a algún hombre. Todo puede ser. Lo que es seguro es que se trataba de una mujer oriental singular: inteligente, activa, culta y valiente.

Quizás por eso la historia de Tawaddud se suele omitir en el libro de relatos noctivagos. Quizás porque se presuponga que resultará aburrido a la mayoría de los lectores. Vaya usted a saber.

A lo que se ve, no había muchas diferencias para las mujeres de aquellos tiempos. Si Oriente encerraba a sus mujeres y las imaginaba liberadas, Occidente las mantenía en libertad y las imaginaba encerradas.

En cualquier caso, dos callejuelas sin salida.

martes, 22 de septiembre de 2009

Nebulosa del Cangrejo


Situada a unos 6300 años-luz de la Tierra en la constelación de Tauro, esta nebulosa tiene un diámetro de 6 años-luz y se expande a 1500 km/s. Unos valores astronómicos. En el doble sentido

Se trata del resto de una supernova cuya explosión duró, nada más y nada menos que, 22 meses. De su observación y documentación como una estrella visible a la luz del día, se tiene constancia por astrónomos chinos y árabes desde el 4 de julio de 1054.

Con posterioridad fue observada en 1731 por John Bevis. Aunque la imagen que les ofrezco fue tomada por el Hubble, el primer gran observatorio espacial lanzado en 1990.

Este remanente de la explosión de una estrella también es conocido como M1, NGC 1952, Taurus A y Taurus X-1.

2009, Año Internacional de la Astronomía

lunes, 21 de septiembre de 2009

Pauli, el físico gafe

Aunque no lo crea, en esta vida hay quien cree que existen personas que traen mala suerte.

Seres que a su paso llevan desventuras, generan desgracias, siembran catástrofes o desatan hecatombes. Pero siempre con una peculiaridad.

Todo este cúmulo de accidentes lo sufren sus familiares, amigos y compañeros. Y ocurren en aquellos lugares donde se ha detectado su presencia, ya sea ésta próxima o lejana, recuerden este detalle. Pero, ¡ojo!, a él no le afectan.

Lleva la mala suerte consigo, pero no es para sí. Es para los demás. Ésta es una característica de los gafes y de su condición, llamémosla gafismo.

domingo, 20 de septiembre de 2009

¿Oiga...?


No. No es Martin Cooper, el premiado ingeniero de la empresa Motorola, haciendo su famosa primera llamada desde un 'radioteléfono portátil', el de abril de 1973. Ese momento, por desgracia, no quedó inmortalizado fotográficamente.

Pero éste, unos días después, protagonizado por John F. Mitchell, vicepresidente de Motorola, sí. Ahí lo tienen en el mismo centro de New York posando con su zapatófono de color blanco.

Donde hay patrón no manda marinero.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Calendario revolucionario

Como lo prometido es deuda, aquí me tienen para saldarla y además con mucho gusto. Calendario revolucionario es la expresión utilizada para nombrar en realidad a dos calendarios distintos.

A dos reformas radicales del mismo, que se realizaron en dos países diferentes y ambas por motivos no estrictamente científicos y técnicos, sino también políticos.

En orden cronológico son el Calendario republicano francés o Calendario de la Revolución Francesa, que entró en vigor el 24 de octubre de 1793 y fue abolido el 1 de enero de 1806, aunque de las fechas habrá que hacer alguna aclaración más adelante.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Línea Química


Ella completa la "manita" de líneas de nuestro particular Metro de la Ciencia, y lo hace por orden de antigüedad. La de la disciplina conocida como Química, la de color celeste.

Casi veintitres siglos ya de conocimiento os contemplan, bajo los símbolos de su cabecera de línea, sus estaciones, su vía muerta y sus transbordos.

Y en ella la lista de los más grandes se hace interminable. Para no aburrirles, mejor le echan una ojeada al plano. A su gusto.

Y las disciplinas con las que se cruza en su recorrido ya las ven: Filosofía Natural, Física y Biología Moderna.

Como sucede con los suburbanos, no le falta tampoco su vía muerta. Ésa vieja idea del flogisto.

jueves, 17 de septiembre de 2009

O por qué no murieron Cervantes y Shakespeare el mismo día


Un craso error les decía, lo de la fecha de la muerte de estos dos genios de la Literatura: Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) y William Shakespeare (1564-1616) producidas, en principio y según abundante bibliografía, el mismo día.

En efecto, la mayoría de los libros que consultemos nos informarán que ambos murieron el martes 23 de Abril de 1616, uno en Madrid (España) y el otro en Strafford-on-Avon (Inglaterra) respectivamente.

Y sin embargo esta datación tiene un error relacionado con el calendario vigente en cada país. Mientras en España ya se aplicaba el Calendario Gregoriano en esa fecha, en Inglaterra todavía no estaba vigente.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Enroque de Ciencia - 063


EMISORA : Radiópolis 98,4 FM Sevilla

RESPONSABLE : Carlos Roque Sánchez

DÍA EMISIÓN : Miércoles

HORA : 20:00 / 20:30

DÍAS REDIFUSIÓN :

Sábado de 14:30 a 15:00 h
Domingo de 11:00 a 11:30 h


En el programa radiofónico de hoy miércoles, 16 de setiembre de 2009, trataremos los siguientes contenidos:


1. ¿Es verdad que existe un astronauta esculpido en la catedral de Salamanca? (1)

2. ¿Es verdad que existe un astronauta esculpido en la catedral de Salamanca? (2)

3. ¿Es verdad que existe un astronauta esculpido en la catedral de Salamanca? (3)

4. W. Pauli, el físico gafe

5. Miyuki Hatoyama (1)

6. Miyuki Hatoyama (2)



El telescopio de Galileo


En 1609, cuatrocientos años nos contemplan, Galileo Galilei fue el primer hombre que utilizó el telescopio para observar el firmamento.

Lo que vino a ser un gran salto cualitativo en ciencia.

El que en la imagen les ofrezco lo fabricó según dicen, con un tubo de órgano y fue el primero que presentó.

Principio de una historia astronómica que 400 años después tiene un final. Por ahora. El Gran Telescopio de Canarias (GTC), el más grande del mundo.

Alta tecnología mirando los cielos.

2009, Año Internacional de la Astronomía

martes, 15 de septiembre de 2009

Nueva regla para los años bisiestos

(Continuación) Desde la reforma gregoriana del calendario, son dos las condiciones para que un año sea bisiesto. Una es conocida, la juliana. Que sea divisible entre 4, pero con una salvedad. Siempre que no termine en 00.

Bastará con fijarnos en las dos últimas cifras: si forman un número múltiplo de 4, el año será bisiesto. Por ejemplo, 1988, 1992, 1996, 2000, 2004 o 2008 fueron años bisiestos y 2012, 2016 o 2020 lo serán, pues 88, 92, 96, 4, 8, 12, 16 o 20 son divisibles entre 4.

La otra es nueva, gregoriana. Si el año termina en 00, o sea un año de fin de siglo o finisecular, será bisiesto sólo si es divisible entre 400. O de otro modo, si prescindiendo de los dos ceros últimos el resto es múltiplo de 4.

Según esta regla, los años 1700, 1800 y 1900 no fueron bisiestos porque 17, 18 y 19 no son múltiplos de 4, mientras que el 2000 sí lo fue pues 20 es divisible entre 4. Y el 2100 no lo será. A propósito y como curiosidad, les diré que los años bisiestos, son cuando se celebran los Juegos Olímpicos.

Esta segunda condición implica que cada 400 años habrá 97 años bisiestos de 366 días y 303 años normales de 365 días, con lo que la duración media del año civil será

Δt = (97·366 + 303·365) / 400 = 365, 242 500 000 días

Lo que comparando con el valor, tomado como exacto del año trópico 365, 242 190 402 días, supone un retraso de algo menos de medio minuto al año (26 s).

Bastante mejor que el del calendario juliano, que recordemos retrasaba 11 minutos anuales. Una cuestión de calendarios.

Por si lo suyo no son los números, está de suerte. No tendrá que preocuparse de esta segunda regla, para determinar si un año es bisiesto o no, en los próximos 87 años. Toda una vida.

Cuestión de calendarios
Les decía que era un cuestión de calendarios porque está constatado que, en todos los lugares del planeta, y desde sus albores, la humanidad ha desarrollado distintos calendarios, para medir el paso del tiempo, bien fueran solares y/o lunares.

Han existido y existen calendarios para todos los gustos: egipcio, babilónico, griego, romano primitivo, juliano, gregoriano, revolucionario, judío, musulmán, maya, chino, azteca, entre otros. Y cada uno ha tenido su momento.

Desde su implantación en marzo de 1582 el Calendario Gregoriano, que recordemos acumula un error de sólo un día en más de 3000 años, o lo que es lo mismo medio minuto por año, fue aceptado de forma inmediata por todos los países católicos y la mayoría de los protestantes, aunque algunos de éstos retrasaron su implantación.

Éste fue el caso de Inglaterra que no remplazó el Calendario Juliano por el Gregoriano hasta setiembre del año 1752, haciendo que al miércoles 2 de Septiembre, según el Calendario Juliano, siguiera el jueves 14 de Septiembre de ese mismo año, según ya el Calendario Gregoriano.

Este retraso -junto con el uso simultáneo de ambos calendarios en la Gran Bretaña, y sus colonias durante esa época- produjo dio lugar a una confusión de fechas que todavía hoy constituye una fuente de errores para los historiadores.

Como ocurre con la conocida coincidencia en la fecha de la muerte de dos genios de la Literatura: Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) y William Shakespeare (1564-1616) producidas, en principio y según abundante bibliografía, el mismo día. Un craso error.

lunes, 14 de septiembre de 2009

VIH

Todos sabemos que sida es el acrónimo de síndrome de inmuno deficiencia adquirida, una enfermedad que afecta a los humanos infectados por el VIH (virus de inmunodeficiencia humana). Uno de los virus malditos contra el que, por ahora, no tenemos remedio.

Decimos que una persona padece de sida cuando su organismo, debido a la inmunodepresión provocada por el VIH, no es capaz de ofrecer una respuesta inmune adecuada contra las infecciones que aquejan a los seres humanos.

De esta infección se dice que es incontrovertible. Aunque es conveniente diferenciar entre estar infectado por el VIH y padecer el sida.

Una persona infectada por el VIH es seropositva, y pasa a desarrollar un cuadro de sida cuando su nivel de linfocitos T CD4 (que son el tipo de células a las que ataca el virus) desciende por debajo de 200 células por mililitro de sangre.

Según unos últimos datos del Informe Mundial 2008 de Onusida, la epidemia del sida se ha estabilizado pero no retrocede. Hay más de 33 millones de afectados en el mundo. Humano, demasiado humano.

domingo, 13 de septiembre de 2009

¿Por qué se llaman bisiestos?

Todos los indicios apuntan a que existe una razón histórica. Resulta que el día que se “repetía” de este mes de febrero era, al principio del cambio, el 24; es decir el sexto día antes de las Calendas de Marzo.

Y como era el segundo sexto día del mes se le nombró ‘bis sextilis’, o lo que es lo mismo, día bi-sexto. Un término que con el tiempo derivó al actual bisiesto. Posteriormente, este día adicional se cambió al 29 de Febrero.

Así, con la adición de este día cada cuatro años, se adecuaba algo mejor la duración del año solar con la del año cronológico, 365, 25 días. Un magnífico logro que sin embargo, en su implantación, comenzó con un pequeño error.

Después del asesinato de Julio César, una falsa interpretación de los cálculos de Sosígenes hizo que el día de más de febrero, se añadiera sólo cada tres años, en lugar de cada cuatro. Lo que por supuesto suponía un error temporal, en concreto de 2 h y 11 min por año.

Un error que, en términos relativos, duró poco. El sucesor de Julio César, César Augusto, corrigió el error acumulado omitiendo ese día durante tres años bisiestos consecutivos y restableciéndolo en el año 8 d.C. Fecha que marca el inicio del sistema actual de años bisiestos. Así rebajó el error a 11 min por año.

También quedaba fijada la condición matemática juliana para saber si un año es bisiesto. Bastaba con determinar si sus dos últimas cifras eran divisibles por cuatro. En caso afirmativo, se trataba de un año bisiesto. Ése era el criterio. Una regla fácil por suerte, pero inexacta por desgracia.

Calendario gregoriano
A pesar de suponer una gran mejora la incorporación del calendario juliano, su medición del tiempo terminó, también, por crear problemas.

Recordemos que toma al año calendario con una duración de 365,25 días, es decir 365 d y 6 h, mientras que en realidad el año solar, que es el tiempo que tarda la Tierra en dar una vuelta completa alrededor del Sol, dura 365, 242 190 402 días. Es decir, 365 d, 5 h, 4 min y 45,25 s.

Lo que supone un error de 0.007784 días por año. O lo que es lo mismo un retraso de 11 min y 14 s anuales, que si bien no parece mucho, casi una anécdota, lo cierto es que para las postrimerías del siglo XVI, hacía que el año terrestre estuviera desfasado 11 días del año estacional.

Un grave problema para la Iglesia, pues la Pascua ya no coincidía con las fechas históricamente correctas. Lo anecdótico había tomado categoría de sustancial.

Por eso en 1582, cuando la diferencia entre el calendario juliano y las estaciones era ya de 10 días, el Papa Gregorio XIII metió manos en el asunto. Con la iglesia hemos topado que dijo alguien, años después, y ordenó la implantación de un nuevo calendario.

El calendario gregoriano que trajo de la mano dos medidas innovadoras. La primera de ella, en realidad doble. No sólo estableció el 1 de enero como principio del nuevo año, sino que implicó un adelanto del calendario oficial.

Se le quitaron diez días, de forma que el viernes 15 de octubre fue la fecha que siguió al jueves 4 de octubre. La otra afectó al criterio que decidía los años bisiestos. (Continuará).

sábado, 12 de septiembre de 2009

Pasatiempos. 26

Ya sabemos que el número del ticket de la derecha es capicúa. Pero no ocurre lo mismo con el del título del pasatiempo. No.

Se le parece, casi cuela, pero no lo es. Esto es fácil de saber.

Ahora bien, ¿cuántos números de dos dígitos iguales multiplicados por 3737 dan como resultado un número capicúa?

Esto otro, tengo para mí, que ya no es tan fácil.

SOL: Hay tres.
3737 x 33 = 123321
3737 x 66 = 246642
3737 x 99 = 369963

viernes, 11 de septiembre de 2009

¿Por qué hay años bisiestos?

Empezaremos por lo evidente. Como bien sabemos, cada cuatro años el mes de Febrero tiene un día adicional, el 29.

Lo que hace que ese año tenga 366 días, en vez de los 365 normales.

Pues bien, a estos años con un día de más se les llama años bisiestos.

Lo que nos lleva a la pregunta del titular, ¿cuál es el motivo de que tengan que existir estos años bisiestos?

La respuesta está relacionada con los errores del primitivo calendario romano a la hora de medir el tiempo. Introducido en el siglo VII a.C., el año civil constaba de tan solo 304 días y no de los 365,242190402 del año estacional o trópico.

Lo que hacía que las estaciones no coincidieran en las mismas fechas de un año para otro. Todo un problema organizativo.

Y al que quiso poner remedio el emperador Julio César, con la imposición de un nuevo calendario, que en su honor es conocido como Calendario Juliano.

Calendario Juliano
Su elaboración técnica corrió a cargo del astrónomo Sosígenes de Alejandría y entró en vigor el 1 de enero del año 45 a.C., un año antes de morir asesinado Julio César.

Como originalmente los romanos numeraban los años ab urbe condita, esto es a partir de la fundación de Roma en el 753 a.C., desde entonces se había acumulado ya un retraso de tres meses con relación al año trópico.

Por eso, para corregir ese desajuste entre el calendario y las estaciones, dispuso que la duración del año 46 a.C. se ampliara a 15 meses (445 días). De ahí que se le conozca como el “año de la confusión”, a causa de su inusual longitud.

Si bien en un principio provocó más desorden que otra cosa, con el tiempo, se mostró útil pues contribuyó de manera casi definitiva a acabar con el confusionismo hasta entonces vigente. Proporcionó a todo el Imperio Romano, las ventajas de un calendario uniforme.

En realidad el calendario juliano de Sosígenes estaba basaba en el año egipcio 365,25 días de duración. Dividido en 12 meses de desigual duración, puesto que 365 no es divisible por 12, se intercaló un día cada cuatro años para compensar la diferencia. Éste es el origen de los años bisiestos.


Y claro es lo que tiene la curiosidad, que nunca está satisfecha y siempre hay otra pregunta, por demás pertinente, ¿por qué se llaman así, años bisiestos?

jueves, 10 de septiembre de 2009

Ramón y Cajal, fotógrafo (III)


Son unos saltimbanquis callejeros y su público. Forman parte de una fotografía costumbrista de quien se consideraba, en ese momento, un reportero gráfico.

La escena transcurre en el Madrid de 1895 y por su calidad deja bien a las claras que Ramón y Cajal diferenciaba la fotografía documental de la artística.

Según el Premio Nobel : "la primera no admite retoques ni simulaciones. Cuando el fotógrafo informador callejero nos entrega pruebas pasadas u oscuras, merece perdón. Cosa diferente es el fotógrafo de gabinete".

Lo que usted diga don Santiago.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

La reina Victoria y la orangután Jenny

(Continuación) Tan popular llegó a ser Jenny que apareció dibujada en varias revistas de la época. Se la veía vestida con ropa femenina y tomando el té, tal como le habían enseñado sus cuidadores.

Todo un espectáculo que, por desgracia, se interrumpió la morir la orangutana.

Hubo que esperar un par de años, 1840, para que el zoológico se hiciera con otro espécimen. También hembra, a la que llamaron cómo no Jenny y que llegó a ser más famosa que la primera. Tanto que fue a verla nada menos que la misma reina Victoria.

Cuentan que con meticulosidad, sobre la marcha, anotaba en su diario todas las “monadas” de las que era capaz la nueva Jenny. Cosas dignas, claro, de su real mención. Después con tranquilidad escribió: “Da miedo, y es dolorosa y desagradablemente humana”.

De vuelta a lo mismo. Para la gran mayoría de humanos de aquella época, no era fácil aceptar los parecidos entre ambos. Es más la negaban.

Incluso hoy, que ha pasado algo más de siglo y medio, y ciencias como la biología y la genética han confirmado las intuiciones de Darwin sobre nuestro parentesco con el resto de animales, la cosa no parece haber cambiado mucho.

Los prejuicios de las personas y el fundamentalismo religioso tienen buena parte de culpa.

Y éste es el tercer parecer sobre un parecido del que les hablaba. El primero el de un literato, W. Congrave; el segundo el de un científico, Ch.Darwin; y el tercero el de una reina, Victoria de Inglaterra.

Creacionismo científico
Pero existe un cuarto parecer, digno de mención. Es mucho más actual pero igual de anti- evolucionista que los anteriores pareceres, literario y real. Aunque mucho más peligroso. Obsérvese que se trata de un oxímoron.

Lo es porque va revestido de un supuesto barniz científico que, en realidad, es falsa ciencia.

Se llama Creacionismo científico y debajo de él subyace una idea también pseudocientífica, conocida como Diseño inteligente.

De nuevo ciencia y creencia juntas. Una mala pareja de viaje. No es la primera vez que se lo comento.

Como argumentos, la prueba de algo y la fe en algo, son planteamientos excluyentes. Ciencia y creencia son malas compañeras. No deben estar juntas. Sólo cuando acaba una debe empezar la otra. No importa el orden.

Ciencia, cultura y creencia. Tres pilares de esta controversia social. Y entre ellas la divulgación. Principio y fin de la controversia ¡Qué trabajos nos manda el Señor! (Continuará)

martes, 8 de septiembre de 2009

Las Constelaciones


En este detalle del fresco (siglo XVI), de los pintores Vecchi y Reggio, se puede observar cómo Astrología y Astronomía nacieron a la par y estuvieron juntas desde el principio.

De hecho, en tiempos primitivos, no se hacía distinción entre una y otra. Y en la pintura se mezclan por igual, constelaciones y signos del zodíaco. Era un saber errado. De otros tiempos.

Vidas paralelas que se bifurcan con la llegada del saber cierto. Así fue cambiando nuestra visión del Cosmos.

Por cierto, la obra pictórica se encuentra en la Sala del Mappamondo del Palazzo Farnese, y su título es "Las Constelaciones".

2009, Año Internacional de la Astronomía

domingo, 6 de septiembre de 2009

El científico Darwin y la orangután Jenny

(Continuación) Es lo que vino a pensar Charles Darwin mientras en 1838, casi dos años después de haber finalizado su periplo alrededor del mundo a bordo del HMS Beagle, observaba a la famosa orangután 'Jenny' que se exhibía en el Jardín Zoológico de Londres. Toda una atracción para la época.

Darwin le puso delante de la cara un espejo y observó, con sorpresa, su expresión de desconcierto. Tan parecida a la humana. También se percató de la cara de miedo y recelo que ponía cuando, a escondidas, hacía algo que sus cuidadores le tenían prohibido. Mismamente como nosotros. No. No podía ser casualidad.

Si la Biblia decía que el hombre había sido creado a imagen y semejanza de Dios, ¿cómo era posible que se pareciera tan extraordinariamente a ciertos simios? No, no de nuevo. Nada de creación divina.

Además todas las pruebas de animales y plantas, recogidas a lo largo de su viaje de cinco años apuntaban en la misma dirección. Se confirmaba su intuición.

Estamos emparentados en mayor o menor grado, con toda la panoplia de formas de vida que pueblan el planeta, a través del mecanismo de la evolución. Es lo que había.

Para él se trataba de una reflexión que, a diferencia de lo que pensaba W. Congrave, no tenía nada de humillante ni de mortificante. Pero a la que no llegó de forma sencilla. A pesar de su incuestionable genialidad necesitó más de veinte años en publicarla.

Es el segundo parecer sobre un parecido, del que les hablaba. El primero el de un literato y éste segundo el de un científico. Pero no hay dos sin tres. (Continuará)

sábado, 5 de septiembre de 2009

Enroque de Ciencia - 062


EMISORA : Radiópolis 98,4 FM Sevilla

RESPONSABLE : Carlos Roque Sánchez

DÍA EMISIÓN : Miércoles

HORA : 20:00 / 20:30

DÍAS REDIFUSIÓN :

Sábado de 14:30 a 15:00 h
Domingo de 11:00 a 11:30 h


En el programa radiofónico de hoy miércoles, 09 de setiembre de 2009, trataremos los siguientes contenidos:

1. E-mail, Tam Tam Go! y Sevilla

2. La historia de la @

3. LIBRO RECOMENDADO: “La leyenda áurea

4 Acerca de la bandera gay

5. Informática y homosexualidad

6. El cerebro de Albert Einstein.




Humor y Tecnología

Como siempre, viejas protestas para nuevas tecnologías.

Ya es sabido que no hay nada nuevo bajo el Sol.

Además está escrito: 'Nihil novum sub sole' (Ecclesiastés, 1, 10).

jueves, 3 de septiembre de 2009

Libro Recomendado 20: Einstein. Su vida y su universo

Con motivo de cumplirse el 130 aniversario del nacimiento de Albert Einstein les traigo hoy un libro dedicado a él. Escrito por Walter Isaacson, lleva por título: ‘Einstein. Su vida y su universo’ .

Se trata de una biografía muy completa, con utilización de material inédito hasta ahora, en especial su correspondencia y otros documentos, con lo que se puede seguir su vida personal y científica casi paso a paso.

Les digo esto porque si tiene curiosidad en enterarse, de un modo sencillo pero correcto, de qué cosa es eso de la relatividad o en qué consiste la física cuántica, creo que aquí puede dar satisfacción a ese deseo.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Enroque de Ciencia - 061


EMISORA : Radiópolis 98,4 FM Sevilla

RESPONSABLE : Carlos Roque Sánchez

DÍA EMISIÓN : Miércoles

HORA : 20:00 / 20:30

DÍAS REDIFUSIÓN :

Sábado de 14:30 a 15:00 h
Domingo de 11:00 a 11:30 h


En el programa radiofónico de hoy miércoles, 09 de setiembre de 2009, trataremos los siguientes contenidos:


1. Calendario revolucionario

2. A propósito del Sistema Métrico Decimal

3. Mozart y Sevilla

4. Mozart y Ciencia

5. El bronce y la Ciencia

6. Amalgamas.

Tres pareceres sobre un parecido (Congrave, Darwin y Victoria)

(Continuación) En 1695 el dramaturgo inglés William Congrave dijo: “Nunca puedo mirar detenidamente a un mono, sin caer en humillantes reflexiones muy mortificantes”.
La frase refleja, casi a la perfección, la externa fascinación a la vez que la íntima repulsión que, en algunos de nosotros, provocan las semejanzas existentes entre el hombre y otros primates como los monos y los chimpancés.

Una medida de esta fascinación nos la da, por un lado, el numeroso público que siempre tienen estos animales en los parques zoológicos y, por otro, el largo tiempo que dicho público permanece observándolos.

La repulsión, es curioso, proviene de la más que inquietante idea que nace de esta atenta observación. El más que probable hecho de que estemos emparentados. Que seamos monos más grandes, más inteligentes, más evolucionados. Pero monos.

En realidad la idea de la evolución no era nueva. Ya había sido planteada por científicos como Lamarck (1744-1829), Buffón (1707-1788), incluso por un buen médico y pésimo poeta británico, Erasmus Darwin (1731-1802). Sí, !el abuelo paterno de Charles Darwin!

Quien de pequeño, al parecer, leyó con mucho interés un libro, publicado en 1796 y llamado Zoonomia, en el que su abuelo desarrollaba en extensos y, porqué no decirlo, discretos poemas, una singular idea. La de que toda la vida en el planeta, podría haber evolucionado a partir de un único antepasado.

Pues las especies pueden experimentar cambios, si se ven influidas de forma directa por el ambiente en el que viven. De ahí nuestro parecido con el mono, que tanto mortificaba al dramaturgo inglés, allá por las postrimerías del XVII. Es el primer parecer sobre un parecido, del que les hablaba, el de un literato.

Algo parecido sobre los monos ya debía barruntar, aunque fuera de forma inconsciente, el joven Darwin cuando, en 1831, aceptó un puesto como naturalista a bordo del bergantín HMS Beagle.

A primera vista fue una travesía de cinco años de duración y por medio mundo, que se inició con un Darwin creacionista quien, según sus propias palabras, “no abrigaba la menor duda sobre la verdad estricta y literal de cada palabra de la Biblia”, y terminó con un Darwin evolucionista en ciernes.

Visto con detenimiento, y a tenor de los resultados, resultó ser todo un viaje a través del espacio y del tiempo. Un viaje que cambió por completo la vida de Darwin. Y la del mundo. Un viaje que justificaba lo parecido que somos a algunos primates. (Continuará)